Eduardo Costantini es uno de los premiados por la Fundación ARCO
Eduardo Costantini es uno de los premiados por la Fundación ARCO - FERNANDO GUTIÉRREZ
ARCO 2017

Eduardo Costantini: «El coleccionismo es parte de mi vida»

El coleccionista argentino, fundador del MALBA, recibió ayer el Premio «A» al Coleccionismo por su labor de difusión del arte latinoamericano

MadridActualizado:

El empresario argentino Eduardo Costantini recibió ayer uno de los Premios «A» al Coleccionismo que la Fundación ARCO entrega cada año. Su labor como coleccionista desde hace más de cuatro décadas está centrada en la difusión del arte latinoamericano en el mundo, proyecto cuya joya de la corona es el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires). El MALBA, inaugurado en 2001, contiene la colección que Costantini ha ido recabando a lo largo de los años. «Hemos fomentado el coleccionismo para darle más visibilidad al arte latinoamericano», expresa Costantini a ABC de ARCO.

Una selección de su conjunto, compuesto por unas quinientas obras, se encuentra expuesta en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde el 21 de febrero. En ella se puede disfrutar de creaciones como El baile de Tehuantepec, de Diego Rivera. La pintura del autor mexicano fue adquirida por Costantini el pasado mes de mayo por 15,7 millones de dólares, una cifra récord para una obra de arte latino. Sobre esta pieza, el coleccionista argentino guarda una peculiar anécdota: «Hace 21 años ya quise adquirirla. Fue un día histórico porque aparecieron dos obras muy valiosas, ésta y Autorretrato con loro y chango, de Frida Kahlo. Por tema presupuestario no pude adquirir las dos, sólo la de Frida». Ahora, después de que falleciera su propietario, por fin ha podido hacerse con ella. «La obra de Diego es muy significativa y es quizás la que mayor importancia tenga de la exposición en Madrid», explica.

Hablar de Costantini es hablar de colección de arte latinoamericano: «Es mi identidad», relata. Su objetivo siempre ha sido darle la importancia que se merece a este arte, el cual, durante la segunda mitad del siglo pasado, fue perdiendo relevancia. «Es un arte que cuando yo comencé a coleccionarlo no tenía la visibilidad que debía tener y que sí había tenido en décadas anteriores, como por ejemplo en los años cuarenta». Tal era esa importancia que recalca que la segunda exposición individual realizada por el Museo del Arte Moderno de Nueva York fue una del anteriormente citado Diego Rivera. Sin embargo, Costantini cuenta que, después, «el arte latinoamericano pierde visibilidad por problemas políticos, económicos. Gracias a ello, en el momento más fecundo de mi actividad como coleccionista, en la década de los ochenta y noventa, pude adquirir obras superlativas de este tipo de arte».

Su labor en el MALBA

En 2001, con la fundación del MALBA, Constantini puso de nuevo en el escaparate mundial el arte latinoamericano. Muestra de ello fue que diversas instituciones internacionales empezaron a mostrar interés por éste. «Durante estos quince años el arte latinoamericano ha ido creciendo», comenta el coleccionista argentino. A pesar de su corta vida, el MALBA ya es uno de los museos más importantes del mundo.

Constantini reconoce que el coleccionismo es parte de su vida. «Tengo una adherencia muy fuerte con él». Su labor como responsable de una de las instituciones más destacadas del mundo le lleva el 40% de su tiempo. El coleccionista lo gestiona tratando de conseguir más obras latinoamericanas que luego son puestas a disposición del MALBA, también a través de un programa de préstamo con algunas de las instituciones más prestigiosas de Europa y EE.UU. «Un museo tiene que tener una colección viva que se vaya actualizando, aunque ésta nunca se termine de completar. Buscamos captar también obras de nuevos artistas. A veces aparecen piezas antológicas de arte latinoamericano y ahí es cuando yo intento comprarlas», sentencia el empresario argentino.