ARTE

Art Nou Barcelona, vuelta a las esencias

Este año son las galerías de Barcelona las primeras en estrenar el nuevo curso. Ello se debe al regreso a septiembre de Art Nou, su programa conjunto de apoyo al arte emergente, que arranca hoy

El proyecto para el festival de Catalina Jaramillo (Senda)
El proyecto para el festival de Catalina Jaramillo (Senda)

Art Nou recupera en esta sexta edición su formato original, es decir, da el pistoletazo de salida del nuevo curso expositivo con la inauguración al unísono el 5 de septiembre de un conjunto de exposiciones en galerías de Barcelona, espacios institucionales como el Espai 13 de la Fundación Miró, y en otros ámbitos alternativos o factorías de creación como La Escocesa, Espronceda y Bombon Projects. Y todo ello con un único objetivo: apoyar el arte nuevo como sinónimo de emergente, el de jóvenes creadores, con la vieja idea de «descubrir nuevos talentos». Y decimos «vieja», ya que uno de los impulsos fundamentales del artista de esa «modernidad» asociada a las ideas de Charles Baudeaire en relación al arte de los «antiguos» era potenciar la novedad, la originalidad, el talento unido a la habilidad innata y, en especial, a la creación.

Ser original. Esta es la cuestión. Y no negamos su dificultad en unos tiempos en los que se vive del «efecto simulacro»: casi todo está ya descubierto. Pero lo que se busca desde Art Nou es hacer un hueco para que galerías consagradas a artistas de media carrera o ya consolidados den una oportunidad a los «novatos» inaugurando temporada con ellos y con el aliciente de un premio dotado con 2.000 euros, visitas a talleres, mesas redondas -como la que analizará el papel del arte en el cambio social- e incluso un taller de formación curatorial a cargo de la plataforma On Mediation en Arts Santa Mónica.

Capas de identidad

De entre estos artistas «noveles», queríamos destacar la apuesta de ADN por mostrar los recientes trabajos del artista marroquí Salim Bayri (Casablanca, 1992), que centra su discurso interdisciplinar en una apropiación de aspectos de lo cotidiano, liberados de su función y entendidos como distintas, sucesivas y estratigráficas capas de identidad, desde la nacional, la cultural, la religiosa o la puramente personal.

Distinta es la aportación más consolidada de Martín Llavaneres (Lérida, 1983), con citas previas en Blueproject Foundation, Nogueras-Blanchard o Kostka Gallery, en Praga, cuya exposición inaugurada en julio en el programa comisarial de Jordi Antas en el Espai 13 de la Fundación Miró se integra en el ciclo de Art Nou. Destaquemos las instalaciones escultóricas de la serie Fruit Belt, una reflexión sobre la explotación del caucho y que canaliza a través de dibujos, vídeos y esculturas con los que crea analogías entre lo geológico y lo humano.

Frescura a raudales

La de Jiaxi Yang (Shanghái, 1989), representada por Rocío Santa Cruz, nos parece una propuesta fresca e innovadora: se trata de la presentación de su libro de artista The Horizontal Way of a Waking Life, con un conjunto de imágenes fotográficas banales e insignificantes del día a día que ella libera de su «horizontalidad» gracias a altas dosis de sofisticación, ambigüedad y exquisitez formal. También original, aunque, en este caso, con un cierto punto kitsch asumimos la propuesta de Uri Martínez (Uriginal. Hospitalet, 1983) en N2 galería: Mis muertos/Dead Relations es un experimento con las imágenes erróneas derivadas de ciertos procesos informáticos llamados glitch, con el que reimagina y distorsiona obras maestras clásicas buscando el mismo desajuste que ojos y cerebro experimentan ante la sensación de vértigo

Queremos también destacar el trabajo de Mònica Planes en la galería Àngels Barcelona compuesto de objetos basados en las distintas experien- cias de los espacios habitados por la artista; el de Rafael Pérez Evans (Málaga, 1983), en Nogueras / Blanchard, y el de Mercedes Mangrañé (Barcelona, 1988), en Ana Mas Projects, que, a partir del vídeo y la pintura, investiga distintos instrumentos de control de ciertos ámbitos -ocio, entretenimiento- de la sociedad contemporánea. También sobresalen propuestas colectivas en las galerías Joan Prats, Bombon Projects, Tat Art Barcelona y en Trama. Volviendo a las aportaciones individuales, debemos destacar la serie de dibujos de Catalina Jaramillo (Medellín, 1981) en la galería Senda, que resulta una suerte de original ejercicio de poesía visual: buscar imágenes no previsibles a modo de traducción de palabras en varios idiomas sacadas por azar del diccionario.

Toda la actualidad en portada

comentarios