Pilar Abel, en una imagen de archivo
Pilar Abel, en una imagen de archivo - EFE

El juez rechaza que Pilar Abel sea hija de Dalí y la condena a pagar las costas

La vidente recurrirá la sentencia aduciendo falta de seguridad en la cadena de custodia de los restos biológicos

BARCELONAActualizado:

Los restos biológicos del propio artista ya le quitaron parte de razón el pasado mes de septiembre pero, por si quedaba alguna duda, la Justicia cerró ayer una de las pocas puertas que aún le quedaban abiertas tras desestimar su demanda de paternidad y determinar «sin ningún género de dudas» que no es hija de Salvador Dalí. Un nuevo varapalo a las pretensiones de Maria Pilar Abel Martínez (Figueras, 1956), la vidente que consiguió que se exhumara el cuerpo del genio ampurdanés sin aportar más pruebas documentales que un acta notarial de una tercera persona, al que se suma la condena a pagar las costas del proceso, tal y como solicitaron la Fiscalía, Abogacía del Estado y la Fundación Gala-Salvador Dalí, para quienes la demanda de Abel era «caprichosa, reticente y sin fundamento».

Una minuta que, según el abogado de oficio de Abel, Enrique Blánquez, podría ascender a 7.000 euros y con la que el Juzgado de Primera Instancia de Madrid ha querido subrayar la «temeridad» con la que la falsa hija de Dalí se ha manejado durante todo el proceso al no desistir «una vez tuvo conocimiento de una prueba biológica tan contundente en sus resultados» ni pedir la comparecencia del equipo de forenses que realizó la exhumación después de haber puesto en duda la parcialidad de la cadena de custodia.

Según el juez, la doble prueba de ADN practicada a los restos mortales de Dalí no deja lugar a dudas y permite excluir cualquier relación de parentesco entre la vidente y el pintor, por lo que la sentencia absuelve al Ministerio de Hacienda y a la Fundación Gala-Salvador Dalí. Máxime después de que el magistrado haya constatado que «no solo no hay testigo sino documento alguno» que pueda dar fe de la presunta relación que Dalí habría mantenido con la madre de Abel en 1955 y haya restado valor a los análisis de ADN a los que Abel se habría sometido antes de llegar a juicio «ya que se llevaron a cabo con material de dudoso origen y sin ningún control de garantías fiable».

Recurso de apelación

Con todo, Abel no tiene intención de arrojar la toalla y recurrirá la sentencia aduciendo que no se le hizo entrega del justificante documental de la cadena de custodia de los restos de ADN que se extrajeron de la tumba de Dalí el pasado 20 de julio. «Tenemos que hacer un acto de fé para creer que los restos analizados son los de Dalí», ha insistido Abel, quien en todo momento ha intentado poner en duda la seguridad de la custodia de las pruebas. Tanto es así que incluso el juez le afea en su sentencia haber alimentado con sus declaraciones públicas una sospecha que, sin embargo, ni siquiera se molestó en trasladar al juicio oral pidiendo la comparecencia de los profesionales que se encargaron de la custodia.

El caso es que, con sospechas o sin ellas, Abel tiene ahora 20 días para interponer un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid y cambiar el curso de una sentencia que da tres meses para abonar el pago de las costas, aunque en más de una ocasión ya ha anunciado que es insolvente y no tiene intención alguna de pagar. En ese caso, la ejecución no prosperaría y se condonaría la deuda. Ahora queda por ver si, como anunció en su momento, la Fundación Gala-Salvador Dalí emprende acciones legales contra Abel y contra el juzgado que ordenó la exhumación, aunque la entidad se ha limitado este lunes a celebrar que la sentencia le da la razón y a informar que aplaza «cualquier valoración económica» hasta que la resolución judicial «sea firme».