El director de la Galería de los Uffizi, Eike Schmidt, muestra la obra «La visión de Ezequiel», de Rafael
El director de la Galería de los Uffizi, Eike Schmidt, muestra la obra «La visión de Ezequiel», de Rafael - Efe

Revolución en la Galería de los Uffizi

El museo florentino, el más visitado de Italia, reúne en una misma sala once obras maestras de Miguel Ángel y de Rafael

Corresponsal en RomaActualizado:

Llega la revolución a la Galería de los Uffizi, una de las pinacotecas más importantes del mundo, la más visitada de Italia, con sus joyas renacentistas. Desde ahora será posible admirar en una única sala once obras maestras de Miguel Ángel y Rafael, los dos grandes maestros del Renacimiento, que se encontraban en otras salas sin tener la visibilidad que merecían. La célebre «Sagrada Familia», conocida como «Tondo Doni», de Miguel Ángel Buonarroti, con su marco original diseñado por el propio artista, se encuentra en compañía de otra obra superstar del arte: La «Virgen del jilguero» (en italiano «Madonna del cardellino», de Rafael Sanzio. En la sala, con paredes de color gris suave para resaltar la viveza de los colores de las obras, sobresalen también otras obras maestras de Rafael, como los retratos de los esposos Angelo y Magdalena Doni.

Con esta nueva disposición de las obras, se pueden percibir las diversas voces artísticas e intercambios entre Rafael y Miguel Ángel, que desde el 1504 hasta el 1508, estuvieron contemporáneamente en Florencia, coincidiendo también con Leonardo. Se puede percibir su mutua influencia y diálogo: Miguel Ángel sigue en la Sagrada Familia la vivacidad pictórica del color de la «Virgen del jilguero» de Rafael, y éste, a su vez, se inspira para su San Giovannino en la plasticidad escultórica de Miguel Ángel Buonarroti. Y junto a ellos, en una sala adyacente dedicada a Leonardo da Vinci, que abrirá el 9 de julio, habrá otras obras maestras como «La Anunciación», el «Bautismo de Cristo» y la «Adoración de los Magos», uno de los cuadros más conocidos del polifacético artista. En este espacio mágico se podrá admirar un periodo único de la historia del arte, cuando en Florencia, en el arco de pocos años, los más grandes artistas del mundo crearon obras icónicas que hoy forman parte de la idea universal del Renacimiento.

El director de los Uffizi, Eike Schmidt, explica lo que representan y significaron estos artistas para la historia de la humanidad: «Están reunidas once auténticas y verdaderas bombas de la historia del arte. Juntas, con su increíble fuerza expresiva, pueden simbolizar y celebrar la gloria del primer decenio del siglo XVI». El director Schmidt añade que en aquel momento Florencia era la capital artística, cultural y científica de todo el mundo: En la práctica, era al mismo tiempo el equivalente del Soho, Montmartre, la Silicon Valley del Occidente de entonces».

Hasta ahora, algunas de las obras citadas se encontraban en ángulos con poca visibilidad y muy pocos se detenían ante ellas. Pero cuando algunos se paraban para admirarlas, retenían totalmente el recorrido de los visitantes. A partir de ahora, los Uffizi será un museo a «doble velocidad», para permitir a sus dos millones de visitantes que cada año invaden sus salas y pasillos elegir entre un tour rápido entre un viaje pausado y paciente para descubrir una de las más antiguas y famosas colecciones de arte del mundo, o bien detenerse solamente en obras icónicas del Renacimiento. En este caso, como dice el ex director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci, «en el interior de las sala de Miguel Ángel y Rafael uno se siente como en el corazón de las rosa de los vientos, no solo de los Uffizi sino justamente de la misma historia del arte».