Carmen Thyssen posa junto a la obra «Molino de agua en Gennep» de Vincent Van Gogh, de la muestra 'Un mundo ideal, de Van Gogh a Gaugin y Vasarely. Colección Carmen Thyssen'
Carmen Thyssen posa junto a la obra «Molino de agua en Gennep» de Vincent Van Gogh, de la muestra 'Un mundo ideal, de Van Gogh a Gaugin y Vasarely. Colección Carmen Thyssen' - Efe

Sant Feliu de Guíxols contará con un Museo Carmen Thyssen a partir de 2020

El centro albergará una colección de 400 obras de pintura catalana de la baronesa, cedidas de manera gratuita

GeronaActualizado:

La ciudad de Sant Feliu de Guíxols (Gerona) abrirá en 2020 un Museo Thyssen que albergará la colección de pintura catalana de la baronesa Carmen Thyssen, formada por 400 obras, fruto de un acuerdo «histórico» anunciado este sábado por el alcalde Carles Motas y la misma baronesa en rueda de prensa.

Visiblemente emocionada y feliz, la baronesa ha explicado que esta ciudad es el lugar favorito de su vida, y ha asegurado: «Vamos a abrir un museo maravilloso. Haremos exposiciones conjuntas con el Museo Thyssen Málaga y el Museo Thyssen Madrid».

De forma intermitente se añadirán obras internacionales, para entablar un diálogo con la pintura catalana del XIX y del XX y el arte universal, ha celebrado el delegado de Cultura de la Generalitat en Girona, Francesc Ten, tras agradecer esta cesión gratuita por 20 años.

El futuro museo acogerá una exposición permanente con 130 obras, y una exposición temporal que sumará otras 40 piezas, que irán rotando, si bien el conjunto de la colección de pintura catalana pertenecerá a la nueva pinacoteca, que seguirá cediendo obra a museos de todo el mundo.

Nuevo edificio

La firma del acuerdo se producirá la tarde de este sábado, y prevé el levantamiento de un edificio de nueva planta que conectará el Monasterio de la localidad a través de los jardines de sus inmediaciones, adquiridos este año por el consistorio, que invertirá seis millones en el proyecto global.

A la espera de la redacción del proyecto ejecutivo y la posterior convocatoria pública para buscar arquitecto, el alcalde ha expresado su voluntad de convertir este espacio en «centro cultural de referencia de la Costa Brava» con una exposición permanente y otras temporales, así como una escuela de arte conectada con el programa pedagógico Educa Thyssen.

«Tendremos cuadros que el país no tiene, y que tendrá Sant Feliu de Guíxols. Éste será un proyecto de país, y queremos ser los primeros», ha subrayado entusiasta el alcalde, que se ha propuesto alcanzar los 30.000 visitantes –que ya suele conseguir el Espacio Thyssen en los meses de verano–.

De esta forma, el Monasterio y un nuevo edificio pasarán a convertirse en la sede de un museo estable que abrirá durante todo el año, lo que buscará atraer a un nuevo público cultural durante las estaciones de otoño, invierno y primavera, en que el espacio permanece cerrado actualmente.

Para la baronesa Thyssen, los años que quedan para abrir este museo son «muchos», ha dicho en tono de broma, impaciente por convertir en realidad este proyecto con el que cierra la puerta a la posibilidad de abrir un museo en Barcelona, como se había proyectado hace cuatro años en la explanada situada debajo del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), en el recinto ferial de Montjuïc.

Preguntada por esta cuestión, ha confesado que cree en el destino y en la lucha por unos objetivos, y «el destino ha sido que, en lugar de Barcelona, sea Sant Feliu de Guíxols, el que acoja un museo, de lo que me siento muy orgullosa».

«Éste será un museo muy amado por mí. Estoy muy emocionada y muy feliz», ha subrayado la baronesa, que veranea en Sant Feliu de Guíxols desde hace numerosos años, y que durante la presentación de la exposición «Un mundo ideal», que abre este sábado, ha estado acompañada de su sobrino Guillermo Cervera.

Pintura catalana

Sobre la colección de pintura catalana, ha explicado que vendrán a Sant Feliu de Guíxols las obras de la titularidad de la baronesa que ahora se encuentran en el MNAC –no vendrán las del que fue su marido–, y entre todas ellas ha destacado «La catedral de los pobres» de Joaquim Mir.

También ha citado obras de Ramon Casas y Martí Alsina, y ha explicado que sigue adquiriendo pinturas de artistas españoles y catalanes, entre las que ha recordado un lienzo de Ignacio Pradilla «muy romántico» y un Baldomer Galofre, que se pueden ver en la exposición que abrirá este sábado en el Espai Thyssen.

La baronesa ha rechazado el esnobismo en pintura, y ha dejado claro: «En el arte no puede haber esnobismo. Creo en todos los pintores buenos. Creo en la calidad del pintor».