Miles Davis, a quien Ted Gioia dedica un capítulo de su libro
Miles Davis, a quien Ted Gioia dedica un capítulo de su libro
MÚSICA

«Cómo escuchar jazz», la educación del oído

En su último libro, «Cómo escuchar jazz», Ted Gioia ofrece consejos e informaciones útiles para aprender a disfrutar de la música de jazz con un oído crítico y atento

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Ted Gioia es autor de una serie de libros enjundiosos sobre jazz que han hecho las delicias de muchos lectores. Su «Historia del jazz» es una obra de referencia dentro del género y a ella se añaden títulos tan significativos como «Blues. La música del delta del Mississippi», «El canon del jazz» o «Canciones de amor», para limitarnos a los traducidos al castellano (todos ellos por Turner). Gioia (Palo Alto, California, 1957) es un divulgador apasionado, claro, documentado y entretenido, profundo, pero que no se regodea en tecnicismos.

Su último libro, «Cómo escuchar jazz», es en ciertos aspectos otra vuelta de tuerca sobre temas que el autor ha tratado con anterioridad y puede entenderse fácilmente -de hecho, así se lo presenta- como una introducción para quienes se acercan al jazz o desean escucharlo con cierta capacidad crítica.

La cuestión viene de lejos y no afecta solo al jazz. ¿A qué criterios apelamos cuando juzgamos buena o mala una interpretación? ¿Qué distingue una improvisación fallida de otra lograda? ¿Dónde se sitúa el discrimen entre un buen músico y un gran músico? ¿Se asienta la crítica -nuestra crítica- en una acumulación de impresiones personales, en un ejercicio subjetivista, o tiene bases objetivas y compartibles?

Comprensión humilde

Gioia cree en esta segunda opción: «Entender el jazz (o cualquier otra forma de expresión artística) no puede reducirse nunca a caprichos personales, sino que se construye sobre la comprensión humilde. La obra de arte siempre nos obliga a adaptarnos a ella y, de esta manera, se puede distinguir de la evasión de la realidad o del entretenimiento superficial que, en cambio, procura adaptarse al público, darle exactamente lo que quiere. Podemos darnos cuenta de que hemos topado con una obra de arte verdadera en función de cuánto se resiste a nuestra subjetividad».

En los primeros capítulos el autor analiza por separado los elementos que en su opinión conforman la música de jazz, algunos de ellos fáciles de aislar (ritmo, fraseo, tono, timbre, estructura), otros más escurridizos (personalidad, espontaneidad), con el objetivo de dotar al lector de herramientas críticas a la hora de escuchar. Las reflexiones están trufadas de consejos personales entre los que no me resisto a citar uno, porque he comprobado más de una vez sus ventajas. Gioia recomienda no dejar nunca de escuchar también a los menos expertos: «Estoy convencido de que solamente si se oye largo y tendido a intérpretes de segunda fila se apreciará realmente lo que han conseguido los artistas de primera».

Perfiles y listados

Los capítulos iniciales constituyen posiblemente la aportación más destacada del libro. El resto de páginas resulta menos novedoso, aunque siempre de grata lectura: un resumen de la historia del jazz con sus épocas, estilos y corrientes; un perfil individual de los protagonistas más destacados del género (Louis Armstrong, Duke Ellington, Billie Holiday, Charlie Parker, Miles Davis, John Coltrane...) y un listado con los nombres de 150 músicos entre los más interesantes de la actualidad o con mayor proyección de cara al futuro.

Escasean -tanto en el jazz como en otros géneros- los textos que hablan sobre cómo escuchar música, mientras que son muy numerosos aquellos que se dedican a analizarla desde una perspectiva histórica o estructural. Mientras leía «Cómo escuchar jazz» me he dado cuenta de dónde reside la dificultad del primer enfoque. Centrarse en la escucha obliga, en última instancia, a un ejercicio profundo de autoanálisis. Ted Gioia lo ha hecho con gran lucidez y humildad, y es una de las principales lecciones que podemos extraer de su libro.