Los esqueletos encontrados en el sur de Atenas

El misterio de los 80 esqueletos maniatados del siglo VII a.C.

Arqueólogos griegos investigan si fueron seguidores de Cilón, que intentó un golpe de Estado en el año 632 a.C.

ATENASActualizado:

El hallazgo el pasado abril de dos fosas comunes con 80 esqueletos maniatados en un cementerio de la Bahía de Fáliro, en el sur de Atenas, sugiere que podrían haber sido víctimas de una ejecución en masa a mediados del siglo VII antes de Cristo.

«Han sido ejecutados todos de la misma manera. Sin embargo, han sido enterrados con respeto», ha indicado a Reuters la jefa de las excavaciones, Stella Chryssoulaki. El hallazgo, que ha tenido lugar durante la construcción de una ópera entre el sur de Atenas y el puerto de Pireo, supone un misterio para los expertos, que han encontrado los cuerpos apilados, boquiabiertos y con las extremidades retorcidas.

«Todos fueron atados y la mayoría de ellos eran corpulentos y muy jóvenes cuando murieron», han explicado los arqueólogos, que ahora tratan de hallar más datos sobre los esqueletos mediante pruebas de ADN. Según las investigaciones iniciales, todo apunta a que las víctimas no eran esclavos.

¿Un golpe de estado?

«Se trata de un periodo de tiempo en el que la sociedad ateniense estaba en continuo conflicto. Los aristócratas y los nobles luchaban por el poder», ha señalado Chryssoulaki.

Según algunos arqueólogos, todo apunta a que los cuerpos corresponden a seguidores de Cilón, el noble ateniense y campeón olímpico que llevó a cabo un intento de golpe de Estado en el año 632 a.C. con la ayuda de su padrastro, Teágenes de Mégara.

Según los historiadores, que trabajan sobre un área de 170.000 metros cuadrados, Cilón se escondió en un templo de la Acrópolis tras fracasar la intentona golpista. A pesar de que logró escapar, sus seguidores fueron asesinados en represalia por lo sucedido.

«Quizá una vez tengamos los resultados de las pruebas de ADN podamos esclarecer las hipótesis planteadas hasta el momento», ha afirmado Chryssoulaki.

El equipo de arqueólogos de Chryssoulaki ha insistido en que se construya un museo en el lugar del hallazgo como parte de un monumento en honor de las vidas de los atenienses de aquella época. «Un cementerio es una primera y última fotografía en relación con la antigüedad de aquellas personas que pasan de la vida a la muerte», ha aseverado la arqueóloga.