Abwab Pavilion, de Fahed Architects
Abwab Pavilion, de Fahed Architects
DISEÑO

Dubai Design Week. Soluciones en la «era post-oil»

Dubai cuenta con su propio Design District, su feria del sector, y su pujante semana del diseño. Un paseo por sus propuestas demuestra la particular voz que llega desde este lado del planeta

DUBAIActualizado:

Un bosque de rascacielos, uno detrás de otro, conforman el paisaje de Dubai. Muchos de ellos parecen vacíos, otros tantos en evidente construcción: no hay que olvidar que tienen una Expo en ciernes para el 2020. Así que, cuando hace cinco años comenzó una feria comercial llamada Downtown Design, a la que asisten cantidad de empresas importantes en el mundo del diseño, uno entiende que allí se muestren ingentes cantidades de muebles, alfombras, lámparas y objetos de todo tipo que están destinados a llenar esos espacios.

Pero esa no es la razón fundamental por la que dos años después se creó la Dubai Design Week. La Jequesa Latifa Bint Mohammed Bin Rashid Al Maktoum, Vice Presidenta del patronato de Dubai Culture, amante de las artes y el diseño, ha jugado un papel clave en impulsar el interés por el diseño en la zona y en convertir Dubai en una plataforma para el diseño internacional que no sólo tiene que ver con el comercio y el lujo, sino también con potenciar todos aquellos aspectos del mismo que están relacionados con la mejora en la vida del planeta, además de fomentar el desarrollo de la creatividad, el talento, la industria y las identidades locales.

Talento que se huele

Así nace el Dubai Design District, conocido como «d3», un destino dedicado al diseño, con tiendas, restaurantes, galerías... y que actúa como centro neurálgico de lo que ocurre en la semana del diseño. Allí encontramos la exposición «Middle East Design Now!», comisariada por Suzanne Trocmé, que siempre ha tenido un ojo puntiagudo para identificar el talento. Reúne el trabajo 18 diseñadores de distintos países como los Emiratos, Arabia Saudí, Kuwait, Marruecos, Túnez, Jordania y Egipto.

Allí encontramos a Ghassan Salameh, de Beirut, antiguo alumno del IED Madrid, cuya versátil lámpara «Arthropod», con varias patas articuladas, es una presencia que casi tiene vida propia. Según explica Trocmé: «La exposición plantea la cuestión de cómo la memoria o el ADN juegan o no un papel en el diseño de Oriente Medio. Cuáles son las formas y motivos con los que quizá nuestros ojos no estén familiarizados, y en qué medida la tradición se funde con el diseño contemporáneo». Este tipo de exposición, como ella cuenta, promueve el interés en la enseñanza de la disciplina, además de una pequeña producción en sus países y la creación de un mercado para sus productos. Trocmé destaca también la presencia de muchas mujeres diseñadoras, por ejemplo, Alia Al Mazrooie, de EAU, o Kawther Alsaffar, de Kuwait, dos creadoras a seguir.

Lámpara «Arthropod», de Ghassan Salameh
Lámpara «Arthropod», de Ghassan Salameh

Otro enclave para encontrar diseñadores locales era el pabellón Abwab, obra de Fahed+Architects, que lo construyeron a base del reciclado de muelles de colchón, con un resultado espectacular. Un equipo de expertos (Latifa Bint Maktoum, Joy Mardini, Max Fraser y Rawan Kashkoush) seleccionaron los 45 proyectos que se mostraron. También la empresa BDBarcelona aprovechó la oportunidad para implicarse con los diseñadores del mundo árabe.

En una pequeña muestra llamada «PostCraft», comisariada por Samer Yamani, se mostró el trabajo de cinco diseñadores, realizado en Barcelona por los mejores artesanos de BD: el aparador «Talisman», de Maysam Al Nasser; los candeleros «Walking hen», de Aisha Al Sowaidi; los jarrones «Is-Dher», de Hind Majid Al Qassimi, la mesa «Taola», de Gazzaz Brothers; y el espejo «Lunar tale», de Lowla Al Radwan. Aquí también, cuatro de ellos son mujeres. Asimismo, la italiana Lasvit se asoció a un diseñador de Dubai, Khalid Shafar, para la instalación luminosa «Silent Call», que representa la silueta de cinco mezquitas icónicas e indica las cinco llamadas a la oración.

En pos de un mundo mejor

En otro orden de cosas, pero incidiendo en la idea de Dubai como plataforma para el diseño del futuro, se celebró el «Global Grad Show», una exposición comisariada por Brendan McGetrick con 200 proyectos sacados de más de 90 escuelas de diseño del mundo. Como dijo el comisario: «Soluciones útiles y prácticas para hacer un mundo mejor». Son proyectos donde prima la innovación y el uso de la tecnología para dar respuesta a muchos de los problemas que plantea el futuro, que se agruparon en tres categorías: «Conexión», «Empoderamiento» y «Sostenibilidad».

Vimos proyectos de todo tipo, desde los que se preocupan por soluciones médicas para enfermedades como la diabetes o el Alzheimer, como los que persiguen soluciones a problemas generados por las discapacidades como la ceguera y sordera, hasta los asuntos relacionados con la inmigración y los refugiados, con los incendios y otros efectos del cambio climático; e, incluso, con la reutilización de los pozos de petróleo en la «era post-oil», la expresión más repetida en los días que estuvimos allí.

Recipientes «Quiver», de Anjali Srinivasan
Recipientes «Quiver», de Anjali Srinivasan