Brassaï. «Prostituta, cerca de la Place d’Italie» (detalle)
Brassaï. «Prostituta, cerca de la Place d’Italie» (detalle) - © Estate Brassaï Succession, París

Brassaï, el fotógrafo de los bajos fondos de la noche parisina

La Fundación Mapfre revisa la producción del artista francés de origen húngaro a través de 200 obras

MadridActualizado:

No le interesaba la espontaneidad, capturar un momento preciso, sino lograr una imagen estática que durara para siempre, que fuera inmortal. Por eso no llevaba la ligera y popular Leica de 35 mm., sino una Voigtländer Bergheil, una pesada cámara con negativos de placas de vidrio que solía colocar sobre un trípode. Debía cargar con 24 placas al hombro. Su verdadero nombre es Gyulá Halász y era de origen húngaro: nació en 1899 en Brassó (actual Brasov, en Rumanía). Al igual que hiciera siglos antes El Bosco (tomó su nombre artístico de su ciudad natal, S'Hertogenbosch), él escogió como pseudónimo Brassaï.

Brassaï. «Vista desde el Pont Royal hacia el Pont Solférino»
Brassaï. «Vista desde el Pont Royal hacia el Pont Solférino» - © Estate Brassaï Succession, París

Y, aunque se formó en Budapest, como muchos artistas a comienzos del siglo XX pasó por París, por aquel entonces la capital del arte y la bohemia. Se instaló en Montparnasse. Aquella ciudad le fascinó. De hecho, es uno de los fotógrafos que mejor la han «retratado»: de día y, muy especialmente, de noche. Un París vacío, mágico, poético, hermoso. El editor Charles Peignot le encargó el libro «Paris de nuit», que publicó en 1932. Brassaï obtuvo la nacionalidad francesa en 1949.

Brassaï. «Bal des Quatre Saisons, rue de Lappe»
Brassaï. «Bal des Quatre Saisons, rue de Lappe»- © Estate Brassaï Succession, París

Cuando caía el sol era frecuente verle pasear por sus calles con la pesada cámara y el trípode a cuestas. Son mágicos sus juegos de luces y sombras en unos simples adoquines, así como sus famosas fotografías de los grafitis que «decoraban» las paredes de la ciudad. Fue el primer fotógrafo en interesarse por el grafiti. Se caracterizaba por tener una mirada muy especial y original, así como un estilo propio, único. Representaba la catedral de Notre Dame a través de una de sus gárgolas o el Pont Royal con su reflejo en las aguas del Sena. Fotografió reuniones de la alta sociedad en casas privadas, hoteles, lujosos restaurantes como Maxim's, veladas de alta costura o la Nuit de Longchamp, unas célebres carreras de caballos que se celebraban en verano en un hipódromo a las afueras de París.

Pero si algo le gustaba a Brassaï de la noche parisina eran los bajos fondos. «Estaba ansioso por penetrar en ese otro mundo, ese mundo en los márgenes, el mundo secreto, siniestro, de los mafiosos, los marginados, los tipos duros, los chulos, las prostitutas, los drogadictos, los invertidos -explica Brassaï-. Equivocado o no, yo sentía en ese momento que este mundo subterráneo representaba el París menos cosmopolita, el más vivo y más auténtico». Agrupó todas esas imágenes bajo el nombre de Plaisirs (Placeres). Incluso se metió entre bambalinas del mítico Folies Bergère.

Brassaï. «Velada de alta costura»
Brassaï. «Velada de alta costura» - © Estate Brassaï Succession, París

Tras su paso por Barcelona, la Fundación Mapfre trae a su sala de exposiciones de Madrid (Paseo de Recoletos, 23,hasta el 2 de septiembre) una retrospectiva de Brassaï, que después viajará al San Francisco Museum of Modern Art. Ha sido comisariada por Peter Galassi, toda una garantía de calidad: de 1991 a 2011 fue conservador jefe del Departamento de Fotografía del MoMA neoyorquino. La muestra -la primera de este fotógrafo en España desde 1993- reúne dos centenares de obras: acompañan a las instantáneas algunos dibujos, una escultura y documentos. Son muchas las instituciones que han cedido préstamos: desde el Estate Brassaï al Metropolitan Museum y el MoMA de Nueva York, el Art Institute de Chicago o el Pompidou de París, entre otras.

Brassaï. «Desnudo en la bañera»
Brassaï. «Desnudo en la bañera»- © Estate Brassaï Succession, París

Dice Galassi que «siempre quiso ser pintor, pero, como pintor, Brassaï sentía desprecio por la fotografía. Muy a su pesar, descubrió que su mayor talento fue como fotógrafo. Nunca se sintió muy cómodo con ello». Publicó sus primeras fotografías en revistas como «Minotaure» (el crítico de arte E. Teriade le invitó a fotografiar a Picasso y sus estudios para el primer número) y «Harper's Bazaar». Para esta última recibió encargos que le llevaron por Italia, Grecia, Turquía o España. Le gustaba mucho nuestro país: fotografió la Sagrada Familia de Barcelona, el Sacromonte granadino o la Feria de Abril de Sevilla, a la que dedicó un libro. Con los años se hizo buen amigo de Picasso, quien le encargó que fotografiara sus esculturas. Durante la ocupación alemana de París, abandonó temporalmente la fotografía para dedicarse al dibujo y la escritura. En la exposición cuelgan también algunos de sus desnudos y una galería de estupendos retratos de personajes como Matisse, Picasso, Dalí, Henry Miller o Pierre Reverdy. Murió en 1984. Está enterrado en el cementerio de Montparnasse.