Ismael DeLarge entre las obras de Martín Bermejo y David Trullo en «Con acento en la o» (Siluro)
Ismael DeLarge entre las obras de Martín Bermejo y David Trullo en «Con acento en la o» (Siluro) - j. d.-g.
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Los mejores proyectos artísticos del Orgullo Gay 2015 en Madrid

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Ismael DeLarge define la suya como una «exposición de arrebato». De hecho, él es fotógrafo (y de los buenos: pidan, por favor, que les enseñe esos dos proyectos que lleva en el ipad y que están pidiendo a gritos un fotolibro), por lo que reivindica su proyecto en Siluro Concept (C/ Cervantes, 3) como «un comisariado de pataleta»: «Ha sido la utilización que creo que he vivido en una de estas nuevas ferias en las que te prometen visibilidad como creador la que me ha llevado a poner en marcha una muestra como esta. Aquí he querido congregar a los artistas por su calidad, tratándoles con respeto, rompiendo además la barrera que suele haber entre el público y el galerista».

Con acento en la o, título de la exposición, se basa, según su responsable, en lo que el considera «arte honesto», es decir, aquel que no necesita de grandes explicaciones porque se explica por sí mismo. Generalmente, aprovechando las fiestas del Orgullo Gay en Madrid, DeLarge presenta una selección de su trabajo fotográfico para darse a conocer (una vez más, la dificultad de los artistas emergentes para sacar la cabeza). Este año, este joven fotógrafo ha decidido ser aún si cabe más generoso y compartir su obra junto con la de un total de 20 creadores, algunos completos desconocidos (al menos en nuestro contexto), otros, jugadores ya de otras ligas y que les hacen de padrinos.

Fan de lo «trash»

«Soy un fan total del humor y de la cultura trash», cuenta DeLarge. De ahí el nombre de la cita –que parafrasea una famosa coletilla de La Veneno, aquel personaje televisivo– y su apostilla: «Primer encuentro Internacional de Queer Art Deluxe en Madrid». «La idea ha sido reunir a un grupo de artistas que tratan los temas de la identidad de género para acercárselo al público menos experimentado y lograr que les pique el gusanillo de regresar al arte contemporáneo». Visto el éxito de la inauguración, no le resultará difícil el objetivo.

Entre los artistas más conocidos, autores como Guillermo Martín Bermejo y sus nuevos adolescentes satánicos; David Trullo, que recupera a uno de sus centauros; o Diego de los Reyes, que muestra tanto sus reflexiones sobre aquellos iconos del cine y la televisión que han construido lo que entendemos hoy por masculinidad, como una pintura de sus narcisos, modelos improvisados que se exhiben en las redes sociales. Asimismo, la muestra recoge (por una cuestión de deformación profesional del comisario) a muchos fotógrafos de moda, como Eduardo Pv Rubaudonadeu o Álvaro Villarrubia (al que DeLarge define como «el LaChapelle español»). Pero también a autores que llegan desde otras disciplinas, como el diseñador gráfico Dimas Samid, o el informático David Ortega, a los que conviene seguir la pista.

Y, entre todo lo demás, la mirada heterosexual de lo queer de un autor como Martin Trafford; o de una de las pocas mujeres en la nómina, Mapy DH. También hay que resaltar el trabajo de Pablo Sola (en solitario o junto a Vera Icon); la recuperación de un perfecto desconocido en España, pero líder de masas en Alemania como Rinaldo Hopf (que, como editor, es famoso por sus recopilaciones anuales de los artistas que, en su opinión, marcan el canon gay); o la aproximación de Jaime Domínguez a uno de esos ámbitos en los que la homosexualidad sigue estando aún silenciada como es el del toreo.

De nuevo, la ventana de la tolerancia

Y uno de los artistas reunidos en esta exposición del barrio de Las Letras, Alexis W, es ya un clásico de las actividades artísticas del Orgullo en el epicentro de las fiestas, el de Chueca, gracias a su proyecto fotográfico La Ventana Indiscreta, que, desde ayer y hasta el 17 de julio, celebra su edición número trece en los balcones de la calle Pelayo. Su tema, algo tan agradable y gratificante como un beso: «Cada uno de ellos consume como mínimo 12 calorías, mueve hasta 36 músculos y acelera el ritmo cardiaco de 60 a 100 latidos por minuto –explica el creador–. Su impacto refuerza el sistema inmunitario y activa la parte central del cerebro. Como plantean muchos psiquiatras, buena parte de nuestra felicidad depende del número de besos que demos y recibamos».

Alexis condensa en doce imágenes en blanco y negro un beso lésbico, en ventanas abiertas más que nunca a la indiscrección que subrayan la necesaria visibilidad de este colectivo, que se convierte asímismo en un ejercicio de especulación estética entre la arquitectura urbana, el espacio publico y la ciudad. El proyecto de 2015 es además un homenaje a otro canario como el artista, el concejal socialista recientemente fallecido Pedro Zerolo: «Fue un amigo, una gran persona con la que he tenido la suerte y el placer de compartir muchos buenos momentos en esta ciudad. Tal vez sin él este proyecto no habría podido ser realidad. Voy a echar de menos su cita puntual a la inauguración. Zerolo fue todo un ejemplo de dignidad y coraje».

Masculino o femenino

No nos vamos muy lejos y, en los aledaños de Gran Vía, nuestra tercera recomendación para estos días: la colectiva De lo masculino, en Factoría de Arte y Desarrollo (C/ Valverde, 25). Una nueva colectiva que indaga sobre las vivencias de la masculinidad, la construcción de la identidad, los estándares sociales y su representación a través del arte.

La colaboración de la galería Ángeles Baños permite disfrutar de nuevo en Madrid de los collages de Manuel Antonio Domínguez, en el que lo masculino se confecciona desde la acumulación y destruyendo los estereotipos dominantes de décadas pasadas. También el apoyo de Fernando Pradilla introduce en este espacio a Germán Gómez, en el que el dibujo y la fotografía entablan una lucha para definir las formas siempre cambiantes del sujeto.

Google se convierte en la herramienta perfecta para buscar a sujetos similares y crear parejas ficticias, que se transforman en los protagonistas de Diego de los Reyes. Su trabajo, junto al de Federico Sposato, es uno de los más interesantes del proyecto dentro del grupo de artistas emergentes de esta cita. Este último documenta fotográficamente algunas de las performances históricas realizadas por mujeres y desarrolladas ahora por un hombre heterosexual, en un intento de buscar un lugar para ellos en este mundo cambiante, en el que poco a poco caen ciertos patrones de conducta. Los mismos que se vuelven borrosos en las fotografías de Matías Uris y se trasforman en grito de aquellos a los que silenciaron en los acrílicos de Elia Tomás, al que le gusta retratar a los verdaderos «sexos débiles». La muestra aguantará un mes más a los actos de esta semana y cerrará sus puertas el 5 de agosto.

Las exposiciones del Orgullo 2015