Foto de la exposición «El mito sigue vivo»
Foto de la exposición «El mito sigue vivo» - ABC

María Callas vuelve a Atenas

Una exposición en Atenas muestra mas de 280 objetos que le pertenecieron y revelan su lado más personal a los 40 años de su muerte en Paris

Corresponsal en AtenasActualizado:

Recordando a la famosa cantante de opera griega María Callas a los cuarenta años de su fallecimiento en Paris en 1977, se ha inaugurado en el edificio neoclásico de la Fundación B&M Theocharakis para las Artes y la Música una magnífica exposición sobre ella. Bajo el título «El mito sigue vivo», incluye una gran cantidad de objetos procedentes de la colección personal de Nikos Charalambopoulos, como la partitura de la Traviata, una de las óperas que convirtió a María Callas en interprete internacional. En el libreto, Maria había escrito a mano la traducción de las palabras que interpretaba al griego, para entenderlo mejor. Otros pocos, como la peluca que utilizó en la película Medea, una estola de visón y fotos y cartas pertenece a la colección que reunió el Ayuntamiento de Atenas.

Para quienes aman la ópera y para los griegos, Maria Callas es una artista que sobrepasa los límites de su arte, «una auténtica leyenda, una increíble artista de ópera, que interpretó a su manera docenas de papeles de obras desde Gluck a Belcanto pasando por Wagner», como comenta el Presidente de la Fundación, Basilis Theocharakis.

Trajes de su «transformación» en diva y muebles antiguos

Estola de visón de la Callas
Estola de visón de la Callas- ABC

La colección de Nikos Charalambopoulos incluye nada menos que 280 objetos relacionados con Maria Callas: muchos de sus trajes mas elegantes, diseñados por Biki, una casa de moda de Milan propiedad de Elvira Leonardi Bouyeure, la nieta de Giacomo Puccini. Sus diseños se consideran esenciales para la «transformación» de la cantante desde una adolescente paleta y con sobrepeso a una diva de fama mundial. Accesorios de todo tipo, desde chales, kimono y abanico, bolsos y pañuelos, estola de astracán, bolero de visón blanco, estola de visón (debía de protegerse siempre contra el frío) hasta guantes (incluyendo los que utilizó en su último recital) y turbantes, que la artista utilizaba fuera de la escena. La diva anotaba que se había puesto en cada una de sus apariciones y actos importantes, así como quién había estado.

También se pueden admirar algunos muebles, comprados en distintos anticuarios, que la cantante conservó tras su divorcio de Giovanni Batista Meneghini, objetos de plata y porcelanas que adornaban su casa de Milan y de Paris.

Documentos entrañables y joyas

Pero quizás lo que muestra el lado más humano de María Callas son un grupo de cartas, postales, telegramas y fotografías, así como unas joyas y objetos muy particulares. Destacan la tarjeta de identidad del Principado de Mónaco con el nombre griego de la artista y sus huellas digitales, su pasaporte americano, el primer autógrafo que firmó a los 14 y el último, días antes de su muerte. Su propio pelo en una preciosa caja de cristal, que había regalado a su fiel mayordomo Ferruccio Mezzadri, una trenza también de su propia melena, entonces rubia, que utilizó en Medea, Mefistofele, Lucia de Lamermoor y Norma, la cruz de oro que llevaba puesta cuando falleció y que un familiar libró de la icineración. Un solo pendiente de perla que se ponía siempre (había perdido la pareja), otros pendientes antiguos. Un álbum de fotos familiares cuando todavía estaba casada con Meneghini, la foto dedicada a su primera profesora de canto en Atenas, María Trivella, la nota donde apuntaba cuando se había puesto las gotas para los ojos en su lucha por el glaucoma en sus últimos años… junto con el pañuelo de seda y encaje perteneciente a la soprano Mara Malibran, sus gafas de leer y de sol, la taza de café de porcelana que utilizó el día de su muerte. Y también la copia del certificado de defunción, por muerte natural y en su domicilio (36, Avenue Georges Mandel) el 16 de Septiembre de 1977, firmado por el doctor francés Philippe Stora. Y las flores secas, un ramo que le mandó al enterarse de su muerte su eterna rival Renata Tebaldi.

Foto con mensaje dedicado de una joven Marianna Kalogeropoulou a su primera profesora de canto Maria Trivella con 15 años
Foto con mensaje dedicado de una joven Marianna Kalogeropoulou a su primera profesora de canto Maria Trivella con 15 años- ABC

En un lugar destacado, un telegrama: se lo mandó en italiano la cantante de ópera española Elvira de Hidalgo, que fue su maestra, amiga y confidente, el mismo día que el armador Aristoteles Onassis se casaba con Jackie Kennedy en la isla de Skorpios: «Ti sono vicina, Abbracciandoti teneramente, Elvira», algo así como «Estoy cerca de ti, te abrazo tiernamente, Elvira». Porque Onassis también figura en estos recuerdos: su taza de café favorita, que estaba esperándole en la casa de Paris, la cadena de oro que María le regaló con una medallita de la Virgen y un corta puros, fotos y correspondencia de su yate Cristina, una mantita de cachemira de la casa Hermes que le regaló ella a él…porque hay pruebas, y muchas, de lo que se siguieron viendo y queriendo después de la boda con Jackie. Como la cajita de oro y lapizlazuli, regalo de Onassis, que estaba siempre en su mesilla de noche y donde guardaba sus tapones para los odios,

Y luego está el lado profesional: desde una nota de Meneghini sobre cuanto ganó la artista en una aparición en Londres, partituras, libretos, programas, autógrafos. Muchos datos para quienes conocen y se interesan por detalles de su carrera.

Un coleccionista apasionado y una crisis que no deja abrirse el museo permanente

Nikos Charalambopoulos comenzó a coleccionar objetos personales de griegos destacados y a los 25 años «humildemente», según afirma, adquirió su primer objeto de la Callas. Al convertirse en amigo y confidente de quienes la rodearon durante años, fue adquiriendo poco a poco más objetos para protegerlos de su destrucción y hasta ahora ha conseguido nada menos que 360, de los que 280 están expuestos ahora en la Fundación Theocharakis. Entre ellos, el piano de la artista.

La exposición es un magnifico homenaje a María Callas. Pero la crisis que atraviesa su país hace que no solo esté paralizado el proyecto de restaurar la casa donde se encuentra el piso donde vivió al instalarse en Atenas (en la calle Patision, cerca del Museo Arqueológico Nacional, ahora casi cayéndose y con andamios) sino que tampoco se pueda inaugurar el Museo dedicado a la cantante que quiere abrir el Ayuntamiento de Atenas.