La sede del IE en Madrid, durante el proceso de montaje del mural de Inside Out
La sede del IE en Madrid, durante el proceso de montaje del mural de Inside Out - ISABEL PERMUY

La diversidad en las miradas de una universidad del siglo XXI

El IEde Madrid expondrá en su fachada un mural con 84 fotos de miembros de su comunidad

MadridActualizado:

Serán 168 ojoslos que desde este jueves vigilen a quienes se paseen por la madrileña calle María de Molina. Y aunque vaya contra la idea del proyecto al que dan forma, su color será el mismo: el negro (y blanco) al que se ha sometido a las 84 fotografías que componen la primera exposición incluida en el proyecto «Inside Out» del artista JR en Madrid.

Se trata del nuevo plan del IE Business School, que bajo el auspicio del retratista francés busca reflejar toda la diversidad de la comunidad que alberga. Consiste en 84 fotografías «tipo carnet» de integrantes del propio centro, organizadas por el equipo de JR en un mural de 860 metros cuadrados en base a una jerarquía que persigue desprender el aroma a heterogeneidad de una escuela que cuenta con alumnos de 131 países. Todo ello recubrirá la fachada de uno de los edificios del IE, el que está situado en el número 31 de María de Molina.

La idea nació de Marta Campmany, Alessia Cappello y Alice Ferrari, tres alumnas que vieron en el programa de JR un marco ideal en el que exponer los valores que recorren las aulas en las que se sientan a diario. Siete meses después, aquella ocurrencia espontánea ha podido materializarse.

Del revés

El título del proyecto hace referencia a la intención primigenia de JR: dar la vuelta al mundo como si fuera un calcetín, de manera que las comunidades sometidas al anonimato puedan quitar el micrófono mediático a quienes habitualmente lo tienen. «JR generó la idea pero luego se desentiende. Creó un equipo para que cada acción se pueda proyectar a nivel mundial, pero luego no firma cada una. Es una manifestación artística colectiva», describe Campmany al otro lado del teléfono. El puzle varía en función del mensaje y del lugar, pero las fotos incoloras de los protagonistas de la historia son la base innegociable de cada obra.

Ramificaciones como la de Madrid sirven para potenciar la idea y alimentar otras muestras que responden de manera más natural al propósito embrionario del artista galo. También de manera económica: además de las fotos, cada una de las 104 personas que particiaron en el movimiento donaron 10 euros para que exposiciones como las que JR tuvo en Ciudad Juárez, Caracas o Pakistán puedan seguir haciéndose.

El dramatismo, en el caso de la fachada del IE, está fuera de lugar, como reflejan los retratos que de ella cuelgan. Era el último requisito que desde Francia se les pedía a los impulsores del proyecto en Madrid: las fotografías debían tener en el chascarrillo la nota distintiva. Los guiños a la cámara o los mechones de pelo que simulan ser bigotes son algunos de los primeros que el peatón podrá distinguir entre los 84 rostros de alumnos, profesores, decanos y empleados que compondrán el mosaico.

La directora del Centro para la Diversidad del IE, Celia de Anca, explica el valor que dan al factor del que se ocupa: «Entendemos la diversidad en tres fases: demográfica, de experiencia y cognitiva, que es la que hace que al final cada uno transmita su elemento distintivo. Las fotos muestran a seres únicos».

La magnitud de «Inside Out», en marcha desde 2011, puede calibrarse a través de las 260.000 personas de 129 países que han participado en el movimiento. Todo gracias a JR, que comenzó empapelando zonas burguesas de París con imágenes gigantes de criminales de los suburbios (2006) y enfrentando cara a cara fotos de palestinos e israelíes en varias ciudades de cada bando (2007), para terminar ganando el premio TED en 2011 y seguir poniendo el foco sobre quien vive a oscuras.