Top

música

Los doce nombres del flamenco actual

Desaparecidos Paco de Lucía, Enrique Morente y Camarón de la Isla, nos hemos preguntado quién ocupará el trono vacante del flamenco. Apostamos por los doce artistas del presente y el futuro

AnteriorSiguiente
  1. 1
  2. 2
  3. 3
  4. 4
  5. 5
  6. 6
  7. 7
  8. 8
  9. 9
  10. 10
  11. 11
  12. 12
Navegue usando los números

José Soto Soto,«José Mercé» (Jerez, Cádiz, 1955)

José Mercé- abc

A José Mercé el flamenco le viene de sangre. Bisnieto de Paco la Luz y sobrino de Manuel Sordera, pasó de niño por la escolanía de la Basílica de la Merced de Jerez y, casi seguidamente, empezó a frecuentar los tablaos. Con 13 años ya estaba en Madrid para grabar su primer disco con Manolo Sanlúcar. Fue purista hasta que Vicente Amigo le regaló Del amanecer, el disco que transformó su carrera y que puso al flamenco en las listas de ventas. Es de los pocos cantaores a los que se puede encontrar en el top-manta. Para ello se ha rodeado de los mejores músicos y productores, ha versionado a Aute, Manu Chao y Louis Armstrong. Detrás del artista que mueve masas hay un cantaor completo y carismático que ha encontrado la fórmula del éxito. Va a casi a disco por año. Su último trabajo es Mi única llave. Este año alternará la grabación de un nuevo trabajo con la de la Antología del flamenco, que estará en el mercado en 2015.

Sara Pereyra Baras, «Sara Baras» (San Fernando, Cádiz, 1971)

Sara Baras interpretando «La Pepa» enel Gran Teatro de Córdoba en 2013- valerio merino

Su madre, Concha, maestra de baile, le metió el bicho en el cuerpo y los aires de la isla pusieron lo suyo para convertirla en una de las bailaoras con mayor proyección internacional de todos los tiempos. Atrás quedan horas y horas de trabajo con maestros como Ciro, Manolete y El Güito. Sara Baras formó pareja artística con dos de los grandes, Javier Barón y Antonio Canales. Con 27 años ya tenía su propia compañía, con la que empezó a girar por el mundo, y en eso sigue. Su baile armónico y elegante, el cuidado que pone en todos los detalles de cada espectáculo y unos pies majestuosos, la convierten en un referente incombustible. La maternidad parece haberle dado la pausa que a veces le faltaba en el escenario. Es Premio Nacional de Danza 2003.

Juan Manuel Fernández Montoya, «Farruquito» (Sevilla, 1982)

Juan Manuel Fernández Montoya, más conocido como «Farruquito»- raúl doblado

Nació bailaor y pronto fue señalado por su abuelo Farruco como su sucesor en la cumbre del «baile macho». Para la parte más gitana del flamenco, hace ya tiempo que el príncipe Farruquito compartía trono con Paco de Lucía y Camarón. Es lo más parecido a un liderazgo que queda en el flamenco. Cuando el abuelo le decía «trata de volar pero no te muevas» era porque sabía que el alarde físico conquista el aplauso fácil pero no al buen aficionado. Como señala Ricardo Pachón, «parece que ya se ha bajado de la moto» y ahora sabe que queda mucho por conquistar. Su último espectáculo, Improvisao, pone el foco sobre el cante por derecho. Además de bailar, Farruquito toca la guitarra y compone letras que ya han grabado alguno de los mejores cantaores del momento. En 2013 completó 50 actuaciones y este año la cifra se acercará a las 70, 25 ellas fuera de España. Será uno de los pilares de la próxima Bienal de Flamenco de Sevilla.

Estrella Morente (Carbonell, Granada, 1980)

Estrella Morente durante una de sus actuaciones en 2013- Miguel Ángel

Hija mayor del cantaor Enrique Morente y la bailaora Aurora Carbonell. Vivir de cara a La Alhambra en una casa frecuentada a diario por artistas de todas las disciplinas tiene que marcar. Cuando debutó en Madrid con 18 años en el Teatro Lara eran 50 kilos de cuerpo amarrado a una silla. Sonaba a una insegura Niña de los Peines. Ahora, Estrella Morente recorre el escenario con la fuerza de Rocío Jurado. Tiene 34 años y parece que ya lleva dos vidas cantando. Cuando su padre falleció se encontraba inmersa en la grabación de dos discos que han tardado en salir pero ya están en el mercado, Autorretrato y Falla, con la Orquesta Nacional de España bajo la dirección de Josep Pons. Es Premio Nacional de Música 2006.

