Nuria Rodríguez
Nuria Rodríguez

«Pensábamos que poniendo a Sastrón en la SGAE lo teníamos arreglado, pero ha salido rana»

Así dirigió Nuria Rodríguez, una editora de Atresmedia, el asalto al poder de «la rueda» en la SGAE, según el sumario judicial

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El 17 de mayo de 2017, la Policía Nacional graba una conversación de Nuria Rodríguez, responsable del grupo Atresmedia para la edición musical. La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) sigue la pista de destacados miembros de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por un presunto fraude con el reparto a los más de cien mil socios de la entidad. Atónitos, escuchan a Nuria Rodriguez: «Pensábamos que poníamos a Sastrón y lo teníamos arreglado [José Miguel Fernández Sastrón, presidente de SGAE] y, mira por dónde, nos ha salido rana». La conversación forma parte del sumario de la operación contra el fraude de «la rueda de las televisiones» por el que las cadenas y determinados autores se compinchaban para lucrarse, al que ha tenido acceso ABC.

Al día siguiente, 18 de mayo, vuelven a grabarla en conversación con un miembro de la Junta Directiva de la SGAE, el bajista Fernando Illán, que le cuenta con pelos y señales una reunión, quién votó, quién dijo. Los agentes anotan: «En un momento dado de la conversación, Nuria dice (literal): “Yo me le quiero cargar a este tío [Sastrón], unidos o como sea”». Ese mismo día, habla también con Ana María Rubio Blanco, confidente y la esposa de otro miembro de la Directiva, Jesús Glück, para saber más, y dice que hay que movilizar a otros miembros. Asegura que hay que «jorobar» a Sastrón con una «campaña para echar mierda a este tío». Cree que «lo que pretende Sastrón es volver a los tiempos de Teddy».

Otros aliados suyos, según la Policía, son los hermanos Valderrama, componentes de Materia Prima. En conversación con Juan Fernández Valderrama, revela que el vicepresidente Javier Losada tiene obras a su nombre en «la rueda». Juan espeta que «Sastrón ya no compone como antes ni hace nada de lo que hacía, con lo que la SGAE para él es una tabla de salvación».

Campaña por el arbitraje

Hablan de crear una web de «SGAE leaks» para filtrar información sensible, y Nuria afirma: «Necesito un guionista para elaborar un discurso para realizar campaña en contra de la política que se está practicando». Valderrama dice que aún conserva una carta de Sastrón «en la que desaconsejaba absolutamente tanto a Reixa como a Acosta [expresidentes] acabar con este entorno». La conclusión es que «van a ir a tumbarle en la Asamblea de junio».

En 2017, Sastrón se había visto obligado a aceptar un arbitraje internacional para examinar el reparto de la SGAE, puesto que «la rueda» había reducido los ingresos del catálogo internacional y de los músicos de mayor éxito en España, en favor de los asociados a la trama. Ese arbitraje sembró la desconfianza en los miembros de la trama, que decían que Sastrón lo manejaba e iba a acabar con la situación ventajosa que tenían. Por eso, supuso la línea roja que movilizó a los miembros de la trama para «tumbarle». Todo estaba dispuesto...

Pero la Polícía Nacional lanzó la operación solo dos días antes de la Asamblea general de socios que la SGAE celebraba el 23 de junio de 2017. Queda constatado en el sumario que la operación reventó la conjura para «tumbar a Sastrón» en aquella Asamblea. Las escuchas telefónicas de la UDEV muestran que, bajo la dirección de Nuria Rodríguez, la editora de Atresmedia que programa música en las cadenas del grupo, miembros de la Junta Directiva pusieron en pie incluso una oficina de reparto de votos.

Oficina de votos y firmas falsificadas

¿Y cómo iban a tumbarle? Por la delegación masiva de votos manipulada para sus fines en la Asamblea. El 31 de mayo, Nuria Rodríguez explica en una conversación que por cada persona que vaya físicamente a la Asamblea pueden hacerse tres delegaciones de voto. Con todas las delegaciones que le llegan «ella asigna a quién se delega, por eso es importante que no se ponga en el sobre a quién se delega, solo la firma».

Moviliza miles de votos de este modo, habla con delegados de fuera de Madrid que le prometen todos sus votos, según se ve en el sumario. Una de sus interlocutoras se pone «a muerte con ello» y otra dice que «les va a decir que solo firmen y lo manden a Antena 3 a la atención de Nuria». Llama la atención a los investigadores que sea desde la cadena desde la que se interfiere así en la vida de una entidad tan importante como la SGAE.

Entran en escena Hevia, el gaiteiro, y su hermana María José. Ésta le pregunta por la oficina que han abierto para delegar el voto. Muy céntrica. «Nuria le dice que sí, en Zurbarán 7». María José Hevia va a delegar el suyo y el de las editoriales afines «aunque el de José [su hermano, el gaitero] necesitaría tener la firma». Y Nuria «responde que le haga un garabato y ya está, cosas peores han hecho».

«Soy como un fantasma allí»

Las irregularidades no tienen fondo. Logran tantos votos que «Nuria dice que no está físicamente en la Asamblea, pero que es como si estuviera porque es como un fantasma allí». Según los investigadores, lo es mucho antes: «Nuria es capaz de manipular a su antojo a los miembros de la SGAE y por consiguiente cada decisión que se toma» en la entidad. También dicen que «las directrices de las cadenas de televisión manejadas por Nuria son claras, en el sentido de incrementar al máximo las emisiones de aquellas composiciones de las que son titulares de derechos, con la finalidad de obtener un mayor rendimiento». En otra llamada del 2 de marzo, Nuria detecta que ha programado en Antena 3 y en La Sexta música de otro catálogo y exclama: «Por favor, por favor, no me digas que le estoy dando pasta a otro». Añade: «Que quiten ese catálogo de donde esté y arreglado».

La intervención policial de hace un año rompió la conjura de «la rueda» y Sastrón no cayó en la Asamblea. Los protagonistas, algunos detenidos y puestos ante la Justicia, se retrajeron. Pero en septiembre fueron expulsados los editores multinacionales de la Junta, que son los archienemigos de las cadenas de TV y de Nuria Rodríguez en esta pugna por el poder en la SGAE. Ahora, ni el Ministerio ni la organización internacional de entidades de gestión respaldan a Sastrón. Su nimia mayoría en la Junta actual se debe a los votos de «la rueda».