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Las columnas de Stonehenge podrían sostener una plataforma para rezar al cielo

El monumento, que recibe un millón de visitantes al año, era un círculo completo en su día

Las columnas de Stonehenge podrían sostener una plataforma para rezar al cielo
luis ventoso - Corresponsal En Londres - Actualizado: Guardado en: Cultura Arte

Stonehenge, levantado entre 2.000 y el 3.000 A.C., es probablemente el monumento prehistórico más famoso y visitado del mundo. También es fuente perpetua de conjeturas, desde las que en el siglo XII decían que lo había plantado allí Merlín trayendo las piedras de Irlanda a otras que lo pintan como una especie de santuario de Lourdes en versión megalítica. Ahora el crítico de arte Julian Spalding, que ha dirigido varios museos británicos, lanza una nueva teoría y asegura que las célebres columnas sostenían una plataforma de madera, a la que se subían centenares de fieles para orar a los cielos.

«Es una teoría totalmente diferente que nunca se había propuesto –explica Spalding al diario “The Guardian”- y que podría convertir en erróneas todas las explicaciones que se han dado hasta ahora. Hemos estado contemplando Stonehenge de manera errónea, desde la tierra, que es el punto de vista del siglo XX. Pero no hemos reparado en lo que pensaban ellos. En la antigüedad, los pies de la gente sagrada rara vez tocaban el suelo».

Desde las alturas

Spalding pone como ejemplo que los grandes mandatarios de la antigüedad, los faraones, el emperador de China o el propio Papa, comparecían ante sus súbitos siempre elevados. «Todos los grandes altares del pasado indican que la gente que construyó Stonehenge nunca habrían celebrado ceremonias celestiales a ras de suelo. Lo habrían considerado un insulto a los seres inmortales, que no habrían bajado de los cielos para estar entre el polvo y el estiércol».

Arqueólogos de la Universidad de Oxford han echado agua a la teoría de Spalding, del que dicen que «podría tener razón, pero no ha aportado ninguna prueba que soporte su punto de vista».

Stonehenge, a 15 kilómetros al norte de Salisbury, al sur de Inglaterra, es un filón turístico inagotable. Para reforzar su encanto, el Gobierno británico ha anunciado la construcción de un túnel para soterrar el tráfico de la A303, que pasa muy cerca del monumento y le resta encanto. La obra, calificada de electoralista, ya ha recibido las rápidas y tradicionales críticas de los conservacionistas, que han alegado que se pueden dañar túmulos funerarios que han aparecido cerca.

El año pasado se llevó a cabo una exploración con un escáner láser en 3D de toda la zona, que dio lugar a un documental de la BBC y se publicitó como el mayor hallazgo en Stonehenge en 60 años. Las conclusiones fueron que las columnas completaban en su día un círculo completo, no inacabado como se creía, y que la zona para nada era virgen, sino que estaba rodeada de otras construcciones. Stonehenge es Monumento de la Humanidad de la Unesco desde 1986.

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