Miguel Ángel Pveda León, «Miguel Poveda» (Barcelona, 1973)

Miguel Poveda en una imagen de archivo- ignacio gil

Catalán afincado en Sevilla, de padre murciano y madre manchega. Sin duda, un músico versátil y completo. La gran irrupción del flamenco en los últimos 20 años. En 1993, Miguel Poveda se presentó en el Concurso de Las Minas de La Unión para probar suerte y se llevó cuatro de los cinco premios. Ahí empezó una carrera profesional marcada por la inquietud y el ansia por aprender, hecho que le llevó a trasladarse largas temporadas a Andalucía para codearse con los mejores. Conquistó las listas de ventas con Coplas del querer y, lo que es más difícil, con Artesano, su último disco flamenco. Ahora sufre el desgaste de intentar contentar a todos sus públicos –a veces en un mismo concierto– y parte de la afición flamenca se encuentra desencantada por su pérdida de profundidad. Se le concedió el Premio Nacional de Música en 2007. Tres veces nominado a los Grammy.

Vicente Amigo Girol (Guadalcanal, Sevilla, 1967)

Concierto de Vicente Amigo en el Teatro de la Axerqu’a- AARON

Parece que ha sido maestro desde que lo conocemos. Este cordobés nacido en Sevilla creció musicalmente a lomos de Manolo Sanlúcar pero mirando siempre de reojo lo que iba haciendo Paco de Lucía. Vicente Amigo representa la poesía de seis cuerdas, la dulce sofisticación del flamenco. Su primer trabajo, De mi corazón al aire (1991), es uno de los discos imprescindibles de la guitarra de las últimas décadas. Diez años después, su Ciudad de las ideas recibió el Grammy al mejor disco flamenco. Es además un excelente compositor y fue el creador de Del amanecer, el álbum que cambió la vida profesional de José Mercé. También son notables sus colaboraciones con El Pele. En su último trabajo, Tierra –grabado en Londres y producido por Guy Fletcher, exteclista de Dire Straits–, fusiona el flamenco con la música celta. Los focos se vuelven ahora hacia él.

Israel Galván de los Reyes (Sevilla, 1973)

Galván, en las murallas de La Macarena- Juan Flores

El último revolucionario del flamenco. Nacido de la unión de dos bailaores, José Galván y Eugenia de los Reyes. A los 5 años, Israel Galván ya estaba subido a los tablaos. A los 17, cuando lo quitaron del fútbol, encerró su timidez en un cuarto y empezó a crear. Cuando salió ya estaba convencido de que tenía que bailar: «Era la única manera de sentirme útil». Fue el primer sorprendido al recibir el Premio Nacional de Danza en 2005. Su virtud está en la valentía, en que apuesta por el proceso sin tener muy claro el resultado. Que esté dividiendo a los públicos con tanta fuerza es una bendición para el flamenco, aunque este no es el único terreno que pisa. En 2014 le esperan 90 galas en 12 países diferentes. En Francia actuará en 34 ocasiones. En España, en 12. En el Mercat de las Flores y el Festival de Otoño en Primavera de Madrid estará con el espectáculo Torobanka, en el que comparte escenario con el bailarín Akram Khan. En la Bienal de Sevilla estrenará Fla.Co.Men.

Eva María Garrido, «Eva la Yerbabuena» (Alemania, 1970)

Espectaculo de Eva Yerbabuena sobre las «Santas» de Zurbarán en el espacio Santa Clara- Vanessa Gómez

«El cante es lo que me mueve las tripas. Si Dios me hubiese dado el don de cantar, no bailaría», ha contado en alguna ocasión Eva la Yerbabuena. Perder a una cantaora más para disfrutar de la bailaora más auténtica de las últimas décadas es un gran negocio para el flamenco. Tradición y modernidad en una artista que no se cansa de componer imágenes que emocionan. Trabaja desde la raíz pero sin límites. Lleva en sus filas a algunos de los mejores cantaores, como es el caso de Enrique El Extremeño o José Valencia. El pasado 1 de marzo inició en Estados Unidos una gira la llevará también a Tailandia, China y Japón. Es Premio Nacional de Danza 2001.

