«Woman with Golden Face. New York», de la serie «American Night»
«Woman with Golden Face. New York», de la serie «American Night» - Paul Graham
ARTE

Paul Graham: salir de la ceguera en Bombas Gens

Bombas Gens continúa su programa de exposiciones temporales «rescatando» a los grandes artistas representados en su colección. Le toca el turno a Paul Graham

VALENCIAActualizado:

Una fotografía tan blanca que impide adivinar el contorno de las figuras, o tan oscura que apenas divisamos sus formas, puede constituir la más bella metáfora de incapacidad para percibir tanto los peores males de nuestro tiempo como la belleza más sencilla. Así es la atmósfera que rodea al trabajo de Paul Graham (Stafford, 1956), quien padeció un terrible episodio de ceguera durante 10 semanas tras una caída accidental cuando tenía 4 años. Aquello, por supuesto, marcaría el resto de su vida y el modo en que recuperó la visión progresivamente, volviendo a reconocer rostros y objetos, suscitó su temprano interés por la foto.

«La blancura de la ballena» es la exposición individual del célebre fotógrafo británico afincado en Nueva York que puede visitarse en las naves 3 y 4 de Bombas Gens, en Valencia. Comisariada por Christopher McCall, director de Pier 24 Photography (San Francisco), cuenta con un buen número de obras pertenecientes a la Colección de la Fundación Per Amor a l’Art de la que parte Bombas Gens.

En esencia

El proyecto reúne tres series fotográficas producidas en Estados Unidos entre 1998 y 2011: «American Night» [Noche Americana], de 1998-2002; «A shimmer of possibility» [Un destello de posibilidad], de 2004-2006; y «The Present» [El presente], de 2009-2011. La cita incluye más de sesenta obras nunca antes vistas en España. Reivindican la capacidad de la imagen fija para cambiar nuestra manera de ver. Esto último es más evidente en las piezas que retratan a personas realizando algún acto, porque observando la secuencia que el artista capta conocemos al personaje, parte de sus deseos, de sus inquietudes, o al menos podemos fabular sobre los mismos.

La cita incluye más de sesenta obras nunca antes vistas en España. Reivindican la capacidad de la imagen fija para cambiar nuestra manera de ver

En 1998, Graham visita Estados Unidos sumido en una historia de amor y empieza a plantearse la posibilidad de mudarse a Nueva York para vivir allí con su pareja. Viaja con ella por varios Estados y toma fotografías que son su primer acercamiento a una sociedad con la que todavía anda en proceso de familiarizarse. Retrata la Noche Americana, plagada de sombras y veladuras, observa los contrastes entre zonas ricas y zonas pobres.

«Cuando llevas poco tiempo en un país nuevo, te preguntas qué zonas son inhóspitas y qué lugares resultan seguros. Quizás percibes con mayor claridad las injusticias, miras con ojos nuevos, pero cuando vives mucho tiempo en el mismo sitio te vas quedando, en cierto sentido, ciego», explica el fotógrafo, condensando lo que viene a ser el recorrido expositivo, que parte del primer contacto con la sociedad norteamericana, al momento actual, en el cual se siente cómodo, habita Manhattan y, Nueva York, la ve menos oscura que al principio.

Momentos de alegría

«Un destello de posibilidad» es la parte intermedia de la muestra y nos enseña pequeños momentos de alegría entre gente sencilla de Saint Louis (Misuri), como una anciana que contempla su modesto jardín, una joven pelirroja degustando «fast food» en plena calle o una mujer de mediana edad que rasca un boleto de lotería sin dramatismos.

El optimismo impregna ésta y la serie siguiente, «El presente», porque estamos ante un maestro del Street Photography, que espera el momento adecuado procurando captar un fragmento de realidad. Se distancia de lo cinematográfico y, sin embargo, refleja secuencias como la de un hombre inhalando y exhalando el humo de su cigarrillo en tres fotos tomadas en una calle de Manhattan que parecen «video stills» de cine independiente. Cotidianidad que cobra un nuevo sentido. Como afirma la directora del centro de arte, Nuria Enguita: «Viendo estas fotografías empiezas a atender a lo que te rodea de un modo más consciente».