Elena Alonso, artista, en su estudio en Madrid
Elena Alonso, artista, en su estudio en Madrid - DANIEL CABALLERO
ARTE

Elena Alonso: «ARCO no es el sitio donde más ilusión me haga presentar cosas»

La artista madrileña recibe a ABC Cultural en su estudio entre sacos de cemento y una música que define su trabajo: versátil. La feria madrileña, entre sus próximos retos

MadridActualizado:

Elena Alonso (Madrid, 1981) crea sus obras en una caseta de madera que parece más un almacén que el estudio de una artista. Literalmente. Allí recibe a ABC entre sacos de cemento, un nuevo material con el que está comenzando a trabajar, y una música digna de cualquier local «chill out». El dibujo es la parte fundamental de su trabajo, pero adora experimentar, tanto en lo profesional como lo personal.

¿Quién es Elena Alonso?

Soy una artista plástica de Madrid. Una persona a la que le gusta mucho la proximidad, a muchos niveles. En el campo profesional es algo que tengo muy en cuenta. He vivido y trabajado fuera, pero desde que volví estoy muy contenta. Madrid tiene muchas posibilidades, y mucha precariedad también.

Se ha definido como artista. ¿Existen artistas que no crean arte y personas que sí lo hacen?

Eso da para todo un debate. Yo digo que soy artista porque me metí de lleno a dedicarme a esto de manera profesional. Es lo que soy.

Usted estudió Bellas Artes. ¿Es necesario formarse en la universidad para dedicarse al arte contemporáneo?

Nunca me he encontrado en la situación de que me pidan el título. Creo que no es necesario para acceder a muchas cosas del mundo de arte. En la carrera aprendí muchas cosas que luego tuve que desaprender. Cuando empecé a estudiar no tenía mucha idea de dónde me estaba metiendo.

¿Cómo ha cambiado Elena Alonso estos últimos años?

Veo que he cambiado mucho. He aprendido muchas cosas. Es una profesión difícil para saber cómo la gente hace las cosas, saber cómo funciona el mundo de las galerías. Aprendes muy despacio. Yo miro mi trabajo de hace dos años y me parece que está a años luz de lo que estoy haciendo. Realmente, le doy mucha razón de ser a lo que hago.

¿Ha sido un cambio a mejor?

Creo que sí. Mi trabajo tiene más calidad. Es más honesto. He aprendido a desechar cosas que sin querer adoptas de otros: maneras de hacer, materiales. Haces algo y te das cuenta de que no es lo que te interesa. He aprendido a depurar esas cuestiones y hacer un trabajo más sólido y con mayor calidad.

[En ese momento, la música «chill out» desaparece. Comienza un tema de electrónica que rompe con el ambiente de tranquilidad de la entrevista. Y la pregunta se torna obligada]

¿Trabaja con música o en silencio?

Muchas veces estoy en silencio. Me encanta la música y su mundo, pero cuando estoy en el estudio a veces estoy cuatro horas en absoluto silencio.

En su día a día en el taller, ¿suele trabajar en solitario o con compañeros?

Trabajo sola, pero en casos puntuales he contratado alguna persona. Me gusta trabajar sola, en la intimidad. Tener mi espacio íntimo.

¿Qué trata de transmitir con sus obras? ¿Qué huella desea dejar en el espectador?

Una huella de mi persona no quiero dejar. Soy más de pequeños gestos, adoro las sutilezas. Lo que sí me gusta transmitir es una actitud frente a las obras, como de afecto hacia el trabajo, de hacerse preguntas, transformar cosas. No es que tenga una misión de transformar el mundo, un solo artista no tiene esa capacidad. Es más participar de algo más grande.

Elena Alonso, entre botes de pintura en su estudio
Elena Alonso, entre botes de pintura en su estudio-DANIEL CABALLERO

¿Le han dicho alguna vez que no entienden su trabajo?

Sí. Más que decirme «no entiendo», lo típico de «qué significa esto». Utilizo códigos que son muy comunes para la gente. Hay cuestiones básicas que no hay que ser muy especialista para darse cuenta. Mi trabajo tiene cosas que son accesibles para mucha gente. Como el arte es accesible a mucha gente, te encuentras de todo.

Entonces, la pregunta ahora es clara. ¿Hacia qué público van dirigidas sus obras?

Cuando trabajo pienso mucho en qué pensarían mis compañeros artistas cuando lo viesen. Podría decir incluso que las hago para mí....[silencio], y para todo el mundo. En las galerías te encuentras con comentarios de alguien ajeno al mundo del arte y te dice una cosa que es mucho más interesante que algo que te ha dicho alguien muy especializado.

¿En qué se inspira para trabajar?

En el diseño de mobiliario, miro muchísimo; también todo el tema de la ecología, que se inventan muchos materiales nuevos; las artesanías tradicionales de toda la vida es algo que me maravilla. Es muy típico pero creo que la inspiración llega trabajando. No trabajo como otros artistas que proyectan un producto artístico y empiezan otro. Me gusta trabajar de manera continua y que lo anterior vaya influyendo sobre lo siguiente, todo mezclado con experimentar con materiales.

¿Cuál considera que es su seña de identidad?

Por lo que me ha dicho gente, suele llamar mucho la atención la pulcritud en el trabajo. Cuando me meten en grupos de gente que dibuja, sí que noto una diferencia por el tipo de trato con el dibujo. Quizá mis dibujos son más pinturas que dibujos.

Del 21 al 25 de febrero se celebra ARCO. ¿Cómo lo afronta?

Le doy bastante importancia porque es una semana con mucho movimiento. Ahora cada vez los artistas tienen un mayor reto. Las ferias antes eran espacios para mostrar el fondo de galería, no producir obra nueva. Pero últimamente sube mucho el nivel, hay artistas que generan obras para ferias, igual que hice yo el año pasado para ARCO.

¿Esta feria es su gran escaparate en España?

Es inabarcable. No estoy hecha para ese tipo de consumo. No cabe duda de que es un escaparate. Ahora bien, no es el sitio donde más ilusión me haga presentar cosas. Ilusión me hace presentar en mi galería, aunque sea pequeña. Tiene mucha más carga para mí. Es otra postura sobre tu trabajo, lo que puede generar. No se contamina tanto por todo lo que hay alrededor. La gente llega a tu estand habiéndose visto otros 30.

Para acabar, ¿qué opina de quienes tachan a los artistas de gente extraña o extravagante?

Me considero una persona bastante normal y cabal. Puedo tener mis pequeñas salidas de lo que es lo normal, que es fundamental en el arte, pero también arrastramos ese estereotipo de artista. Los medios sabéis lo que luce más o menos. Si no eres discreto, llamas más la atención. Adoro la gente extravagante y me encanta rodearme de ella. Es una virtud porque hay que tener mucho valor para no ser como lo que todo el mundo espera.