Carmen Camacho, fotografiada en Sevilla
Carmen Camacho, fotografiada en Sevilla - MARÍA ARTIAGA
Darán que hablar

Carmen Camacho: «Quiero jugármela en cada palabra»

Amante de la palabra escrita y el verbo poderoso, es una de las autoras más destacadas de la nueva hornada. «Vuelo doméstico», su último libro, es un ejercicio narrativo repleto de hermosa y sorprendente poesía.... Como la vida misma

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- ¿Cuáles son sus intereses como escritora?

- Escribir. Quiero decir, dejarme escribir. Quiero decir, no achantar la letra porque así lo mande el decoro, mi conveniencia o el mercado, o lo que es lo mismo, no dudar de quienes me leen. Escribir, escribir con agujas de acupuntura. Quiero decir, jugar y jugármela en cada palabra. Escribir: habitar en el lenguaje. Quiero decir, escribir como vivo; quiero decir, vivir como escribo; quiero decir, vivir de lo que vivo. Quiero decir.

- ¿Y como lectora?

- Soy una lectora outsider, nada acomodaticia. Leo a mi aire y como un ejercicio íntimo de libertad. Outsider e intensa: tengo mis textos sagrados. Siempre hambrienta de asombro, me dejo contagiar de las lecturas de mis libreros y bibliotecarios de cabecera, de ciertos críticos, de escritores amigos y otros lectores igualmente marginales.

- ¿Sobre qué temas suele escribir?

- Comienzo a darme cuenta de mis temas recurrentes toda vez que ya he escrito y los textos casi por sí mismos empiezan a imantarse y a sugerirme un libro. Brotan por tanto de una necesidad de la que ni yo misma tengo constancia en un principio. Hacerlo así tiene algo de honesto y arriesgado, me gusta. Lejos de apriorismos, he escrito sobre la necesidad de pirarse del Paraíso, contra las implacables leyes no escritas, de herencias y secuelas, del complejo juego de espejos del cazador cazado o del desafío de recobrar la inocencia que perdimos –no del todo-. [¡Spoiler¡: en todos mis libros siempre dejo la luz encendida al salir]. Quién sabe qué cosas dirán las palabras que quedan por venir.

- ¿Dónde ha publicado hasta el momento?

- El Gaviero, Delirio, Baile del Sol, Ediciones del 4 de Agosto, la colección Ejemplar Único, Crecida (que publica un libro al año con la excusa de dar una fiesta, ¿o era al contrario?), Cangrejo Pistolero… Casi todas las editoriales en las que he publicado comparten el cuidado primoroso de los libros, la vinculación con el arte, un catálogo heterogéneo y unos editores con los que he podido trabajar estrechamente.

- ¿Con cuáles de sus «criaturas» se queda?

- Con las alas de «Vuelo doméstico» y las raíces hondas y adoloridas de «Campo de fuerza». Con el tiro al blanco de «Minimás». Con los cambios estacionales de «La Mujer del Tiempo». Con la voz popular, tan mía y de nadie, de «Letra Pequeña».

- Supo que se dedicaría a esto desde el momento que…

…aprendí a escribir. ¡No!, antes: desde que aprendí a hablar. Llevo toda la vida flotando en una especie de líquido verbal y amniótico.

- ¿Cómo se mueve en redes sociales?

- Lo suficiente para tejerlas con hilo fino y no quedarme atrapada en ellas.

- ¿Qué perfiles tiene?

- De Facebook y Twitter (@aycarmelaaaaa), que suelo usar desde el ordenador; mi móvil es una patata que uso casi exclusivamente para hablar de amor.

- ¿Cuenta con un blog personal?

- No. Tengo página web: www.carmencamacho.net. Me la hice en 2007 por una circunstancia sobrevenida y absolutamente rocambolesca. La página, aunque es básica, ha sido una estupenda plataforma de acceso a los lectores. En los próximos meses tengo previsto reformarla con la ayuda del diseñador gráfico José Benavent.

- ¿Qué otras actividades relacionadas con la literatura práctica?

- Destaco esta: junto al cantaor Juan Murube y a la bailarina Raquel López Lobato estoy llevando a teatros y escenarios alternativos de España el espectáculo de Poesía Escénica Toma de Tierra, donde mis textos de viva voz se aúnan con el grito estilizado del quejío flamenco y con la danza contemporánea. Nuestra próxima actuación será en el I Festival de Intersecciones Poéticas, que se celebrará en Salamanca del 11 al 13 de marzo. (Puede verse un fragmento de la obra aquí: http://vimeo.com/83966082).

- ¿Forma parte de algún colectivo/asociación/club?

- Pertenezco a La Palabra Itinerante, colectivo de agitación cultural y expresión artística radicado fundamentalmente en Andalucía, y estoy en colaboración continua con colegas y grupos de Sevilla, España, Europa y Latinoamérica interesados en la acción artística y la transformación social.

- ¿En qué está trabajando justamente ahora?

- En un proyecto de mi escritura otra vez entreverada con artes escénicas, en colaboración con la productora sevillana La Buena Estrella. El resultado verá la luz este 2015 en el sello Skat Editores.

- ¿Cuáles son sus referentes?

- Me interesan las múltiples intersecciones entre lo popular y la vanguardia (dicho sea en su sentido extenso) y quienes retuercen o acarician el lomo al idioma hasta sacarle el zumaque elemental: Rafael Pérez Estrada, José Viñals, Carlos Edmundo de Ory, Federico García Lorca, Aníbal Núñez, Clarice Lispector, Agustín García Calvo, Juan de Yepes, Fernando Quiñones…

- ¿Y qué otros colegas de generación (o no) destacaría?

- Uno; o destaco a cada una, a cada uno de los colegas cuya obra respeto y admiro, que sería largo de contar, o dos; me limito a decir que el estado de las literaturas actuales escritas a partir (más o menos) de mi quinta goza de cierto vigor y lozanía. Solo hace falta tener ojos en la cara para celebrar las palabras de autoras finísimas y el buen proceder de algunos agitadores de la delicia. Y para cribar todo ello de otros planteamientos espurios, claro.

- ¿Qué es lo que aporta de nuevo a un ámbito tan saturado como el literario?

- No pienso en ello. No siento la más mínima necesidad de diferenciarme, me limito a ser libre y exigente con lo que hago. Si de ahí sale algo nuevo, o distinto, deben ser los lectores quienes lo aprecien, no yo.

- ¿Qué es lo más raro que ha tenido que hacer como escritora para sobrevivir?

- Escribir el guión para una boda falsa. Triunfamos. A día de hoy solo el oficiante (un actor contratado), los contrayentes y yo –y usted también ahora- sabemos que aquellas nupcias fueron de mentirijilla.

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