LIBROS

Lo mejor de 2017: Narrativa en español

Los críticos de ABC Cultural hacen balance del año que termina y eligen el mejor libro de narrativa en español

Actualizado:

Los críticos de ABC Cultural hacen balance del año que termina y eligen el mejor libro de narrativa en español. José Manuel Caballero Bonald, Javier Marías y mucho más en esta delicada selección

1. «Examen de ingenios»: Caballero Bonald, retratos contra los tópicos

El escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926)
El escritor gaditano José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926)

«Examen de ingenios». José Manuel Caballero Bonald. Seix Barral, 2017. 461 páginas. 18,05 euros. E-book: 9,49 euros

En un año de grandes novelas («Berta Isla» de Javier Marías y «Vicisitudes» de Luis Mateo Díez lo son) he elegido sin embargo un libro de otro género, que por su rareza, excepcionalidad y rigor de escritura no debe pasar desapercibido. «Examen de ingenios», de José Manuel Caballero Bonald, es un gran libro, perteneciente a un género casi extinto: el retrato literario. Esta obra puede resultar incómoda para algunos de los retratados, artistas, escritores y pintores casi siempre, raramente algún otro personaje público, pero nadie negará a Caballero Bonald que está escrito con verdad. No tienes que compartirla (me ha pasado en algunos casos), pero te queda la necesidad que en España tenemos de trabajos como éste, para que el siglo XX, que hemos cerrado hace años, no se nos escape en cánones prefabricados, bien por el mercado, bien por la excesiva benevolencia que el paso de los años tiende a imprimir a todos.

Grandes pequeños

Al final como todos mueren… qué grandes fueron todos, tendemos a decir. Pues no. A juicio de Pepe Caballero muchos de los grandes fueron de menor tamaño, y algunos que pasaron como más pequeñitos resultan en cambio excelsos a sus ojos. A Caballero Bonald, a sus noventa años, le ocurre que tiene necesidad de dejar su testimonio personal del siglo, porque habiendo sido, siéndolo todavía, un poeta exigente, precisa decir una estética propia, tan arbitraria muchas veces como indispensable.

Mas allá de la higiene pública de ver a algunos escritores o pintores en su lugar menos canónico, este volumen merece ser leído como prueba del cuidado que de la lengua hace uno de los pocos prosistas grandes que quedan, que lo es más porque se sabe poeta y no lo olvida al elegir cada verbo. No hay adjetivo que no sea elocuente o ironía que sea gratuita. El adjetivo o la ironía son dos inmensos lugares para hacer inútiles los tópicos. Como vivimos en una cultura de tópicos, vuelva el lector sus ojos a este Examen de ingenios, buena medicina frente a ellos. Por José María Pozuelo Yvancos

2. «Berta Isla», la trama del azar de Javier Marías

Javier Marías (Madrid, 1951)
Javier Marías (Madrid, 1951)

«Berta Isla». Javier Marías. Alfaguara, 2017. 552 páginas. 20,81 euros. E-book: 10,44 euros

«Cuánto riesgo en cualquier cosa» se lee en las primeras páginas de esta insuperable novela, «Berta Isla». La trama del azar se cierne sobre uno de sus protagonistas, Tomás, y envuelve al resto de los personajes trazados con un sentido y sensibilidad memorables. La más completa geografía narrativa de Javier Marías se cierne sobre el azar. «¿Qué es lo que moldea el mundo? […] ¿Quiénes lo moldean, entonces? ¿Quiénes están en condiciones de hacerlo?».

En los contornos descritos y en los territorios de los que se trata aquí: el espionaje. Recuerda una vieja recomendación que ocupa el neblinoso mapa de las ocultaciones: si quieres guardar un secreto, ni lo pienses. Pero cuando el secreto es tu propia vida, la dimensión de la historia adquiere la forma de un misterio encerrado tras el azar. Marías escribe hoy la prosa más depurada, elegante, irónica e inteligente que cabe en la lengua española de principios del siglo XXI. La presencia oblicua, tangencial, o lateral, de Shakespeare, de T. S. Eliot, de Londres o Madrid, de Oxford, descubre, o advierte, qué es lo que moldea no sólo el mundo sino a sus gentes, y su respuesta narrativa es magistral.

