El director de escena José Carlos Plaza, en su domicilio de Madrid
El director de escena José Carlos Plaza, en su domicilio de Madrid - Maya Balanya
TEATRO

Festival de Mérida, una «Orestíada» para el aquí y el ahora

El Festival de Mérida se abre el próximo 5 de julio con esta inmortal pieza de Esquilo, en versión de Luis García Montero y dirigida por José Carlos Plaza

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En la larga y brillante trayectoria de José Carlos Plaza (Madrid, 1943) como director de escena, en la que ha cosechado varios galardones -entre otros, el Premio Nacional de Teatro-, el majestuoso escenario romano de Mérida ha sido para él en numerosas ocasiones parada y fonda. «Soy un vejestorio de Mérida -bromea-. Es mi casa y me desenvuelvo muy bien. No obstante, cada vez que acudo supone un reto. Y, siempre, un privilegio y un sueño».

En su Festival Internacional de Teatro Clásico, una de las citas imprescindibles del verano teatral, Plaza ha tomado la batuta en los montajes, entre otras piezas, de «Electra» y «Hécuba», ambas de Eurípides, y protagonizadas, respectivamente, por Ana Belén y Concha Velasco. Pero le parecía, subraya Plaza, que era hora de que la potente voz de Esquilo (Eleusis, 525 a. C. - Gela, 456 a. C.), en su monumental trilogía «La Orestíada», volviera a resonar en ese mágico espacio, donde hace tiempo que no se representaba. Por eso, al hablar con Jesús Cimarro, responsable del festival, sobre la posibilidad de participar este año en él, le propuso sin dudarlo «La Orestíada». Además, José Carlos Plaza, ya en otro momento, se había enfrentado a este texto fundacional del teatro de Occidente: «Esquilo es, como se dice en la panadería, la masa madre del teatro. De este trágico griego procede todo el gran caudal escénico occidental. ¿Podría existir Hamlet sin Orestes? En 1990 monté una "Orestíada", calificada por algunos como ópera rock, denominación que, en todo caso, solo podría aplicarse a una pequeña parte del espectáculo, en el que la fuerza de las erinias, las diosas vengadoras que persiguen a Orestes, se plasmaba a través de un grupo de rock».

¿Hay ecos de ese montaje en el que abre el festival emeritense, donde podrá verse desde el 5 hasta el 9 de julio? Comenta Plaza: «La propuesta es muy diferente. Pero aquella y la actual pretenden mostrar que "La Orestíada" no es de ninguna manera una reliquia de un pasado remoto, sino que nos habla a los hombres de hoy, planteando cuestiones que siguen siendo acuciantes».

José Carlos Plaza tiene muy claro que Esquilo es «nuestro contemporáneo»: «La célebre frase de Jan Kott, que da título a su estudio sobre Shakespeare, resulta especialmente extrapolable a los clásicos griegos. Es obvio que en el progreso técnico hemos dado pasos de gigante, pero no tanto ni mucho menos en el ámbito espiritual y de pensamiento».

Justicia manipulada

Y recalca: «Esquilo, Sófocles y Eurípides nos continúan fascinando porque están vivos. Los conflictos que abordan no se han solucionado. Y nunca habríamos de olvidar al tratar de la Grecia actual, con sus crisis y rescates, todo lo que le debemos».

«Esquilo es, como se dice en la panadería, la masa madre del teatro. Del gran trágico griego procede todo», subraya Plaza

«La Orestíada» es la única trilogía completa que se conserva del teatro clásico heleno. Se estrenó en las fiestas dionisiacas de Atenas en el 458 a. C., donde se alzó con el primer premio en los concursos teatrales que se desarrollaban en esos festejos, y la forman «Agamenón», «Las coéforas» y «Las euménides». Sus protagonistas pertenecen a la familia de los Atridas, que encadena crímenes y venganzas, desde que Agamenón sacrificó a su hija Ifigenia, y al regresar de la guerra de Troya muere a manos de su esposa Clitemnestra. Esta inmortal pieza de Esquilo ha inspirado a numerosos escritores y dramaturgos, como el norteamericano Eugene O´Neill en su «A Electra le sienta bien el luto» o el francés Jean-Paul Sartre en «Las moscas». Y continúa siendo fermento de autores actuales como Borja Ortiz de Gondra, en cuya magnífica obra «Los Gondra» planea, como él mismo ha señalado, «La Orestíada».

Parte del numeroso elenco actoral de «La Orestiada» dirigida por Plaza
Parte del numeroso elenco actoral de «La Orestiada» dirigida por Plaza

De la versión que ahora nos llega en este ambicioso montaje con más de quince actores en escena, se ha encargado el poeta Luis García Montero (Granada, 1958). «García Montero -explica Plaza-, que ha mantenido el título de la primera parte, y cambiado los de la segunda y la tercera a "Orestes" y "La democracia", por resultar hoy más comprensibles y, sobre todo el tercero, más ajustado a lo que resaltamos, ha conseguido una versión personal, sin traicionar el original, de lenguaje contemporáneo, muy accesible, pero de alto nivel intelectual y poético».

«Esa contemporaneidad -prosigue- guía también el montaje. En especial, "La democracia" se liga al presente del aquí y ahora reflexionando en torno a la Justicia, manipulada y manipuladora. Asunto este de la Justicia ya capital en la pieza esquilea. Por otro lado, García Montero ofrece un sugerente tratamiento del coro, que se individualiza con distintas voces, y de Clitemnestra, de quien se destaca que ante el sufrimiento no reacciona acobardándose. Ha trabajado con total libertad, aunque hemos conversado mucho sobre lo que nos interesaba potenciar en "La Orestíada", donde se entremezcla lo individual (pasión, rencores…) y lo colectivo (abuso de poder, adulteración de las instituciones, mentiras públicas...) en un rico y profundo mosaico».