Playa de Dingieshowe, en las islas Orcadas
Playa de Dingieshowe, en las islas Orcadas
LIBROS

Cómo la naturaleza restaura vidas

«En islas extremas», de Amy Liptrot, relata un hermoso proceso de redención en las remotas Orcadas (Escocia)

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El poder curativo de la naturaleza ya está en Rousseau y, desde luego, en el «Walden» de Thoreau y en los escritos de John Muir. Que la naturaleza restaura vidas lo sabe muy bien Amy Liptrot, nacida en las islas Orcadas (Escocia), caída a los infiernos en Londres y redimida de sus pecados en el remoto lugar donde vino al mundo hace 36 años. Quizás porque hay nacimientos más importantes que el primer nacer. Esa expiación de la alcohólica Amy entre las espumas del Atlántico, los acantilados vertiginosos, las aves marinas, los monolitos neolíticos... bajo la luna y la aurora boreal, está narrada de forma valiente, bella y en primera persona en su ópera prima, En islas extremas (Volcano).

No hay santos bebedores sino, más bien, esclavos de la bebida con la autoestima por los suelos. El día después, la resaca era una mezcla de culpa y malestar físico, pero enamorada como estaba del alcohol, Amy volvía a caer en la trampa. Eso desde los 16 años. Bebía y bebía como si no hubiera mañana, una dieta que complementaba con drogas. Le ayudaba a anestesiar sus ataques de tristeza, tal vez heredados de su padre, un maníaco depresivo. Después de estudiar en Edimburgo, se mudó a Londres con 23 años para trabajar de periodista. La adicción empeoró. Amy tocó fondo. Y tras unirse a Alcohólicos Anónimos resolvió regresar a las Orcadas, sin muchas esperanzas de dar un giro a su vida.

No hay una epifanía grandilocuente, sino pequeñas conquistas, siempre desde la asunción de los peligros de una recaída. Las caminatas costeras, los baños en las frías aguas del mar, la observación de las aves, los cetáceos y las estrellas, la descripción de los paisajes, la cultura y la mística de las Orcadas, y también la escritura, claro, se combinan en este libro que se lee con placer por quienes aman la naturaleza (y, de forma especial, aquellas tierras escocesas) y por todos los interesados en las segundas oportunidades.