El «selfie» que Agustín Martínez dedica a ABC Cultural
El «selfie» que Agustín Martínez dedica a ABC Cultural - A. M.
Darán Que Hablar

Agustín Martínez: «Decidí que quería contar historias después de ver el primer capítulo de "Twin Peaks"»

Arrasó con «Monteperdido» y acaba de publicar su segunda novela, «La mala hierba». Estamos, sin duda, ante uno de los autores que más tiene que decir en el actual panorama del género negro en España

MadridActualizado:

¿Cuáles son sus intereses como escritor?

Al modo de un dios amateur, la creación de vidas. Los personajes de una novela son su corazón y busco que el lector los sienta como reales. Que cuando piense en la gente que conoce, estos personajes se crucen en su repaso mental como alguien más. Para mí también es muy importante la experiencia lectora: intento que el lector se sienta dentro de la historia, que pueda vivir dentro de la novela y recorrer los lugares por los que transita la historia. Y que no sea capaz de abandonarla hasta que pasa la última página. Entonces, espero que los personajes y las cuestiones que se plantean en el libro se queden revoloteando en su cabeza. Que lo que ha leído le haya tocado de tal forma que no pueda olvidarlo y se transforme en una experiencia.

¿Y como lector?

Supongo que busco cosas similares a las que me planteo como autor. Me gusta la literatura que te hace perderte dentro del libro. Esto puede suceder con cualquier género. Tal vez el punto en común sea cierta experiencia sensorial de la novela. Y que, en ese viaje, me cuenten una buena historia. Ya sea por sus personajes, por los sentimientos que se tratan o porque te hacen plantearte ciertos dilemas. Supongo que sólo rechazo los extremos: no me gustan las novelas que son sólo trama o mero discurso intelectual.

¿Sobre qué temas suele escribir?

Como guionista he tocado prácticamente cualquier tema. Como novelista me doy cuenta ahora, al repasar lo que he escrito, que sí hay un par de temas que se repiten de forma inconsciente. Uno es la etapa de transición en la que se deja atrás la infancia. Esa edad en la que uno abre los ojos al mundo adulto y empieza a ver cómo funciona en realidad. Creo que es un momento especialmente vulnerable y que, dependiendo de cuáles sean las circunstancias que nos envuelvan, puede marcar el resto de la vida en un sentido u otro. Otro tema recurrente es la línea moral que separa el bien del mal. Una línea que pretendemos que sea definida, pero que es más bien difusa, hasta el punto de que todos la podemos rebasar.

¿Dónde ha publicado hasta el momento?

En Plaza & Janés.

¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

De momento, sólo tengo dos criaturas. Así que con las dos, no vaya a traumatizar a una de ellas. Quizás, cuando seamos familia numerosa, empiece a tener favoritas.

Supo que se dedicaría a esto desde el momento en que…

… vi el primer capítulo de «Twin Peaks». Creo que ese fue el instante en que decidí que quería contar historias; todavía no sabía muy bien cómo. Luego, la vida me llevó a hacerlo a través de guiones y, después, de novelas. Para mí, es lo mismo. Y sé que seguiré contando historias, aunque el lugar desde el que las cuente pueda cambiar.

¿Cómo se mueve en redes sociales?

Torpemente, un poco patizambo. Paseo con frecuencia por Facebook, me asomo de vez en cuando a Twitter o a Instagram, pero todavía no me he quitado la sensación de ser un turista.

¿Qué perfiles tiene?

Facebook, Twitter e Instagram (aunque éste apenas lo uso)

¿Cuenta con un blog personal?

Tuve uno, hace años, pero a estas alturas no recuerdo ni cómo se llamaba. Debe estar perdido en internet.

¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura practica?

Soy guionista desde hace 18 años. Mi trabajo consiste en escribir y eso hago todos los días, quizás durante demasiadas horas. Unas veces guiones y otras novelas. De hecho, lo que me costaría sería nombrar aquí alguna actividad que no tenga que ver con la escritura.

¿En qué está trabajando justamente ahora?

Siempre tengo varios frentes abiertos. Escribo en una serie de televisión, también estoy desarrollando nuevos proyectos de guión y la que será mi siguiente novela.

¿Cuáles son sus referentes?

Tengo una mezcla de referencias en la cabeza, como cualquiera, supongo. Desde la televisión, «Twin Peaks» o los «Soprano», el cine de los Coen y el de Peckimpah, a la literatura de Cormac McCarthy o las novelas de Bioy Casares y Boris Vian. También las de John Banville o David Vann. Todo eso aderezado con mucha música: The Cure, Smiths, Surfin’ Bichos o Radio Futura. Bowie y Phil Spector. Si a eso le añadimos el cómic, en especial la novela gráfica americana, creo que tendríamos más o menos completo el cóctel.

¿Y a qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

En la novela negra (vamos a pensar que eso es lo que yo hago) destacaría a Víctor del Árbol o a Mikel Santiago. En general, creo que hay un buen plantel de autores haciendo cosas muy interesantes. A nivel internacional, he disfrutado mucho con algunas novelas de Pierre Lemaitre y también me resulta interesante lo que hace Gilliam Flynn. Pero supongo que si espero con ganas nuevas obras de alguien, estos son John Banville (que no Benjamin Black) y David Vann.

¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

No me obsesiono por «la novedad». Es cierto que se publica mucho, pero siempre harán falta más historias, más personajes. A lo que aspiro es a escribir novelas que combinen el entretenimiento con una carga más profunda en el discurso. Historias que, a la misma vez que nos enganchan, nos hagan pensar sobre temas que nos afectan. Si tengo una voz diferente a la del resto de autores es algo que yo no puedo decir.

¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritor para sobrevivir?

Por suerte, no he tenido que hacer nada para «sobrevivir». Es verdad que he escrito algunas cosas «raras», pero que también han sido experiencias con las que he aprendido mucho: hice una serie en idioma que no entendía, he escrito para actores cuanto menos dudosos (y que no citaré), me he visto obligado a aceptar cambios en mi trabajo de gente aún más dudosa que esos actores que antes nombraba…