Brigitte y Emmanuel Macron visitaron ayer un museo de arte contemporáneo en Pekin
Brigitte y Emmanuel Macron visitaron ayer un museo de arte contemporáneo en Pekin - ABC

Macron cierra el trato para un nuevo Pompidou en Shanghái

Francia trata de ocupar con las franquicias de su diplomacia cultural un puesto prioritario los nuevos espacios geopolíticos

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

Emmanuel Macron ha cerrado el acuerdo de apertura de una nueva sucursal del Centro Pompidou parisino en China, en Shanghái, aspirando a convertirse, en su día, en un «puente» entre las culturas de oriente y occidente. El acuerdo firmado por el presidente francés y el presidente de China, Xi Jinping, culmina una larga década de complejas negociaciones, a muchas bandas, ofreciendo al Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, una nueva «antena» internacional, tras la experiencia de Málaga, previa a la próxima apertura de otro Centro Pompidou, en Bruselas. Y es una «variante» del modelo «exportado» por el Louvre en Abu Dabi.

El proyecto de apertura de un Centro Pompidou en China se lanzó el 2006, durante la presidencia de Jacques Chirac. Durante la presidencia Nicolas Sarkozy (2007-2012) comenzaron a negociarse algunos aspectos del proyecto, que se estancó durante la presidencia de François Hollande (2012-2017) y será realidad entre 2018 y 2019, tras los acuerdos firmados durante la visita del presidente Macron a Pekín, días pasados.

Serge Lasvignes, presidente del Centro Pompidou, comenta de este modo el proyecto de Shanghái: «Será un modelo adaptado a China, su cultura, su historia y su historia artística. Se trata de un modelo francés, flexible, que, en este caso, servirá de puente y diálogo entre las culturas de oriente y occidente». Es tradicional que los estrategas de la diplomacia cultural francesa defiendan la originalidad de sus proyectos, precedidos, en cierta medida, por experiencias como la del Guggenheim neoyorquino, entre otras.

El futuro Centro Pompidou de Shanghái formará parte de un complejo cultural abierto a muchas otras actividades, teatro, ópera, museo. Francia y China han firmado un acuerdo empresarial, destinado a la construcción del futuro centro cultural, que se llamará, en principio, West Bund Art Museum. Será una suerte de «corredor» o «paseo», en el estuario del río Huangpu, en uno de los distritos más poblados de la inmensa ciudad china, en curso de reconversión, el Nuevo Huangpu. París espera conseguir para las empresas francesas una parte sensible del proyecto, controlado esencialmente por empresas públicas chinas.

Los proyectos artísticos y específicamente culturales del futuro Centro Pompidou de Shanghái todavía son una nebulosa que puede tomar muchas formas. Lo esencial, para Francia, es continuar utilizando sus instituciones, el centro de arte contemporáneo más visitado del mundo, en este caso, como arma de ocupación y conquista de posiciones en la nueva geografía mundial de las culturas.

El Louvre de Abu Dabi

El Louvre, en Abu Dabi, pretende ser un «baluarte» del diálogo cultural entre Francia, Europa y las culturas y mundos árabe / musulmanes. Cuestión compleja, con flecos inflamables, que Francia utiliza como arma diplomática quizá eficaz. El Centro Pompidou de Málaga confirma el viejísimo diálogo cultural entre París y España, siempre seducida por los misterios y encantamientos parisinos. El origen malagueño de Pablo Picasso quizá no sea una mera anécdota, en este caso. A través de esa y otras «antenas», la visión parisina del arte contemporáneo ocupa posiciones sensibles e influyentes.

El futuro Centro Pompidou de Shanghái se inscribe en esa magna y creciente estela. El Centro parisino ya ofreció hace años una exposición consagrada al arte contemporáneo chino, sin entrar en «polémicas» con el arte de la disidencia. De aquella lejana exposición queda el eco de una metamorfosis cultural gigantesca. Algunos analistas llegaron a preguntarse «¿Sobrevivirá China al arte contemporáneo?» Años más tarde, Emmanuel Macron culmina una larga década de negociaciones, abriendo un nuevo frente de influencia, a través de la diplomacia cultural.