Marina Heredia Ríos (Granada, 1980)

Espectaculo de Marina Heredia, en el Teatro de la Maestranza- vanessa gómez

Su padre, el cantaor Jaime El Parrón, le aconsejaba «que le pegase bocaos a los cantes», y la cantaora se lo está pegando a todo el flamenco. Es probablemente la artista del género con una progresión mayor. Marina Heredia está alcanzando la madurez cantaora sin perder la frescura que marcó sus comienzos. Ha completado su apuesta con una mayor profundidad, el respeto por la raíz y un directo potente y honesto. En su éxito tiene mucho que ver el trabajo de su productor y guitarrista, José Quevedo, Bolita de Jerez. En 2013 se acercó a los 40 conciertos y editó uno de los mejores discos, A mi tempo, grabado en directo y con homenaje a cantaores como Morente, Camarón o Bambino. Retomará su actividad, después de su segunda maternidad, con un concierto extraordindario en el Generalife, dentro del Festival de Música y Danza de Granada. En la Bienal de Sevilla, en septiembre, también pisará un escenario emblemático, el de los Reales Alcázares.

Manuel Moreno Maya, «El Pele» (Córdoba, 1954)

Entrega del XXVII Compás del Cante a El Pele en 2013 - valerio merino

Criado en una familia gitana, se acercó al flamenco a través de las peñas. Después de ganar premios importantes en concursos de cante, empezó a convertirse en un asiduo en festivales de toda Andalucía. Su voz es identificable desde el primer ayeo. Sus conciertos pueden deparar experiencias intensas de sonidos negros. David Bowie lo descubrió en un disco y le pidió que abriera sus conciertos de Madrid y Barcelona en el verano de 1990. Vicente Amigo consiguió encauzar ese torrente de naturalidad en varios trabajos discográficos de gran nivel. La deslumbrante participación de El Pele en la gala inaugural de la Bienal de Sevilla de 2012 le valió el premio especial Giraldillo y lo sitúa como referencia del cante de pellizco.

Carmen Pacheco Rodríguez, «Carmen Linares» (Linares, 1951)

Carmen Linares en el Teatro de la Maestranza en 2012- juan Flores

Carmen Linares: La gran dama del cante. En 2011 recibió el Premio de la Música a toda una vida, que hizo coincidir con la salida de su último disco, Remembranzas. Además, ha recibido el Premio Nacional de Música y la Medalla de las Bellas Artes. «Como diría Enrique Morente, cuando nos dan estos premios es que nos quieren retirar», comentaba entre risas en una ocasión. Se formó desde muy joven en los tablaos madrileños de la mano de artistas como Pepe de la Matrona, Juan Varea, Rafael Romero o Fosforito, coincidiendo en la generación de Camarón, Paco de Lucía y Enrique Morente. Su Antología de la mujer en el cante es un disco imprescindible. Ha cantado a los más grandes poetas, de Lorca a Miguel Hernández, pasando por Valente o Juan Ramón Jiménez. Este año estará en la Bienal de Sevilla y en Suma Flamenca, donde se presenta con Javier Colina, Carles Benavent y Jorge Pardo. El 27 de marzo ofrece un concierto en el Auditorio Nacional.

José Fernández Torres, «Tomatito» (Almería, 1958)

«Tomatito», en una imagen de archivo - ángel de antonio

Hijo y nieto de guitarristas, Tomatito, en su infancia en el barrio almeriense de La Pescadería vivió en contacto permanente con la sonanta. Salió más que airoso del difícil reto de ocupar la silla de Paco de Lucía a la izquierda de Camarón. Su debut discográfico es La leyenda del tiempo, cumbre del flamenco. Tomatito fue mucho más que un acompañante para el de la Isla. Fallecido este, no ha querido acompañar a nadie, salvo en ocasiones extraordinarias. Como solista ha ido consolidando una importante carrera apoyado tanto en sus directos como en sus ocho discos. Muy pocos tocan hoy tan flamenco. Sus colaboraciones con músicos de jazz le han abierto las puertas a nuevas armonías y nuevos escenarios. Su último disco, Soy flamenco, ha sido galardonado con el Grammy al mejor álbum flamenco de 2013.

AnteriorSiguienteToda la actualidad en portada

comentarios