Tumba de Pablo Neruda en Isla Negra
Tumba de Pablo Neruda en Isla Negra - EFE

Pablo Neruda: cuatro entierros y una muerte aún sin aclarar

El poeta chileno fue sepultado este martes en Isla Negra, sin que se haya podido determinar si fue asesinado

MADRIDActualizado:

Los restos de Pablo Neruda fueron sepultados este martes frente al océano que baña el jardín de su casa de Isla Negra, en la costa central chilena, tres años después de que fuera exhumado para intentar esclarecer si el poeta fue asesinado durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El féretro del autor de «Veinte poemas de amor y una canción desesperada» fue recibido a primera hora por una treintena de sus familiares, que le dieron de nuevo la bienvenida a su célebre residencia, un espacio privilegiado frente al Pacífico donde el poeta pidió ser inhumado. «Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco», dijo en su «Canto general»

El féretro, cubierto con una bandera chilena y un ramo de rosas blancas, desfiló por delante de la viga que el poeta un día talló con un mensaje de bienvenida premonitorio: «Regresé de mis viajes. Navegué construyendo la alegría».

El féretro de Neruda, a su llegada a su casa de Isla Negra
El féretro de Neruda, a su llegada a su casa de Isla Negra- AFP

Los primeros rayos de luz se desparramaron sobre el ataúd de madera que este gélido martes invernal fue enterrado en la parte baja del jardín de la casa, una terraza inclinada que mira hacia el litoral donde también está sepultada su tercera mujer, Matilde Urrutia

Al mediodía, frente a tres centenares de espectadores, una orquesta juvenil rindió homenaje al autor de algunos de los versos de amor más conocidos del mundo. «Ahora Neruda está con nosotros, vuelve a mirar las olas del mar y a abrazar a su querida Matilde», dijo el escritor Fernando Quilodrán durante su discurso. Decenas de militantes del Partido Comunista lo despidieron al grito de «Compañero Pablo Neruda. ¡Presente!, ¡Ahora y siempre!» y la ceremonia concluyó con la interpretación de «Gracias a la vida» de Violeta Parra.

Sospechas de asesinato

Según el certificado de defunción oficial, el prolífico escritor murió el 23 de septiembre de 1973, pocos días después del golpe militar que encabezó Augusto Pinochet, a causa del cáncer de próstata que padecía. Sin embargo, Matilde Urrutia, su chófer, Manuel Araya y otras personalidades que lo visitaron horas antes de su fallecimiento aseguraron que el poeta se encontraba bien y que la muerte le sobrevino de una forma repentina.

Laboratorios de Canadá y Dinamarca analizan el ADN de la bacteria «estafilococo dorado», un microorganismo resistente a la penicilina hallado en la osamenta de Neruda, para determinar si este se encontraba en el cuerpo del poeta antes de su ingreso en el hospital. Fuentes vinculadas a la investigación aseguraron ayer a Efe que será «prácticamente imposible» determinar quién y cómo puso la bacteria en el cuerpo de Neruda.

Rodolfo Reyes, uno de los sobrinos del poeta dijo que una tercera persona «podría haber inoculado la bacteria a Neruda y, con ello, acelerado su muerte en la Clínica Santa María de Santiago», un hospital intervenido por los militares.

A punto de concluir la investigación que intenta esclarecer las causas de su muerte, los restos del también senador y miembro del Partido Comunista fueron devueltos ayer a su familia para recibir sepultura, por cuarta vez.

El periplo de sus restos

El primer entierro del poeta fue en Santiago un gris 25 de septiembre de 1973 y se convirtió en uno de los primeros actos políticos contra la dictadura. Cientos de personas se fueron sumando en la calle al cortejo fúnebre en su camino hasta el Cementerio General y rompieron el tupido silencio cantando la «Internacional».

Un asistente al cuarto entierro de Neruda
Un asistente al cuarto entierro de Neruda- EFE

Neruda fue enterrado en el mausoleo de la familia de Adriana Dittborn, pero las hermanas de la escritora pidieron su traslado y el 7 de mayo de 1974, a menos de un año de su primer funeral, fue trasladado a un discreto nicho en el mismo cementerio. Apenas seis personas asistieron a este segundo entierro en una «mañana tristísima para un acto funeral tristísimo», como escribió su amigo y también poeta Jaime Quezada.

Con la vuelta de la democracia a Chile, en 1992, los cuerpos de Neruda y de su tercera mujer, Matilde Urrutia, fueron exhumados de sus tumbas en el Cementerio General y llevados a Isla Negra, cumpliendo el deseo del poeta.

Ante las sospechas de asesinato, el 8 de abril de 2013 los restos de Neruda fueron exhumados y trasladados hasta el Servicio Médico Legal, en Santiago, para ser analizados. Tres años después, este 26 de abril Neruda ha recibido sepultura por cuarta... y ¿última vez?