Sala de los mosaicos romanos del Museo Nacional del Bardo - ABC

El Museo Nacional del Bardo, la joya de la corona arqueológica de Túnez

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El Museo Nacional del Bardo, en el que se ha atrincherado el grupo de terroristas que ha asesinado a un grupo de turistas en Tunez, es una de las joyas arqueológicas del país norteafricano. La pinacoteca, que alberga una de las mejores colecciones de mosaicos romanos del mundo y el único retrato conocido de Virgilio, se encuentra situada en el barrio del Bardo, a las afueras de la ciudad, lugar residencial desde el siglo XIII de los sultanes hafsidas y reconstruido más tarde como palacio del bey.

Con un millar de obras en su haber, el del Bardo es uno de los museos más grandes del Mediterráneo y contiene una enorme variedad de piezas arqueológicas y de la historia de Túnez. Además de la espléndida colección de mosaicos romanos (destacan los de la sala dedicada a Sousse, con el Triunfo de Neptuno; la de Oudna con el mosaico de El baño de Venus; la Sala de El Jem con El Triunfo de Baco, las Nueve Musas; o el famoso y mencionado Virgilio escribiendo la Envida), reunida gracias a las excavaciones en Cartago, Útica o Dougga, el Museo del Bardo también alberga obras griegas y una colección de cerámica del norte de África y Asia Menor, además de importantes piezas de arte cristiano e islámico.

La pinacoteca, que adquirió el nombre de Museo Nacional del Bardo después de la independencia de Túnez, fue inaugurado el 7 de mayo de 1888 en presencia del bey reinante, Ali Bey. La primera fase de su historia, que data del Protectorado, permitió exponer las colecciones procedentes de los yacimientos más prestigiosos de Túnez, como Cartago, Dougga, Althiburos, Uthina, Susa, El Jem o Thuburbo Majus.

En los años cincuenta se añadieron dos nuevas alas a la primera planta (la Sala Marina y la del Mausoleo de los Oficiales de Cartago) y a la segunda (Sala de Acholla y pasillos contiguos). El espacio Tesoros del Mediterráneo, que acoge la célebre colección submarina de Mahdia, fue inaugurado en julio de 2000.

Una de las exposiciones más recordadas de los últimos años fue la organizada con motivo de las celebraciones para conmemorar el 120 aniversario de la inauguración del museo. En aquella muestra se exhibieron archivos, documentos y cartas que recorrían la historia de la pinacoteca desde sus orígenes hasta la actualidad.