Un momento de la «preview» de ARCOlisboa 2018 para los coleccionistas
Un momento de la «preview» de ARCOlisboa 2018 para los coleccionistas - Ifema
ARTE

ARCOlisboa y JustLx, al calor del pujante coleccionismo portugués

JustLx se une desde hoy a ARCOlisboa en el desembarco de ferias españolas de arte contemporáneo que se expanden al país vecino. Estos son los principales reclamos de ambas citas

Corresponsal en LisboaActualizado:

Uno de esos icónicos tranvías lisboetas a la antigua usanza nos recibe a las puertas de JustLx, la nueva delegación portuguesa de la feria madrileña de arte emergente JustMad. Nada extraño, si tenemos en cuenta que nos encontramos en el Museu da Carris (Museo de los Carriles), consagrado al mismo medio de transporte en el que viajaba Fernando Pessoa cuando regresó de Sudáfrica.

Ahí se establece esta nueva propuesta, a escasos metros de ARCOlisboa en la vecina Cordoaria Nacional y con la intención de captar el efecto propulsor de la cita organizada por Ifema.

¿Por qué no en la capital portuguesa?

Si en Madrid funcionan las dos ferias de manera simultánea, ¿por qué no en la capital portuguesa? Es la onda expansiva del arte contemporáneo, mucho más en esta ciudad de moda en la que desembarca un aluvión de extranjeros con medio y alto poder adquisitivo, muchos de ellos coleccionistas. O sea, el perfil adecuado para las iniciativas que contemplan la venta de obras de arte.

El desembarco de galerías brasileñas constituye otra realidad palpable, pues Lisboa tiende puentes con las comunidades lusófonas de Río de Janeiro y Sao Paulo

JustLx se focaliza en galerías de precios algo más moderados que los habituales en ARCO (con excepciones, claro). Por ejemplo, Sao Mamede, que se aposenta en el distrito lisboeta de Príncipe Real y lleva en pie desde 1968.

Una de sus responsables, Joana Vaz Pinto, conversa con ABC Cultural sobre sus expectativas: «Esta es una feria periférica a ARCOlisboa porque hay varios polos artísticos en la ciudad que se concentran estos días. Creemos que aquí pueden funcionar las dos ferias, como pasa en Madrid».

JustLx en pleno montaje
JustLx en pleno montaje - Instagram

A su juicio, el diálogo artístico hispanoportugués está en alza, como reflejan acontecimientos de este tipo. Además, declara: «El coleccionismo puja al alza en Portugal, entre otras razones porque se está produciendo una gran explosión turística y, por tanto, entra dinero nuevo que se puede invertir en el arte».

Destacadas galerías portuguesas y españolas se dan la mano en este recinto con aire alternativo y «cool». Sala 117 (Oporto), Astarté (Madrid), Monumental (Lisboa), Fúcares (Almagro), Miguel Alzueta (Barcelona), Trema (Lisboa), Sete (Coimbra), Flecha (Madrid), UfoFabrik (Trento), Acervo (Lisboa) o Aurora Vigil (Gijón) jalonan el recorrido, en medio de un ambiente informal que halla su complemento en el DJ que ameniza las veladas de los alrededores.

El desembarco de galerías brasileñas constituye otra realidad palpable, pues Lisboa tiende puentes con las comunidades lusófonas de Río de Janeiro y Sao Paulo. El punto más exótico lo protagoniza 127, de Marrakech, donde sobresalen las impactantes fotografías de Denis Dailleux.

Todos tenían razón

Pero, claro, no nos resistimos a dar el salto a ARCOlisboa, que ha echado raíces en la Cordoaria Nacional y no cesa de incorporar a galeristas importantes. Por ejemplo, la histórica Helga de Alvear, quien se estrena a orillas del Océano Atlántico sustentada en apuestas como Ángela de la Cruz o el cotizado artista local José Pedro Croft.

«Venimos por primera vez porque nos ha llegado que la feria está funcionando bien aquí y todos nuestros colegas se muestran muy contentos en cuanto a la acogida y a las ventas. También se suele destacar que el lugar es ideal, y realmente comprobamos que todos tenían razón», nos dice una portavoz de la galería.

Como explican desde la galería Sao Mamede, el diálogo artístico hispanoportugués está en alza, como reflejan acontecimientos de este tipo

Carreras Múgica (Bilbao), Krinzinger (Viena) y Greengrassi (Londres) debutan igualmente en ARCOlisboa, con parte de sus prestigiosos catálogos. Además, algunos de los que aterrizaron en su día se animaron incluso a abrir un espacio propio por estos lares, como MaisterraValbuena.

Por su parte, uno de los galeristas portugueses más sobresalientes, Manuel Ulisses (director de Quadrado Azul), certifica: «Es más grande en España, pero aquí también está muy bien». Dicho por alguien que se halla en el epicentro de la calle con mayor densidad de galerías de Europa: Miguel Bombarda, en Oporto (incluso más que la madrileña Doctor Fourquet).

El caso es que ARCOlisboa ha aumentado su «stock» hasta las 72 galerías, incluidas las que integran el innovador programa «Opening». Un incremento del 22,5%, toda vez que la feria está más que consolidada y, de paso, supone un revulsivo artístico en esta ciudad tan «fashion» últimamente.

Un total de 14 países trasladan algunos de sus planteamientos estéticos más contemporáneos, con salas como Balcony (Lisboa), Copperfield (Londres), Rolando Anselmi (Berlín, Roma) y Bombon (Barcelona) en el pabellón dedicado a la vanguardia.

«La conexión ibérica del arte contemporáneo está en ebullición», nos cuenta Rosina Gómez-Baeza, ex directora de la feria en Madrid y una de las avalistas de la labor actual de Carlos Urroz al frente.