DARÁN QUE HABLAR

Jorge Isla: «Entender la foto como medio para contar historias, y no reproducirlas, me convirtió en artista»

Tras el parón estival, vuelve «Darán que Hablar» con Jorge Isla, un artista que hace magia con la luz, o, al menos, invita a percibirla de otra manera. Mientras prepara su doctorado sobre el fotolibro, el joven ultima su primera exposición individual

Fotografías del proyecto «Sputtering» - J. I.
Fotografías del proyecto «Sputtering» - J. I.
Instalación lumínica «Sputtering» - J. I.
Montaje de «Sputering» en el Centro del Carmen de Valencia - J. I.
Montaje de «Sputering» en ETOPIA - J. I.
Fotografías del proyecto «Sputtering» - J. I.
Instalación lumínica «Sputtering» - J. I.
Montaje de «Sputering» en el Centro del Carmen de Valencia - J. I.
Fotografías del proyecto «Sputtering» - J. I.

Nombre completo: Jorge Isla Villacampa. Lugar y fecha de nacimiento: Huesca, 25 de octubre de 1992. Residencia actual: Madrid. Estudios: Grado en Comunicación Audiovisual por la Universidad San Jorge y Máster en Producción Artística por la Universidad Politécnica de Valencia. Ocupación actual: Actualmente estoy realizando el Doctorado en la Universidad Politécnica de Valencia sobre el fotolibro español contemporáneo. Además, he sido becado por la escuela LENS para realizar el Máster en Proyectos de Fotografía de Autor.

Qué le interesa. Actualmente, mi producción se centra en la fotografía con el principal motivo de mostrar aquellos efectos que nuestra vista es incapaz de percibir por ciertas limitaciones como puede ser la persistencia retiniana, pero que son explorables a través de una cámara fotográfica. Son el caso del parpadeo de un fluorescente, la longitud de una onda o la síntesis aditiva del color de la luz.

Junto con Jorge Alamary Pablo Casino, coordino el Photobook Club Valencia. También estoy trabajando, a través del doctorado, en una tesis sobre el fotolibro contemporáneo español

Por otro lado, aunque centre prácticamente toda mi producción en los resultados que obtengo mediante la fotografía, estoy interesado en extrapolar esas imágenes resultantes a diferentes medios de exhibición o soportes, con el proposito de adaptar –que no traducir– esa secuencia de imágenes al audiovisual, la instalación, la instalación audiovisual, el libro... La idea es apropiarme de los elementos o recursos que componen esos medios para, así, enfatizar el concepto del trabajo, intentando trasladar su muestra a lo más parecido a una experiencia para el espectador.

De dónde viene. Durante 2016, he expuesto en la fachada media del Centro de Arte y Tecnología de Zaragoza y en Pa-ta-ta, el festival de fotografía emergente. He estado seleccionado en Descubrimientos de PHE16, y nominado en los festivales de vídeoarte LOOP- Barcelona, en la sección Discovery, y en el marco del Ull-Nu de Andorra.

En junio participé en el CALL de la Galería A del Arte de Zaragoza y hasta el día 11 de septiembre tengo una exposición con el proyecto «Sputtering», dentro del certamen PAM!PAM!, en el Museo Centro del Carmen de Valencia, donde muestro la secuencia de imágenes mediante una puesta en pared y un audiovisual que ha sido desarrollado gracias a la ayuda de Propuestas VEGAP 2015.

Para sobrevivir, y como le ocurre a muchos fotógrafos, durante los meses de verano llega el maravilloso mundo de las bodas

De proyectos en los que he formado parte, destacaría el festival Pa-ta-ta por el interés que muestra la organización para el desarrollo y por las diferentes exposiciones y actividades que plantean. Por otro lado, y con otro formato, me parece muy interesante el trabajo que hay detrás de los Encontros de Galicia y la residencia A Quemarropa, además de la gran labor de difusión, muestra de proyectos y feedback –por parte de los visionadores y otros artistas– que recibes en ambas.

Supo que se dedicaría al arte desde el mismo momento en que… No se definirlo con un momento, un mes o un día en concreto. Pero sí que puedo definirlo desde una cuestión. Fue el día que me planteé utilizar la fotografía como medio para intentar contar algo, y no como una mera reproducción de la realidad.

¿Qué es lo más extraño que ha tenido que hacer en el mundo del arte para «sobrevivir»? Supongo que, igual que hacen la mayoría de artistas emergentes, lo más recurrente es presentarte a convocatorias de becas, residencias y festivales con el fin de darte a conocer y conseguir medios para poder producir, seguir investigando, y, por supuesto, sobrevivir. Por otra parte, y como muchos fotógrafos, durante los meses de verano llega el maravilloso mundo de las bodas.

