El escritor argentino Mariano Quirós
El escritor argentino Mariano Quirós - ABC
DARÁN QUE HABLAR

Mariano Quirós: «Todos los días corro entre seis y siete kilómetros. En ese momento, es cuando mejor escribo»

El autor argentino ha ganado, con «Una casa junto al tragadero», el último premio Tusquets de novela

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¿Cuáles son sus intereses como escritor?

No los llamaría «intereses». Dicho así pareciera que podría obtener algo de la literatura. Y la verdad es que a la literatura —o a la práctica literaria— no deberíamos pedirle nada. Ya nos da demasiado. En todo caso, lo que tengo es la ilusión de que me lea mucha gente, de contar con una cantidad digna de lectores, que sean conmigo amables e impiadosos. Pero sobre todo, amables.

¿Y como lector?

La ilusión de mantener el espíritu y el corazón abiertos. Que cada tanto surja un texto que, como suele decirse, me vuele la peluca y me obligue a replantear mi fe literaria.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Entre otras, sobre las cosas que me dan miedo: la familia, la vida de campo, la vida práctica... sobre aquello que no conozco.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

En bellas editoriales independientes argentinas, en editorial Destino (España), en Francia, en Egipto, en La Habana.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

No sé si me quedaría con ella, pero al menos es mi personaje más recurrente: una perra, la India. Una perra «criollita», mansa y buena, que en «Una casa junto al Tragadero» aparece con la cabeza torcida por la mordedura de un yacaré.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

Aprendí a leer.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

Mal, por supuesto.

¿Qué perfiles tiene?

Perfil de Facebook: Mariano Quirós.

¿Cuenta con un blog personal?

Claro que no.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Todos los días corro entre seis y siete kilómetros. Ahí, en ese momento, es cuando mejor escribo.

¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

Junto con Pablo Black conducimos Colección Mulita, sello editorial que pensamos desde Resistencia-Chaco (nordeste argentino) y con el cual pretendemos conquistar el mundo. O liberarlo.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

En una historia maravillosa de la que conviene no adelantar nada. O sólo eso, que es maravillosa.

¿Cuáles son sus referentes?

Un montón: Maradona, Cristina Fernández de Kirchner, Bolaño, Piglia, los norteamericanos del sur, algunos del norte, Vila Matas, Javier Marías, Van Bredam, Molfino, Fresán, Juan Román Riquelme...

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

Muchos: Matías Aldaz, Federico Falco, Liliana Colanzi, Alejandra Zina, Esther Cross, Germán Parmetler, Francisco Bittar, María Teresa Andruetto, Luciano Lamberti, Samanta Schweblin, Carlos Busqued, Germán Maggiori...

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

En modo alguno el «ámbito literario» se satura. Al contrario, la literatura —y con ella su ámbito— está como el universo: en franca expansión. No hay nada más inclusivo que la literatura, y por eso mismo está abierta a todas y todos.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Durante muchos años trabajé en una agencia de quiniela. Supongo que de ahí viene mi afición por los concursos literarios.