El escritor Miguel Barrero
El escritor Miguel Barrero - JEOSM
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Miguel Barrero: «Una vez me tocó hacer de negro literario»

En «El rinoceronte y el poeta», su última novela, fabula sobre la identidad del más escurridizo de los escritores: Pessoa

MadridActualizado:

¿Cuáles son sus intereses como escritor?

Creo que el mayor interés que tengo como escritor es la propia escritura. Me temo que es un interés abocado al fracaso, porque no suele pasar que lo que uno escribe coincida por completo con lo que uno habría querido escribir.

¿Y como lector?

Fundamentalmente, novelas y ensayos. La poesía, algo menos.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Soy un escritor sin método ni programa. Muy pocos libros míos nacieron de la intención de tratar un tema concreto. Normalmente, surgen de una idea remota hacia la que avanzo por caminos laberínticos y a menudo inextricables. Ahora bien: he ido descubriendo que en todos mis libros está más o menos presente el asunto de la identidad, en todas las interpretaciones que acepte el término. Pero supongo que, al final, lo que hago es hablar de mí.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

Por orden cronológico: KRK, DVD, Trea y Alianza. Y me gustaría decir que estoy muy orgulloso de todas ellas.

Cubierta de «El rinoceronte y el poeta»
Cubierta de «El rinoceronte y el poeta»

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

Le tengo mucho cariño a «Camposanto en Collioure», un libro que además tuvo un recorrido extrañamente circular, y también a «Las tierras del fin del mundo», por lo que tiene de acta notarial de una experiencia que no sé si volveré a repetir. Como suele pasar, considero que el mejor de todos es «El rinoceronte y el poeta», que es el último.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

Intenté escribir una novela y, contra todo pronóstico, salió.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

A trompicones, como todo el mundo.

¿Qué perfiles tiene?

Ando por Facebook, Twitter e Instagram. También tengo un perfil en Linkedin, por si suena la flauta. Siempre con mi nombre y mi apellido. Soy de los que trolean a cara descubierta.

¿Cuenta con un blog personal?

Sí. Lo abrí con la intención de mantener una especie de dietario e ir archivando los textos que dejo desperdigados aquí y allá. Como mi naturaleza tiende al caos, llevo tiempo sin hacer ni lo uno ni lo otro. De hecho, me he acordado de él con esta pregunta.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Si el periodismo cuenta como actividad relacionada con la literatura, voy haciendo lo que puedo.

¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

Estoy en la Asociación Colegial de Escritores. Me inscribí el año pasado porque creo que es bueno consolidar organizaciones que se esfuercen por garantizar unos derechos básicos.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

Tengo varios proyectos abiertos y ninguno completamente definido. No me gusta mucho hablar de los trabajos que están en curso. Me parece que es como lanzar al aire a un pájaro antes de que adquiera la pericia necesaria para salir del nido.

¿Cuáles son sus referentes?

Hay autores que uno debería leer si aspira a convertirse en novelista: Cervantes, Stendhal, Faulkner, Onetti y unos cuantos más que no voy a enumerar porque la lista sería larguísima. Pienso mucho últimamente en Michel de Montaigne. No sé si envidio más sus Ensayos o su torre con biblioteca.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

Sigo con interés lo que hacen Sergio del Molino, Noemí Sabugal, Javier Serena, Txani Rodríguez, Leandro Pérez, Daniel Monedero, Álvaro Colomer, Elvira Navarro, o Jordi Corominas. Es probable que se me olviden ahora muchos, y seguramente hay unos cuantos a los que desconozco. Mi generación ha resultado ser tan numerosa que es difícil no tener lagunas al respecto.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

Por muy saturado que esté el ámbito literario, todos los escritores que vengan aportarán algo único: su propia mirada sobre el mundo.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Una vez me tocó hacer de negro literario. No es que sea raro, pero para mí supuso una experiencia bastante exótica. En cierta ocasión me entrevistaron en la radio porque me confundieron con otro escritor que se apellidaba como yo. Eso entró más bien en el terreno de lo pintoresco.