Federico García Lorca
Federico García Lorca - ABC

Tras los pasos de Lorca en la «carretera de la muerte», ochenta años después

Se homenajea al poeta con un recorrido guiado por el camino que hizo antes de ser fusilado

Alfacar (Granada)Actualizado:

A punto de cumplirse ocho décadas de la muerte de Federico García Lorca, el 19 de agosto, un grupo de personas convocadas por distintos colectivos memorialistas han recorrido esta tarde la llamada «carretera de la muerte» para recordar al universal poeta y al resto de víctimas del franquismo.

A través de un recorrido a pie, que ha partido sobre las 19.30 horas del término municipal de Víznar (Granada), el colectivo Alfacar y Lorca, Romero y Luna y la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación han celebrado así un homenaje «popular y reivindicativo», como ha explicado a Efe Francisco Vigueras.

Este portavoz de la asociación memorialista ha guiado a los presentes en la ruta, que ha comenzado en La Colonia, un antiguo molino que fue reconvertido en cárcel franquista y donde Federico pasó sus últimas horas.

«Ochenta años después, queremos rendir homenaje a todas las víctimas que hicieron el mismo paseo desde aquí, por la carretera de la muerte, antes de ser fusiladas», ha señalado Vigueras, que ha estado acompañado por el museógrafo Enrique Bonet y ha puesto de manifiesto la violación masiva de derechos y los crímenes contra la humanidad que se produjeron entonces.

Los colectivos convocantes han querido reivindicar que La Colonia, como se conoce el espacio que servía de centro de concentración antes de los fusilamientos, sea reconocido como lugar de memoria histórica frente a los que denuncian como «intentos permanentes» de borrar lo que ocurrió en esa zona.

Lo que en su momento fue colonia de verano durante la República para los hijos de los obreros acabó siendo convertida en prisión por los franquistas, que aumentaron incluso el tamaño de las instalaciones, ha detallado el portavoz.

Durante el trayecto, ha explicado que en ese molino, transformado en un auténtico «corredor de la muerte» para unas 2.000 personas, no solo estaban los presos que luego serían fusilados, sino que también se encontraban quienes ejercían como enterradores, entre ellos algunos políticos, muchos acusados de masones.«Para los verdugos matar podía ser fácil, pero luego había que deshacerse de los cuerpos; de ahí que contaran con enterradores encargados de abrir las fosas comunes, en muchos casos con cuerpos todavía moribundos y amontonados», ha recordado estupefacto.

Además de las fosas comunes, ha continuado Vigueras, para esos enterramientos fueron usados distintos pozos e incluso la propia orografía del terreno, dado que los cadáveres se desplomaban al fondo de un barranco tras ser tiroteados. «Este es un territorio sembrado de fosas; de ahí que sea tan necesario recordar esta geografía del terror», ha indicado.

El trayecto, que ha tenido paradas en La Colonia, el Barranco de Víznar, El Caracolar o Fuente Grande, ha pasado por el lugar donde se hicieron en su día búsquedas arqueológicas y ha concluido en el término municipal de Alfacar, cerca del parque Federico García Lorca, donde un monolito de piedra recuerda al poeta granadino.

En esa zona ha comenzado la segunda parte del homenaje popular, una velada poético musical para recordar a Federico a través de poemas y música de diferentes autores.El homenaje celebrado esta tarde supone un acto alternativo al institucional que la Diputación de Granada celebrará el próximo miércoles en el Parque Federico García Lorca de Alfacar, con el que también se pretende recordar al poeta de Fuente Vaqueros y al resto de víctimas de la Guerra Civil ochenta años después.