El «no selfie» de Jorge Isla para «Darán que Hablar»
El «no selfie» de Jorge Isla para «Darán que Hablar»- Iñaki Domingo

Su yo virtual. La red que más utilizo es Facebook. La empleo para estar en contacto con amigos y ver en qué van trabajando. También tengo Instagram, que lo uso como un diario de formas que me encuentro día a día. Por otro lado, intento tener actualizada la página web: www.jorgeisla.com.

Dónde está cuando no hace arte. Actualmente, junto con Jorge Alamar, director de La Fotoescuela, y Pablo Casino, estoy coordinando el Photobook Club Valencia. También estoy trabajando, a través del doctorado, en el desarrollo de una tesis sobre el fotolibro contemporáneo español.

Le gustará si conoce a... Mis principales referentes considero que son Olafur Eliasson, James Turrell, Cruz-Díez, Dan Flavin, Ann Veronica Janssens, Jose María Iturralde, Anouk Kruitoff y Shirana Shahbazi.

En otro campo totalmente dispar, me fascina el mundo de la cocina: Aduriz, David Muñoz, Ángel León, Ricard Camarena...

En ámbitos más textuales considero que Jorge Alamar, director de La Fotoescuela ha sido uno de los referentes clave en cuanto a lo que se refiere tanto a formación y desarrollo de un proyecto fotográfico como en lo referente a la docencia.

Por otro lado, y de forma más cercana, destacaría el trabajo de Alejandro Marote, Carlos Alba, María Platero, Manuel Terroba, Juan Margolles,Iñaki Domingo, Mario Zamora, Christian Lagata, Manuel Antonio Dominguez, Nuria Riaza, Aarón Sanromán, Clara Sánchez... Compañeros de profesión que, aunque no trabajemos, en la mayor parte de los casos, las mismas líneas de investigación, me interesan por la energía, intensidad y la definición con la que despliegan sus proyectos.

Y aunque en otro campo totalmente dispar, también me fascina el mundo de la cocina: Aduriz, David Muñoz, Ángel León, Ricard Camarena... Pero no como tal, sino por el concepto que plantean de comer como una experiencia, más allá de una necesidad fisiológica. Me seduce su manera de llevar la cocina a niveles extremos lejos del simple hecho de comer, como si se tratara de un proyecto artístico, con un concepto y discurso a desarrollar, una estética, una materialización, una línea de trabajo, un ritmo..

¿Qué se trae ahora mismo entre manos? Actualmente, me encuentro concentrado en el proyecto «Sputtering», que para nada considero que esté finalizado. Concretamente ahora mismo estoy en la preparación de su formato como libro junto con el diseñador Ángel Alvarez, trabajando los diferentes elementos que componen un libro para adaptar el trabajo de la mejor forma posible a ese soporte. También me encuentro preparando mi primera exposición individual que tendrá lugar en una institución en Madrid en los primeros días de octubre.

Desde el primer momento que he tenido posibilidad de exhibir mi obra, me he planteado salir de la zona de confort y explorar nuevos medios y soportes

Por otro lado, aunque en una fase muy inicial, estoy leyendo e investigando sobre el sol: la longitud de onda de la luz solar, la reflexión y refracción de ésta y todos los fenómenos que surgen dentro de la luz blanca y que se encuentran ocultos en el espectro lumínico visible.

¿Cuál es su proyecto personal favorito hasta el momento? No considero que haya realizado la mejor obra, pero la pieza que considero más cerrada y mejor materializada fue la instalación que realicé en la Fachada LED de ETOPIA, el Centro de arte y tecnología de Zaragoza. Allí exhibí el trabajo «Sputtering», un proyecto que se ha realizando fotografiando luz fluorescente. Ese medio me permitía mostrar un trabajo que parte de la luz y se exhibe mediante la luz, que crecía por la arquitectura del espacio y la inmersión que podía suponer para el espectador.

¿Por qué tenemos que confiar en él? Considero que trabajo la fotografía desde un punto de vista de la producción de un material para exhibir, pero intento salir de los conceptos preestablecidos por la sociedad artística en cuanto a su formulación o representación. Es decir, desde el primer momento que he tenido posibilidad u oportunidad de exhibir la obra, me he planteado salir un poco de la zona de confort y explorar nuevos medios o soportes tecnológicos que el siglo XXI nos ha brindado.

¿A quién cedería el testigo de esta entrevista? A Alejandro Marote. Pero también me gustaría descubrir a gente que parta de la fotografía y busque nuevas vías expositivas para la disciplina.

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