«El Domestikator» en frente del Centro Pompidou de París
«El Domestikator» en frente del Centro Pompidou de París - AFP

Una escena de sodomía gran formato para incrementar las entradas en el Centro Pompidou

La dirección del museo ha aceptado exponer en la explanada de su entrada principal una escultura de grandes proporciones, «El Domestikator», del artista holandés Joep Van Lieshout, que antes fue rechazada por el Louvre por «el riesgo de ser mal percibida por el gran público»

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La dirección del Centro Pompidou ha aceptado exponer en la explanada de su entrada principal una escultura de grandes proporciones, «El Domestikator», del artista holandés Joep Van Lieshout, que la dirección del Museo del Louvre había decidido no exponer en los jardines públicos de las Tuilleires, por considerar que «corría el riesgo de ser mal percibida por el gran público».

«El Domestikator» de Van Lieshout muestra a un hombre sodomizando a una mujer o un animal, en la posición carnal de «El perrito», y estuvo expuesta durante tres años en Alemania, sin provocar grandes «emociones» ni reacciones escandalizadas.

Los galeristas que venden los productos en serie fabricados en el taller de Joep Van Lieshout habían contado con el «efecto promocional» del Domestikator para incrementar sus ventas en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC), esperando presentarla en los Jardines de las Tullerias, que comienzan en la explanada del Louvre y terminan en la Plaza de la Concorde, donde estuvo instalada la guillotina durante la Revolución de 1789 - 93.

Sin embargo, el presidente del Louvre, Jean-Luc Martinez, no deseó participar en tal operación «promocional» apenas velada, estimando que «las leyendas que circulan por internet, atribuyendo a esta obra una visión demasiado brutal corren el riesgo de ser mal percibidas por el público tradicional de los Jardines de las Tuilleries».

Los jardines del Louvre y las Tuilleires han sido inmortalizados por obras famosas de muchos de los grandes maestros del arte moderno, Manet, Monet, Pissarro, y un interminable etcétera. En esos jardines públicos se exponen al aire libre obras maestras del arte erótico clásico, comenzando por numerosos desnudos femeninos de Maillol. A juicio del presidente del Louvre, ese «marco» quizá no es el «apropiado» para presentar una obra de gran formato mostrando una escena de sodomia, entre un hombre una mujer, o un perro.

La dirección del Centro Pompidou, por el contrario, ha estimado que tal «proyecto» encaja perfectamente en su explanada, por donde circula a toda hora un público heteróclito del más diverso origen multicultural.

El turista interesado por este tipo de espectáculo descubrirá una obra que parece fabricada en serie con piezas de un juego infantil, tipo «Lego», montadas a la manera rudimentaria de los niños que juegan a «pipí» y «caca» en un retrete de casa de pueblo muy rural.