Santiago Auserón - ABC / Vídeo: El Santiago Auserón más íntimo

Santiago Auserón rechazó un concierto de 30 minutos para «la rueda» por un millón

La trama le prometió 180.000 euros por semestre durante tres años, si renunciaba al 50% de sus derechos para cederlos a la editora de Atresmedia

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Un músico famoso. Una «celebrity». Eso es lo que más necesitaba la trama fraudulenta llamada «la rueda de las televisiones» para sacudirse el sambenito cutre asociado con las triquiñuelas de facturación millonaria de música inaudible o versiones «mágicas», casi idénticas, de piezas conocidas para los programas de videntes de la franja nocturna, firmadas por gente sin conocimientos musicales. Si lograban atraer a una estrella del pop o del rock podrían justificar mejor su «modus operandi». «La rueda» consiste en emitir solo canciones editadas por las propias televisiones, que recuperan así parte de lo pagado por derechos a la SGAE y encumbran a sus autores hasta tomar el poder en la entidad.

Y por eso intentaron varias veces reclutar a músicos de la élite del pop español. En el sumario judicial de la investigación de «la rueda», al que ABC ha tenido acceso, figuran dos de aquellos intentos: con Santiago Auserón y con Sergio Dalma. En uno de los intentos hubo cifras de por medio. Se ofrecía como migajas ni más ni menos que un contrato de un millón de euros.

La breve historia con «la rueda» de Auserón, el antiguo líder de Radio Futura, hoy Juan Perro, comienza entre 2010 y 2012, cuando registra una inexplicable reducción por recaudación de derechos. ¿Qué está pasando?

Oferta que sí podrá rechazar

Lo que ocurre se lo cuenta a los investigadores de la Unidad de Delitos Especializados y Violentos (UDEV) de la Policía Nacional la representante de Auserón, su hermana Mari Luz Auserón. Es uno de los testimonios tomados al principio y que motivó que se pusiera en marcha la investigación de la trama y por eso está en el sumario, al igual que las denuncias del entonces presidente de SGAE, Antón Reixa, que duró menos de un año en el cargo, tal vez por enfrentarse directamente con la trama.

En 2012, según la declaración de Mari Luz Auserón, se dirigieron a la SGAE para comprobar la caída en la recaudación de sus derechos de autor. Tuvieron la «fortuna» de que les atendiera Antonio Blanco, entonces simple empleado en el departamento de Socios de la entidad que, cinco años después, figura en el sumario como uno de los principales investigados por su actividad en la trama de «la rueda».

Blanco les habla de la posibilidad de un acuerdo con editoriales de las televisiones, ya que «a través de la emisión de música en las televisiones aumentará la recaudación de su representado». Muy poco tiempo después, Blanco pone en contacto a los Auserón con la editorial de Antena 3, ofreciéndole a través de Nuria Rodríguez (la jefa de programación y editora de música del grupo Atresmedia) «realizar un concierto de entorno a 30-40 minutos de temas registrados ya en la SGAE a cambio de la cesión del 50% editorial, o en su defecto preparar un repertorio nuevo cediendo igualmente el 50% editorial» de sus derechos de autor.

Para asegurarse que Santiago Auserón -para «la rueda» caza mayor- picaba el anzuelo, le explican: el concierto «se emtiría una serie de veces en el año en horario nocturno de televisión, generando unas ganacias en concepto de derechos de autor de unos 180.000 euros al semestre durante un contrato de tres años». 180.000 por dos, 360.000 euros al año. En tres años, 1.080.000 euros. ¿Quién diría que no por grabar media hora de música? Auserón.

Pero la trama no dejaba de cobrar, claro. De esa cantidad semestral, al autor se le darían «90.000 euros que le serían liquidados trimestrales o semestrales por la SGAE». La trama pone en pie el negocio con las editoras de las televisiones, pero paga la SGAE en concepto de retorno a las cadenas.

Auserón rechazó el ofrecimiento, pero la información de que estaba preocupado por el descenso de su recaudación corrió como la pólvora entre los miembros de la trama. Poco después le contacta «una persona en nombre de una productora que no recuerda, que les ofreció el mismo negocio referido de Antena 3 pero en esta ocasión para emitirlo en Radio Televisión Española», dice la declaración en el sumario judicial. «Hubo una reunión en un chalet de la Moraleja con un hombre de 55 años. Le sorprendió que la persona que le ofrecía el negocio estaba relacionada con la construcción. Y pasado el tiempo, su representado recibió llamadas posteriormente tanto de RTVE como de TV3 ofreciendo el mismo modelo de negocio».

Sergio Dalma

Durante años han buscado músicos conocidos para lavar su imagen. El 2 de marzo de 2017 se graba una conversación de Nuria Rodríguez, de Atresmedia, en la que queda claro que le han ofrecido al cantante participar en algún concierto y lo rechaza «porque como intérprete no está a favor, que ya se lo ofrecieron en otras ocasiones pero que a pesar de estar bien a nivel económico tiene un trasfondo que no le gusta, que hay mucha gente que se aprovecha del talento. Hablan de la mala prensa que tienen la música de las madrugadas».

El interlocutor de Nuria, un tal Juanra, dice que ya habló «con Dani Marco de Despistados y sin problemas». Nuria culpa «a los titulares» de la mala prensa. Juanrra prefiere un contrato con Antena 3, «en lugar de darle los derechos a una discográfica, se los das a gente que va a luchar por ti» (SIC). Al final de esta llamada, Nuria se muestra de acuerdo y «dice que cuando da con gente que le dice eso le gustaría decirles unas cuantas cosas. Juanra dice que le explicó a Sergio que está equivocado, que le explicó que ya que los músicos no tienen espacio en televisión, hacen este tipo de conciertos...»

Lo que la Policía concluye es que «el retorno es una especie de compensación tolerada. De ser así, este hecho dejaría a la mayoría de los autores socios de la SGAE en una situación de Administración Desleal, puesto que se estaría permitiendo que las televisiones hiciesen un uso preferencial de aquellas obras que les generan retorno en contra de lo marcado por la ley».