El artista andaluz durante el montaje de su proyecto en el Museo ABC - BELÉN DÍAZ
ARTE

Manuel Antonio Domínguez: «El futuro en el arte es de la mujer»

El onubense Manuel Antonio Domínguez no se considera supersticioso: el decimotercer artista del programa «Conexiones» del Museo ABC y la Fundación Banco Santander aborda en él las nociones de género. Así es «La relación estable»

MADRIDActualizado:

Su título es «La relación estable», pero lo cierto es que este proyecto de Manuel Antonio Domínguez (Huelva, 1976) para el Museo ABC lo es todo menos algo inmutable: un estudio sobre la indefinición de los géneros, el dibujo más grande al que se ha enfrentado su autor, en un momento de cambios personales. Aún así, el resultado es decidido, firme.

¿Cómo se «redibuja» el género justo cuando los géneros se desdibujan?

En la actualidad, la cultura y la sociedad están hipersexualizadas. Eso hace que uno se encuentre un concepto como este con tan solo pasear por la Gran Vía. Lo que ocurre es que se hace más difícil hablar del mismo en ámbitos más pequeños, en el rural, por ejemplo. Vivimos un momento en el que nuestras relaciones son fluidas, donde todo se mueve a través de una app. Y donde cada uno puede definir su género. Pero no todo es tan sencillo.

¿Cómo se traslada todo eso a la exposición del Museo ABC?

Esta cita, para mí, es curiosa, porque es la primera vez que he tenido todo un año para trabajar, y, en ese tiempo, el discurso se ha ido apuntalando, ha fluido en función de las situaciones, de cambios personales y dificultades técnicas que me he ido encontrando.

Su propuesta es una única imagen, fragmentada, de 16 metros. ¿Cómo debemos acercarnos a este friso?

Es la primera vez que me enfrento a un dibujo grande. Yo soy de formato pequeño, que he defendido siempre. Ese era el reto. He tenido que partir de mi forma habitual de trabajar, en la que soy reacio a las composiciones, a los bocetos, para adoptar una actitud muy porosa. El resultado parece fragmentado porque he trabajado en módulos de dos metros. Al darse uno cuenta de cómo se repiten elementos, se van generando interconexiones.

¿Cuánto hay de construcción individual y cuánto de colectiva en las cosas de género?

Vivimos en una época en la que estamos interconectados. Eso hace que pensemos que somos personas formadas de manera individual, pero no es así. Estamos expuestos a una concepción colectiva, con muchísimas presiones de todo tipo.

«La masculinidad es algo que se construye, eso seguro, algo que no es hegemónico y que es plural»

Para saber si la masculinidad está en crisis, antes le preguntare qué es la masculinidad.

En mi caso, es algo que se ha construido a partir de mujeres: mi madre, mi abuela, mi hermana y mi tía. Eso se vuelca en el trabajo. La ausencia de la mujer se percibe en él, porque me interesa estudiar qué es la masculinidad sin la mujer. Para mí, es algo que se construye, eso seguro, algo que no es hegemónico y que es plural, porque hay muchos tipos de masculinidades.

¿Y todas están en crisis o hay alguna que se salva?

Me gustaría pensar que la que está en crisis es la masculinidad hegemónica. Así tendría que ser.

Sin embargo, aquí sí que hay figuras femeninas.

Muchas veces se dice más desde la ausencia que desde la presencia. Cualquiera que me conozca sabe que soy un gran feminista, porque además considero que esto es algo que pertenece al hombre. Este friso comienza con mujeres y acaba con ellas. Y en su desarrollo, tienen un papel básico.

Estamos a punto de vivir una avalancha de exposiciones sobre identidad sexual por el World Pride. ¿Es partidario de estos chorreones?

Esto es como cuando vas a una feria: eres receptivo la primera hora. No creo que el volumen sea lo más interesante, sino saber dosificarlo y hacer buena elección de los contenidos. En todo caso, es muy necesaria la visibilidad de estas cosas. Que un Museo del Prado haga una selección de esta temática era necesario. Tenemos que recordar que solo recientemente expuso a su primera mujer. Lo que siempre se quedará corta será la reivindicación, donde hay una situación en Chechenia que no saca a la calle ni a la mitad de la gente que tendría que hacerlo, mientras muchísimos gimnasios se ponen las botas a costa de hinchar músculos.

Es esta también una sociedad muy de cuotas. ¿Contar con artistas masculinos feministas es un agravio a la misma o al final hay que reducirlo todo a genitales?

Hacer una división en función de los genitales es un chip que tenemos que cambiar ya. Y me gustaría que ese fuera un proceso corto, planteémoslo como problema si hace falta, pero necesario, un peaje que hay que pagar para que se tienda a una igualdad real. Pero hay que darle a cada cosa la relevancia que tiene: visibilidad a las creadoras, que a ellas se les dificulta las cosas, muchísimo más en este sector. Yo tengo clarísimo que lo que viene, que el futuro es de las mujeres creadoras, más poderosas que los hombres y con un discurso más potente.