Epifanías

Berta, formidable la construcción de un personaje en el tiempo, en el tiempo de una vida, se corresponde con ese fantasma vivo, y a veces muerto -«Y lo que los muertos no sabían expresar cuando vivían, te lo pueden contar al estar muertos»-, que es Tomás, se abre a la inquietante presencia de Tupra, a la figura espectral de Wheleer, a la siniestra pareja de irlandeses que irrumpe en la novela con la fascinación del mal, a la presencia de unos actores secundarios que se mueven como sombras tan reales como fantasmagóricas.

Marías escribe hoy la prosa más depurada, elegante, irónica e inteligente que cabe en la lengua española de principios del siglo XXI.Marías escribe hoy la prosa más depurada, elegante, irónica e inteligente que cabe en la lengua española de principios del siglo XXI.

Todos configuran una trama excepcional. Momentos, epifanías -a la manera de Joyce-, encienden su lectura: así, esos pasajes como el de la librería oxoniense y un desconcertado Tomás hojeando a la espera los poemas de Eliot; como el del encuentro de los irlandeses con Berta en Madrid; como la conversación en torno a «Enrique V» entre Berta y Tomás -y el asunto que los enreda en la brillante polémica entre la condición de espía y soldado-, y tantas otras que surgen al hilo excepcional de un relato condenadamente inteligente. Todas llevan al lector a una pregunta que recorre cada página de esta magistral novela en español: ¿será la realidad el sueño, o la pesadilla del azar? O será «como la muerte se parece a la vida». Javier Marías, con una notable producción narrativa, ha dado una extraordinaria vuelta de tuerca a su propia obra, alcanzando una precisión, y emoción, y misterio, como hoy uno no encuentra en buena parte de sus contemporáneos. Soberbia. Por Fernando R. Lafuente

3. «Los dioses carnívoros», un «pulp» muy divertido de Rafael Balanzá

Rafael Balanza (Alicante, 1969)
Rafael Balanza (Alicante, 1969)

«Los dioses carnívoros». Rafael Balanzá. Algaida, 2017. 248 páginas. 20 euros

Quienes creemos que la literatura narrativa es mucho más un «plot» bien maquinado que un mero y autocomplaciente ejercicio de estilo tenemos una deuda con escritores como Rafael Balanzá, alicantino de 1969 afincado en Murcia desde 1986. Es, sin duda -junto con otros autores como Manuel Moyano (1963) o el inevitable Juan Manuel de Prada (1970)-, uno de los novelistas jóvenes que más cuidado ponen en que sus argumentos ostenten una solidez y una originalidad que asombren y mantengan en vilo al lector.

De Balanzá conocíamos una excelente colección de relatos y tres estupendas novelas previas a esta. «Los dioses carnívoros» es un «thriller» a cámara lenta, con mucho de «pulp» de los años 30 y 40 del siglo XX y, también, de ahora mismo, pues la sensibilidad «pulp» está floreciendo como nunca. Se percibe en la novela una inclinación a lo fantástico «stricto sensu», esto es, a ese espacio de la literatura que discurre a caballo entre lo posible y lo imposible.

«Amor a la luz del mal»

Aquí (como en las novelas góticas de A. Radcliffe) lo inexplicable acaba teniendo una explicación racional incontrovertible, que se aduce en la última parte del libro, «Amor a la luz del mal». Una novela fresca, rápida, sencilla, directa, sin pretensiones retóricas, conversacional, cotidiana. Por todo ello, y porque he seguido con interés a su autor desde sus comienzos, cuando dirigía una revista literaria sin complejos que se llamaba «El Kraken» y que aún sigo echando de menos, no pienso dudar ni un segundo a la hora de regalar «Los dioses carnívoros» a todos aquellos amigos que piensen, como yo, que la literatura se inventó para dulcificar el paso de los hombres por el mundo y no para fastidiar a la gente, como tantas veces ocurre. Por Luis Alberto de Cuenca

4. «Pájaros en la boca y otros cuentos»: Samantha Schweblin, maestro del relato

La escritora argentina Samantha Schweblin (Buenos Aires, 1978)
La escritora argentina Samantha Schweblin (Buenos Aires, 1978)

«Pájaros en la boca y otros cuentos». Samantha Schweblin. Literatura Random House, 2017. 186 páginas. 16 euros. E-book: 8,99 euros

Samanta Schweblin reta a los fanáticos del cuento. Esa invención indefinible, poética y ancestral que se redescubre periódicamente como un talismán o la constatación del milagro. La maravilla que irradia es única. El cuento nos instala en la excepción, en la lava volcánica, en el misterio, en la revelación. El cuento nos interroga, esconde lo explícito, seduce omitiendo, invita al juego. El cuento es una perturbación, una alimaña (lo nombraba Cortázar), una presencia, una iluminación, una llamarada, una epifanía. No se agotan sus secretos.

