IMPRESCINDIBLES

Las mejores propuestas culturales en Europa y Nueva York

Los corresponsales de ABC recomiendan exposiciones sobre Monet, Goscinny, Stalin y jóvenes talentos artísticos

Actualizado:12345
  1. Homenaje a Monet en Roma

    El museo del Complejo del Vittoriano de Roma rinde homenaje a Claude Monet (París, 1840-Giverny, 1926), considerado padre del impresionismo, con una gran exposición que permanecerá abierta hasta el próximo 3 de junio. Acoge 60 obras, probablemente las más queridas del artista ya que el propio Monet las conservaba en su casa de Giverny; entre ellas, sus grandiosos nenúfares, sus sauces llorones, el puente japonés y el mundo del jardín encantado de su residencia. La exposición hace un recorrido por la evolución de la vida artística del maestro. Puede apreciarse que su estilo, no comprendido al principio por el público francés, era increíblemente moderno, influyendo en generaciones de artistas. El ciclo de los nenúfares, unos 250 óleos sobre amplios paneles que pintó entre 1914 y 1926, fue largamente criticado; estos cuadros se convirtieron luego en iconos, una de sus obras más famosas e influyentes en la historia de la pintura. Por ÁNGEL GÓMEZ FUENTES

  2. El genial «padre» de Astérix en París

    Más allá de la risa(Musée d’Art et d’Histoire du Judaïsme, París) descubre un René Goscinny que va «mucho más allá» que sus héroes: Astérix (creado con Albert Uderzo), Petit Nicolas (con Sempé) o Lucky Luke (con Morris, Maurice de Bévère)… Esos y otros héroes de Goscinny pertenecían, en verdad, a una mitología íntima, indisociable de la historia de su familia, inmigrantes judíos, polacos y ucranianos, que terminaron rehaciendo su vida en un París cosmopolita. De ahí el encanto secreto de Más allá de la risa: tras los escenarios de memorables historietas aparecen las huellas y misteriosas sombras de un genio camaleónico, un niño cuya conciencia íntima se educó en la ilusión de otros mundos por construir con los materiales que los desterrados llevaban en sus maletas de cartón. Por JUAN PEDRO QUIÑONERO

  3. Stalin, el dios rojo en Berlín

    La Alemania comunista elevó a la categoría de tótem la figura de Stalin. El Memorial Berlín Hohenschönhausen revisa ahora el culto al genocida en una exposición en la que confluyen material de propaganda, fotos y libros. La muestra está presidida por una gran estatua de Stalin realizada por Nikolai Tomski, artista oficial en aquellos tiempos de la URSS, que desde la perspectiva actual causa escalofríos. Por ROSALÍA SÁNCHEZ

  4. Lisboa: modernidad seductora

    Un paisaje de António da Silva Porto
    Un paisaje de António da Silva Porto

    El Museo Nacional de Arte Contemporáneo del Chiado muestra en el corazón de Lisboa La seducción de la modernidad, una exposición que rastrea hasta el 15 de abril la influencia de la literatura en la pintura y la escultura portuguesas de las vanguardias (final del siglo XIX y comienzo del XX). Testimonia los postulados antiacademicistas y los cromatismos intensos de António da Silva Porto, José Veloso Salgado, Joao Cristino da Silva o Joao Marques de Oliveira, además de la maestría escultórica de António Soares dos Reis. Por FRANCISCO CHACÓN

  5. Nueva York y los artistas emergentes

    Uno de los autorretratos del mexicano Manuel Solano
    Uno de los autorretratos del mexicano Manuel Solano

    El precio disparado de la vida hace que Nueva York sea cada vez menos un caldo de cultivo para artistas jóvenes. Pero eso no quiere decir que la ciudad haya dado la espalda a los valores emergentes, que llenan con su obra las galerías de Bushwick o el Lower East Side y los muros del MoMA PS1 cada cinco años en Greater New York, un gran repaso a artistas poco conocidos de la ciudad. Quizá el acontecimiento con más prestigio en este ámbito es la trienal del New Museum -el museo con propuestas más rompedoras de Nueva York- que se inaugura la semana que viene. Es una muestra de nuevas voces en el arte contemporáneo que toma la temperatura a la creación global más rompedora.

    En esta edición presenta a treinta artistas bajo el tema Songs for Sabotaje (Canciones para el sabotaje). Todos ellos están entre los 25 y 38 años y provienen de 19 países. La idea central de su obra es una respuesta contra las estructuras de poder sociales o políticas para «revelar los sistemas que construyen nuestra realidad, imágenes y verdades», según explica el propio museo.

    Sus comisarios son Gary Carrion-Murayari y Alex Gartenfeld, y ambos dedicaron meses a recorrer todo el mundo para descubrir artistas. Entre otros, está el mexicano Manuel Solano, un artista transexual que perdió la vista tras haber sido denegado tratamiento médico a una infección de VIH y que se dedicó a pintar autorretratos; o Song Ta, un artista chino cuyos vídeos cuestionan a las autoridades de la dictadura comunista y que ha sido vetado en su país.

    La trienal se ha convertido en una suerte de cantera de nuevas estrellas del arte contemporáneo. Por ejemplo, Danh Vo, un artista vietnamita que participó en la de 2012, celebra estos días una retrospectiva en el Guggenheim de Nueva York. El argentino Adrián Villar Rojas, también seleccionado en aquella edición, firmó el año pasado la instalación que cada verano el Met coloca en su azotea. Por JAVIER ANSORENA