«La Natividad» de Caravaggio
«La Natividad» de Caravaggio - ABC

Renacen las esperanzas de encontrar «La Natividad» de Caravaggio

La Comisión parlamentaria antimafia confirma que la pintura fue robada por la mafia en 1969 y no se destruyó, como indicaban algunas versiones

Transferida a Suiza ,la obra fue dividida en seis u ocho partes, para ganar más dinero y venderla con mayor facilidad en el mercado clandestino internacional

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El famoso cuadro «La Natividad» (1609) de Caravaggio, que fue robado por la mafia en la noche entre el 17 y el 18 de octubre 1969, no fue destruido, como se creyó durante decenios. Un mafioso arrepentido ha contado que la obra acabó en Suiza, con lo cual se abre la esperanza de encontrarla. El jefe en esa época de Cosa Nostra, Gaetano Baladamenti, la habría puesto en el mercado negro de las obras de arte. Esta es la novedad que emerge del informe de la Comisión parlamentaria antimafia, presentado por su presidenta, Rosy Bindi, en la misma iglesia en la que fue robada «La Natividad», en el Oratorio de San Lorenzo, en el corazón histórico de Palermo.

Sobre la desaparición del cuadro de Michelangelo Meresi existen muchas versiones, entre ellas la de que había sido destruido por ratones y cerdos, al estar durante muchos años conservado de forma pésima en un local, a la espera de ser colocado en el mercado negro. Afortunadamente no fue así.

En el extranjero

Según la Comisión parlamentaria, «La Natividad» se encuentra todavía en el extranjero, en uno o más países dentro o fuera de Europa, a causa de la probable división de la obra en varias partes. Esta operación se hizo para ocultar el origen del robo y lograr mayores ingresos, porque en lugar de vender un solo cuadro se ofrecían varios, cada uno de los cuales era una verdadera obra maestra. «En consecuencia, a nivel internacional será necesaria una fuerte cooperación de la justicia y de los gobiernos para seguir las huellas de la obra, con la esperanza de llegar un día a encontrarla y restituirla a la ciudad de Palermo, a la Nación y al mundo de la Cultura», dijo la presidenta de la Comisión Rosy Bindi.

En el documento de la Comisión parlamentaria se explica que se ha podido individuar a los ejecutores materiales del robo, así como a quienes gestionaron las fases sucesivas, desde la custodia y transporte de la obra hasta su venta. Con las investigaciones efectuadas se ha podido concluir que, sin duda, fue un «robo de mafia». De las declaraciones efectuadas a la Comisión parlamentaria por los mafiosos arrepentidos, colaboradores de la justicia, Gaetatano Grado y Francesco Marino Mannoia, el robo se preparó en ambientes de pequeños delincuentes, pero después, por laimportancia del cuadro y su extraordinario valor, los jefes de Cosa Nostra se interesaron inmediatamente por este con el objetivo de que la operación fuera realizada por la mafia.

Una vez robada, «La Natividad» fue entregada, después de algunos rápidos depósitos en varias manos, a Stefano Bontade como encargado de organizar el robo y después a Gaetano Baladamenti, que en esa época era el jefe de toda la organización mafiosa. Badalamenti se preocupó muy pronto, ya en el 1970, de transferir el cuadro al extranjero, probablemente a Suiza.

Dividido en partes

Se encargó a un intermediario la venta de la obra, un experto anticuario procedente de Suiza, fallecido hace tiempo. El anticuario ha podido ser identificado gracias al reconocimiento fotográfico efectuado por parte de uno de los colaboradores de justicia que lo había visto personalmente en la época en que ocurrieron los hechos. El mismo colaborador ha declarado que, en base a cuanto pudo saber del propio Baladamenti, «La Natividad» fue transferida a Suiza por una gran suma de dinero, pagada en francos suizos. Después, muy probablemente, según el mismo colaborador de la justicia, la obra fue dividida en seis u ocho partes, para ser vendida en el mercado clandestino internacional.

En el lugar que ocupaba «La Natividad» en el oratorio de San Lorenzo, construido en el siglo XVI, se conserva hoy una copia realizada, con innovadoras técnicas de reproducción digital, por una sociedad madrileña: Factum Arte.