Frida Kahlo y Kathe Kollwitz, dos de las «históricas» de Guerrilla Girls, en Matadero-Madrid
Frida Kahlo y Kathe Kollwitz, dos de las «históricas» de Guerrilla Girls, en Matadero-Madrid - ÁNGEL DE ANTONIO

Guerrilla Girls: «"Feas" es una de las peores críticas que hemos recibido»

Actualizado:

Nadie se piense que entrevistar a dos señoras con una máscara de gorila en la cara es fácil. Primero te llevas un pequeño susto. Luego, no se las entiende demasiado bien, aunque demuestran maestría en el manejo de la lengua (de plástico). A pesar de todo, tener una charla con las Guerrilla Girls merece la pena. He aquí a unas «clásicas» de la denuncia de las últimas décadas, aunque los años no pasan en balde. Claro.

- ¿Qué diferencia hay entre sus primeras acciones y las de ahora?

- Cuando empezamos en 1985, las artistas eran excluidas muy conscientemente de las galerías, de las exposiciones y de las críticas. A menudo, la explicación era que no estaban haciendo un trabajo lo suficientemente bueno. En cierta manera, nuestro trabajo no ha cambiado porque empezamos siendo un grupo que hacía carteles callejeros, y sabíamos cómo darle la vuelta a un tema y presentarlo con humor. Seguimos haciendo eso ahora. Esperamos haber ampliado nuestra crítica al sistema, así como también a los museos, a las galerías... Hemos hechos muchos trabajos sobre política, el mundo de las ONGs, el cine... Seguimos usando la misma estrategia.

- ¿Presentarán algo nuevo en esta exposición?

- Vamos a hacer una nueva campaña de carteles contra los millonarios y el mundo artístico.

- ¿Me pueden explicar esto?

- En EE.UU., los museos están «dirigidos» por coleccionistas. Si observamos lo que coleccionaban los museos hace cien años y lo que coleccionan los museos hoy, ahí sólo se aprecia la versión de la Historia del Arte de los multimillonarios, hombres blancos coleccionistas. Por ejemplo, sería una locura que solo los libros de mayores ventas anuales fuesen considerados los mejores libros de la Historia. Pero esto es lo que está sucediendo en el arte.

- Hablamos de cultura pop y del espectáculo.

- Todos somos víctimas de la cultura pop. Puede ser un problema real porque tiende a presentar una foto muy extraña en la que todo el mundo es guapo, delgado, sin problemas...

- Citan el mercado del arte, ¿qué relación tienen con él?

- No tenemos galería. Vendemos nuestras obras por 20 o 25 dólares, y participamos en muchos y pequeños intercambios. No entramos en el mercado del arte como hacen otros artistas. Hemos creado nuestra propia economía. Nos agradaría que todo el mundo tuviese un póster de Guerrilla Girls en su dormitorio. Hemos creado nuestra propia forma de tratar con el mercado del arte.

- ¿En qué país donde han expuesto han tenido mayores problemas?

- Cuanto más influyente y conocido sea el museo del país en cuestión, peor es.

- ¿Qué relación tienen con otras creadoras o veteranas de la «performance»?

- Conocemos a muchas artistas personalmente, pero nuestra política es que no hablamos del trabajo de colegas que todavía viven. No queremos que nos identifiquen con la promoción de ninguna persona.

- ¿Cuántos miembros forman el colectivo?

- El número es un secreto. A lo largo de los años, más de 55 mujeres han estado en las Guerrilla Girls. Algunas durante décadas, otras durante una semana, otras durante un día o dos. Siempre hemos sido bastante pocas porque imagínese a 100 personas tratando de ponerse de acuerdo sobre el título principal de una obra.

- ¿Nunca entrarán hombres en el colectivo?

- Hay muchos hombres jóvenes que son feministas. Sería fantástico pararnos y pensar en cómo incorporarlos, pero hasta ahora no hemos podido hacerlo. Es un reto, y deberíamos pensarlo.

- ¿Por qué eligieron esconderse tras unas máscaras?

- Cuando empezamos, decidimos ser anónimas. Empezamos dentro de un pequeño mundo artístico de clubes de Nueva York. Pusimos dos pósters en la calle hace 30 años, en mayo de 1985, y nos dimos cuenta inmediatamente de que el anonimato atraía la atención hacia nuestra causa. La prensa empezó a llamar. Pensábamos que necesitábamos un disfraz para hablar en público. Al principio llevábamos pasamontañas y cosas así, pero muy rápidamente una de nuestros primeros miembros estaba escribiendo Gorilla the Animal, en vez de Guerrilla, y de repente se nos ocurrió la idea de las máscaras de gorila.

- ¿Qué piensan de otros grupos anónimos como Pussy Riot?

- Apoyamos totalmente a Pussy Riot. Conocemos a un par de miembros. También nos conocen. No se requiere mucha valentía en el activismo artístico porque en EE.UU. te permiten decir lo que quieres, pero en Rusia dices algo y es peligroso, te pueden encarcelar.

- ¿Cuál es la peor crítica que han recibido en su carrera?

- En EE.UU., a veces nos llaman las reinas de los cupos. ¿Qué más nos llaman? Feas.

- Sam Taylor-Wood, una artista de éxito, ha dirigido «Cincuenta sombras de Grey», película, imagino, no muy de sus gustos.

- La categoría de mujeres artistas es muy grande. Es difícil contestar a eso. Muchas mujeres artistas se identifican con nosotras, y nos apoyan mucho. Hay otras artistas que han tenido éxito en el mundo del arte dominado por los hombres y no quieren perder esa posición. Muchas mujeres no entienden que el feminismo no consiste en odiar a los hombres.

- ¿Son conscientes de que su lucha no tiene fin?

- No somos tan fatalistas. Creo que las cosas están mejorando. Mi vida es mejor que la de mi madre. La de mi madre es mejor que la de mi abuela...

- ¿Aspiran a ser recordadas en la Historia del Arte?

- No es nuestro objetivo. Cuando empezamos, no teníamos un plan. Solo estábamos enfadadas, y queríamos hacer que el mundo escuchase. Los tiempos han cambiado, la situación ha cambiado, la cara de la exclusión ha cambiado. Nunca ha sido una estrategia profesional. Si se puede decir que nuestras ideas tienen éxito es porque hay personas de todo el mundo que se interesan por lo que hacemos.

- ¿Se han paseado por los museos de Madrid? ¿Han visitado el Reina Sofía, por ejemplo?

- Tenemos curiosidad por saber cómo se aplica la igualdad de género en España. Y, por supuesto, el primer lugar para ver es el Reina Sofía.