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El Museo ABC ilustra la aventura de la aeronáutica desde su edad dorada

Una retrospectiva de la aviación a través de fotos, dibujos e ilustraciones, desde los pioneros al turismo de masas

Raid del aviador francés Védrines
Raid del aviador francés Védrines - M.Brager
antonio muñiz - Madrid - Actualizado: Guardado en: Cultura Arte

Hubo un tiempo en que volar quedaba para estrellas de Hollywood, políticos, magnates, artistas patrios o señoras de la jet-set. Por entonces, las líneas comerciales llevaban a sus pasajeros en cómodas y ligeras sillas de mimbre o en butacones más propios de un selecto club inglés. Viajar en avión era un acontecimiento social.

El Museo ABC inauguró ayer la exposición «Pasión por volar», una muestra de los inicios y evolución de la aeronáutica en España a través de ilustraciones, pósters, dibujos y fotografías. Se divide en cuatro capítulos: «La vida en el aire», sobre los pioneros; «Más alto, más rápido, más lejos... más cómodos», aborda la época en que se inician los vuelos comerciales; «El lujo de volar», que enseña la exclusividad de mediados del siglo XX, y «El boom aéreo», que refleja la conversión en fenómeno de masas. La directora del centro, Inma Corcho, señala que se hace «un recorrido por el modo en que viajaba la gente, una retrospectiva de la aviación civil». Todo parte de una propuesta que el museo hace a Iberia y AENA como compañías nacionales de referencia. En su elaboración participaron documentalistas de estas dos instituciones, así como del Museo ABC, del archivo de este diario y del Museo de Aeropuertos, Navegación y Transporte Aéreo de AENA. Ambas compañías patrocinan la muestra.

Carteles de altos vuelos

«Pasión por volar» incluye una colección de carteles que sumergirá al visitante «en un viaje con múltiples escalas». Todos ellos forman parte de la historia de la ilustración española y representan una sociología del viaje: un cartel del año 1950 muestra a dos misioneras con su maleta rumbo a las misiones en algún remoto lugar de las selvas tropicales, mientras que otro de 1977 representa a un guepardo en las sabanas africanas como promesa de aventura para los turistas de Safari. También conforman la exposición 50 obras de los dibujos que integran la colección de ABC, ilustraciones firmadas por Xaudaró, Carlos Sáenz de Tejada, Gila o Chumy Chúmez.Dos maquetas reproducen la moderna Terminal 4 del aeropuerto de Barajas y el aeródromo de Málaga-Costa del Sol de 1948, con su pista de tierra. Eran los tiempos heroicos de la aviación.

Vida en el aire

Un 17 de diciembre de 1903 los hermanos Wilbur y Orville Wright lograron despegar por primera vez. Fueron unos segundos y unos pocos metros de vuelo monitorizado, el primero de la historia. Surgía la «Pasión por volar». La directora del Museo ABC indica que el capítulo «La vida en el aire» nace de un artículo que escribió Luis de Tapia en 1908 para Blanco y Negro. Plasmaba: «Los célebres aviadores hermanos Wrigth van a volver loca a media humanidad, si es que todavía hay media humanidad con juicio. La obsesión del aeroplano es actualmente una verdadera obsesión».

En la muestra se exhiben dibujos que preveían un idílico futuro con aeroplanos colgados del balcón de la casas. Pronto llegan los inventores españoles bajo el impulso de Alfonso XIII, principal promotor de la aviación en España. Si en Estados Unidos habían sido unos fabricantes de bicicletas, en España fue un modisto, Antonio Fernández Santillana, el primero en fabricar y pilotar un biplano. Otro de los precursores fue el asturiano Jesús Félix Fernández Duro, quien fundó el Real Aero Club de España y fue el primer europeo en construir un aeroplano.

En el recorrido de la exposición tiene un lugar destacado la máscara de vuelo del piloto Jorge Loring, un invento para evitar las quemaduras que se producían por las salpicaduras del aceite del motor. La aviación española evolucionó hasta alcanzar hitos como la invención de autogiro de Juan de la Cierva o el legendario viaje trasatlántico del Plus Ultra en 1926, en el que el capitán Ruiz de Alda y el comandante Ramón Franco, junto al mecánico Pablo Rada, despegaron de Palos de la Frontera para llegar a Buenos Aires.

Del lujo al turismo

Pasado el primer momento de aventura y experimentación, la aeronáutica se fue convirtiendo en negocio comercial. Las recién nacidas compañías aéreas se apresuraban a acomodar a los pasajeros. La aparición de los aviones a reacción facilitó el servicio a bordo y aumentó la sensación de bienestar al encontrarse la cabina presurizada. En los 50 y 60 el lujo se instaló en las aeronaves, mientras el cine y la literatura descubrían nuevos escenarios para sus narraciones. Como se ve en el Museo ABC, eran los mitos del cine quienes volaban y eran recibidos al pie de las escalerillas por los periodistas. Así lo atestiguan fotos de Sofía Loren o Grace Kelly. Se popularizaban las profesiones de piloto o azafata que era ejemplo de «glamour» y sofisticación. Pero con la globalización y la revolución tecnológica se abarataron los costes del pasaje, las compañías optaron por uniformar servicios. Era la era del turismo de masas. El mundo se hacia más pequeño y concurrido.

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