ARTE

Nueva Fundación DIDAC. «Bossa nova» en Santiago de Compostela

La nueva Fundación DIDAC viene a cubrir en Galicia cierto vacío en torno a la creación contemporánea

Detalle del montaje inaugural de «Specchio Paulo Reis»
Detalle del montaje inaugural de «Specchio Paulo Reis»

Desde el año 2009 en Galicia hemos visto caer, una por una, a casi todas las galerías e instituciones culturales; las que aún no han cerrado, se han convertido en flaca sombra de lo que eran. En este panorama de escasez y precariedad nace DIDAC (DARDO Instituto del Diseño y de las Artes Contemporáneas), una Fundación que su director, David Barro, quiere sumar a la revista DARDO, su proyecto editorial que lleva más de una década en pie. DIDAC pretende ser una plataforma que aporte visibilidad a artistas y diseñadores, generando residencias artísticas y programando encuentros y talleres relacionados con el arte y el diseño contemporáneos.

La carrera de Barro (Ferrol, 1974) ha ido creciendo y amoldándose a diferentes perfiles; comisario independiente, profesor en la escuela de Bellas Artes de Oporto, crítico de arte, asesor de la colección de Arte Contemporáneo de la Fundación Barrié de la Maza, regente del bar Kunsthalle o director de la Fundación Luis Seoane. Siempre se ha interesado por aquellas obras de arte que juegan en los límites de la pintura-escultura, y los nombres a los que se afilia su trabajo como gestor cultural son, mayormente, los que vemos representados en la muestra inaugural Specchio Paulo Reis: Sandra Cinto, Ernesto Neto, José Bechara, Fernanda Gomes, Albano Alfonso...

La exposición se configura como un homenaje al crítico y comisario Paulo Reis, y al mismo tiempo recupera esos y otros nombres que le acompañan dondequiera que esté, nombres que ya aparecían en su exposición This is Brazil, en 2012, año en el que cerraba sus puertas la galería compostelana SCQ, sede actual de la fundación DIDAC.

Un puente aéreo

El puente aéreo trazado por David Barro y Reis en el mundo de la gestión cultural (Brasil-Portugal-Galicia), se caracteriza por su interés hacia trabajos de corte mínimal, expresionista, conceptual o matérico, siempre dentro de un cordial continúum visual del que nunca emerge una obra sobre las demás. En la exposición, el protagonismo pertenece a las sombras proyectadas en suelo y las paredes blancas, piezas abstractas creadas a partir de la figuración de elementos aislados. Líneas y gestos, dibujos y manchas, la fundación está moteada por obras que ilustran la comunicación plástica entre Brasil y Galicia: se hacen visibles los intereses comunes, incluso ciertos trabajos podrían parecer de uno u otro artista de manera casi aleatoria.

En el año 2010, la legendaria SCQ (1997-2012) exhibía una individual de Iran do Espiritu Santo, y en la inauguración de DIDAC vemos una de aquellas piezas situada en el mismo lugar. Un guiño al renacimiento del local, en un tiempo en el que todo hace agua aquí por el Atlántico: Ad Hoc ya no existe; Bacelos vive en Madrid -y a duras penas mantiene la sede viguesa- y el MARCO va a la deriva. Al concurso internacional para cubrir la plaza del CGAC en 2015 -uno de los primeros museos de arte contemporáneo que abrió en España en los noventa- se presentaron cinco personas. La Fundación Luis Seoane se escurre entre torpezas políticas y el MAC -Museo Gas Natural Fenosa- brilla entre las cenizas de una comunidad que se apaga lentamente. Podríamos seguir enumerando responsos, proyectos que no se mantuvieron ni seis meses con vida, pero preferimos darle un voto de confianza al presente proyecto sin ánimo de lucro y pensar que DIDAC insuflará aire renovado al panorama artístico gallego.

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