Fragmento de «Muchacha joven con cesto de flores», de Picasso
Fragmento de «Muchacha joven con cesto de flores», de Picasso
El pulso del planeta

Rockefeller se subasta

Con la dispersión de la colección familiar, Christie's organizará la mayor subasta filantrópica de la historia

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Aprovechando la euforia de un mercado del arte que no cesa de batir nuevos récords históricos, la subastadora Christie’s anunciará hoy que, durante la próxima primavera, dispersará una de las colecciones de arte privadas más importantes del mundo, la prestigiosa colección Rockefeller. Los fondos recaudados serán destinados a obras caritativas. Su último mecenas, el magnate norteamericano David Rockefeller, que desapareció el pasado mes de marzo, dejó escrito en su testamento que su intención era devolver al mundo la impresionante colección de obras de arte atesorada por la familia durante décadas, para compartirla con otras personas apasionadas por el coleccionismo.

Durante más de medio siglo, David Rockefeller junto con su esposa, Peggy McGrath, aumentó la impresionante colección de arte comenzada por sus antepasados durante el siglo XIX, completándola con importantes obras maestras de pintura impresionista, arte moderno, mobiliario europeo o porcelanas chinas. Según comentó a ABC el presidente mundial de Christie’s, Jussi Pylkkanen, esta será la venta filantrópica más importante de la historia de la casa Christie’s. «Será un verdadero honor para mí ser el subastador de este conjunto de obras que son no sólo importantes por su historia sino también por su excelente calidad».

Fueron los padres de David Rockefeller, John y Aldrich, los que despertaron en él su pasión por el coleccionismo. «Mi madre me animó, lo mismo que a mis otros cinco hermanos, a coleccionar desde una edad muy temprana, hasta el punto que nos prometía premiarnos con colecciones de ánforas antiguas al que tuviera el cuarto más ordenado».

Entre las obras subastadas destaca un retrato de la época rosa de Pablo Picasso, «Muchacha joven con cesto de flores», pintado en 1905, perteneciente a la colección de Gertrude Stein, valorado en 70 millones de dólares. También un impresionante desnudo de Henri Matisse, realizado en 1923, que podría pulverizar los récords anteriores de ventas de este artista estimado en 50 millones de dólares.

Exposición previa

La colección Rockefeller iniciará la semana próxima un periplo de varios meses para que pueda ser admirada por compradores potenciales o amantes del arte. Lienzos de Matisse, Monet, Picasso o Gris y porcelanas chinas del siglo XV o de Sevres viajarán a Hong Kong, Londres y Los Ángeles, antes de ser subastadas en Nueva York.

«Individualmente cada lote es una obra maestra, no solo por el origen sino también porque el matrimonio Rockefeller se rodeó de asesores de arte como Alfred Baar, fundador del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Ellos les pusieron en contacto con los mejores coleccionistas del mundo para sus adquisiciones y esta es una garantía para los futuros compradores», explicó Pylkkanen. Esta será una de las principales ventas de su carrera, durante la cual ha sido testigo de una radical transformación del mercado del arte: «Cuando comencé, en los años ochenta, la venta del cuadro de Vincent van Gogh “Los Girasoles” en 25 millones de dólares dejó al mundo perplejo. Actualmente esta cifra es ampliamente superada».

«Vivimos en un mercado del arte globalizado con coleccionistas asiáticos, árabes o rusos que buscan y compiten para conseguir estas obras. Facturamos 30 billones de dólares en 2017 y el interés de los compradores, que tienen una verdadera curiosidad por ver y poseer piezas de otras culturas, no ha llegado a su límite», sentenció. Habrá que esperar para saber por cuanto se vende la colección de los Rockefeller.