Schweblin parte de un situación absurda que poco a poco logra invadirnos y perturbarnos. El cuento se mueve sobre el alambre de lo inverosímil (como debe un relato que pretende rebelarse contra las reglas de lo racional), luego la inquietud se apodera del lector que no acierta a explicarse lo que sucede en la ficción, pero que de algún modo lo atañe.

Los agujeros negros

No sería injusto decir que sus relatos pertenecen a ese juego que descubre las fisuras que en lo cotidiano permiten la apertura hacia lo fantástico, los «agujeros negros» diría Schweblin. Tampoco lo será acercarla a Silvina Ocampo. Hasta el relato de «La expiación», una de las obras perfectas de Silvina, puede ser recordado al lado del que titula esta antología. Otros nombres pueden servir para ensanchar la variedad de sus relatos, no para limitar su invención.

La fantasía pura ha sido repudiada por los demonizadores de aquella imaginación que no se propone una solución moral o un significado simbólico.Edgar Allan Poe se enfrentó a Hawthorne porque sus relatos se resolvían siempre en alegorías que negaban la fe en la historia. La finalidad de la fantasía sin moraleja es acaso la de habernos enseñado a leer de un modo nuevo, aceptando lo absurdo y kafkiano de la existencia. En plena plaga de «thrillers» es una vía arriesgada. Schewblin dirige sus ficciones hacia el vértigo de lo inexplicable, hacia la espera de algo que no se produce. No nos concede el descanso de la historia que concluye de uno u otro modo, el hostigamiento de la trama permanece al acabar la lectura y nos confina en el «pabellón número 6» de la existencia. Por Arturo García Ramos

5. «Entusiasmo», Pablo d´Ors y su lección de esperanza

El sacerdote y escritor Pablo d´Ors
El sacerdote y escritor Pablo d´Ors

«Entusiasmo». Pablo d´Ors. Galaxia Gutenberg, 2017. 440 páginas. 22,50 euros

La obra narrativa de Pablo d´Ors es una de las más importantes surgida en nuestra literatura en los últimos años. Las razones de tal aserto son múltiples, pero podemos resumirlas calificando a D´Ors entre los escritores que mejor han comprendido los justos y buenos motivos de una mirada posmoderna en el raquítico modo de entender el fenómeno entre nosotros y, por si esto fuera poco, ser el creador de un modo muy personal de enfrentarse al mundo.

Así, recogiendo las numerosas influencias que se le han achacado, Milan Kundera, Kafka, los románticos alemanes, desde Schelling a Heinrich von Kleist, lo que no deja de ser cierto, la verdad es que D´Ors ha transformado esas influencias en una literatura capaz de explicar nuestro entorno de hoy, lo que no es poco. «Entusiasmo», una de las grandes novelas de este año, es un claro ejemplo de lo expuesto. Se trata de una novela de iniciación, en la tradición de la mejor estela centroeuropea, desde Goethe a Musil o Ernst Jünger, la «Bildungroman» que ha dado obras como «Werther», claro, pero que más cercanamente generó títulos como «Las tribulaciones del estudiante Törless» o «La montaña mágica», de Thomas Mann, probablemente la gran novela de iniciación del siglo XX.

Biografía inventada

D´Ors se enfrenta a este acervo, lo acoge, y en «Entusiasmo» es capaz de crear una biografía casi inventada y que, en realidad, es una indagación en su propia vida. «Entusiasmo» es, además, un alegato a favor de la juventud en tanto en cuanto es portadora de esperanza, lo que en los tiempos actuales significa ir a la contra: D´Ors es autor anclado en la modernidad pero, por sus raíces cristianas, no acepta el nihilismo inherente a la explicación de lo contemporáneo. De ahí esa sensación de esperanza, que no de optimismo, que impregna esta obra compleja, llena de personajes, hasta hacerla representación del mundo, repleta de guiños y citas pertinentes y lúcidas. Una novela que, creo, es por ahora la mejor de su autor. No es poco decir. Por Juan Ángel Juristo