Pierre Le Guennec, quien fuera electricista de Picasso
Pierre Le Guennec, quien fuera electricista de Picasso - AFP

Anulan la condena de cárcel al electricista de Picasso

La Justicia Francesa considera insuficientes las pruebas contra Pierre Le Guennec, condenado a dos años por ocultar 271 obras del artista

Corresponsal en ParísActualizado:

En la mejor tradición de la novela por intrigas, el caso del electricista de Picasso, Pierre Le Guennec, vuelve a su punto de partida: el misterioso «origen» y propiedad de 271 obras del genio malagueño, que tenían hace una larga década un valor aproximado de 80 millones de euros.

Le Guennec y su esposa trabajaron para Picasso y su última compañera, Jacqueline Roque, entre 1971 y 1985, ejerciendo como hombre y pareja para todo: ocuparse de la intendencia doméstica en varias fincas, resolver problemas de instalación de electrodomésticos.

Tras la muerte de Picasso (1973) y el suicidio de Jacqueline (1986), los Le Guennec volvieron a su vida de jubilatas prematuros, hasta que decidieron escribir a Claude Picasso, presidente de la Société Picasso Administration, el 14 de enero de 2010, pidiéndole un certificado de autenticidad de un número impreciso de obras.

Hijo de Picasso y gestor emérito del patrimonio familiar, Claude Picasso puso el grito en el cielo, descubriendo un fabuloso «regalo» de 271 obras que habían «escapado» hasta entonces a toda clasificación. Comenzó entonces, hace ocho largos años, un fabuloso e inconcluso proceso.

Familiaridad doméstica

A juicio de los gestores del patrimonio picassiano, los Le Guennec se habían aprovechado de su familiaridad doméstica con Picasso y Jacques Roque para sustraer más de doscientas obras. El antiguo electricista y su esposa respondieron que, en verdad, esas 270 obras habían sido sucesivos «regalos». Claude Picasso, el resto de los herederos y familiares presentaron una querella penal. Y la Justicia inculpó a los Le Guennec de ocultación, y posesión ilícita de obras de arte de origen desconocido.

Cinco años más tarde, la Justicia condenó a los Le Guennec a dos años de cárcel con remisión de pena y a la restitución de los 270 Picasso a los legítimos herederos. En segunda instancia, el día 1 de este mismo mes de marzo, la Justicia rectificó parcialmente sus dos primeras sentencias, estimando que no estaba probado el robo de obras de arte. Comienza un nuevo proceso que deberá instruir y sentencias un tribunal de Lyon.