El catedrático de Filosofía Manuel Cruz
El catedrático de Filosofía Manuel Cruz - JAIME GARCÍA
La Filosofía, como nunca te la habían contado

Manuel Cruz: «La Filosofía es la columna vertebral de la cultura occidental»

El catedrático dirige la colección de ABC «Biblioteca Descubrir la Filosofía», que arranca el domingo con «La verdad está en otra parte, de Platón

Actualizado:

Para filosofar hace falta un filósofo. Como aquella campaña que pedía incluir más filósofos en la vida cotidiana y empresarial del país. ¿Y por qué podría ser esto necesario? «Uno de los rasgos que está más extendido en nuestra sociedad es el de la incertidumbre, la dificultad para entender lo que pasa. Y respecto a esta incertidumbre la gente tiene la sensación de que la Filosofía le puede ayudar arrojando algo de sentido para lo que si no aparece como un marasmo de caos», sentencia Manuel Cruz.

Filósofo, catedrático de Filosofía Contemporánea en la Universidad de Barcelona y diputado nacional por el PSOE, Cruz (Barcelona, 1951) dirige la Colección «Biblioteca Descubrir la Filosofía» que desde el domingo se podrá adquirir con ABC.

¿Cómo ayuda la Filosofía a reducir la incertidumbre diaria?

A menudo da la sensación de que la Filosofía ayuda a comprenderlo todo. Pero a veces se entra en una fantástica épica. La Filosofía, obviamente, ayuda a comprender la realidad. En otras dimensiones también ayuda a comprender lo otro, no lo que esperábamos. Esa parte de la realidad que no estaba prevista.

¿Cómo filósofos de hace más de dos mil años pueden ayudar a entender la realidad que vivimos hoy?

Todo el pensamiento del pasado sigue vivo en el sentido de que ilumina. A mí me parece que los filósofos, igual que los escritores y poetas, son hijos de su tiempo. ¿O es que acaso tú puedes leer a cualquier poeta de cualquier época y conectar con él? Es fruto de una época concreta, que ya no es la nuestra. Esto obviamente puede ocurrir con cualquier filósofo, pero hay que añadir: nosotros hoy podemos emocionarnos ante una escultura griega, ante una poesía de Safo de Lesbos, podemos seguir emocionándonos con eso. Y eso tiene su razón de ser, nos plantea que hay dimensiones del ser humano o de la sociedad humana que evidentemente varían pero otras que son estructurales y permanentes. Y ya que permanecen el filósofo pueden conectar con ellas. En la medida en que los filósofos piensan sobre medidas básicas y estructurales, claro que tienen que resonar en nosotros. Si el filósofo tratase de cuestiones caducas, sería imposible conectar.

A los que proponen quitar la Filosofía de las aulas escolares, cómo les responde.

Normalmente cuando alguien plantea objeciones a la Filosofía las plantea en un plano que no es el pertinente. Precisamente sobre la utilidad de la misma. Lo que el filósofo diría es: «¿Usted que entiende por servir? ¿Por qué es fundamental que algo tenga que servir en el sentido que usted me está diciendo?». En una especie de horizonte ideal diríamos que aquel que está adiestrado en la Filosofía, está adiestrado en preguntar. Mejor, en sospechar. En no considerar obvio lo preestablecido. Si de verdad creemos que es relevante que la educación sirva para algo más, si consideramos que la educación debe ser algo más que una monumental «FP» que prepare a los chicos para el mercado laboral, entonces este el caso. Por el contrario si consideramos que la educación tiene algo que ver con formar ciudadanos no puede esquivarse la materia de la Filosofía.

Enlazando con lo anterior, en qué medida tiene presencia la Filosofía en la sociedad actual. ¿Y su futuro?

A estas alturas del partido hacer predicciones es realmente complicado. Sí se puede decir que, como en cualquier época, las corrientes sociales son varias, aunque no siempre vayan todas en la misma dirección. En este momento y desde hace tiempo, especialmente en Europa, los diarios de mayor prestigio acogen artículos de filósofos. No podría considerarse un periódico prestigioso ninguno que no lo hiciera. Por tanto ahí tiene una presencia. Esto es un ejemplo de que la Filosofía tiene cabida en nuestra sociedad. Y probablemente no vaya a desaparecer, se corresponda o no en los planes de estudio.

Usted además de filósofo es diputado por el Partido Socialista. ¿Qué relación cabría esperar en el siglo XXI entre la Filosofía y la política?

Me conformaría con que los políticos mirasen a la Filosofía. —Contesta con cierta distancia, como si él no fuera parte de la política–. No hace falta que la mirasen siquiera bien, sólo que la tomasen en consideración. Más que las reflexiones de un filósofo o de otro o que la disposición filosófica se hace necesaria la reflexión, la mirada distanciada y la visión escéptica. También la valoración, el énfasis y recuperar la importancia del pensamiento. Cuando uno ve cómo se trata la Filosofía en la política actual podría criticar a los responsables políticos y educativos. Pero nos engañamos si pensamos que en el resto del mundo se ha tratado mejor.

Usted, que ha dirigido y mimado esta colección, ¿sería capaz de decantarse por alguno de los filósofos que recoge?

Yo soy catedrático de Filosofía Contemporánea y por tanto los autores del siglo XX son con los que estoy más familiarizado. Precisamente el gran desafío que nos plantea la historia de la Filosofía es enfrentarnos a nuestra condición de seres históricos. Por tanto elegiría a alguno de los autores más alejados de nosotros en el tiempo. En el mundo actual tendemos a mirarnos a nosotros mismos como si la Historia fuera una mochila pesada de la que si uno puede desprenderse, mejor. No es que se reniegue, pero si se trata de aligerarla. Frente a ese tópico, que está muy extendido, creo que me decanto por el libro que habla del autor más alejado de nosotros, que es Platón; ese me gusta. Si alguno coge algún texto de Platón, por ejemplo «El banquete»… Hay una escena en la película «Antes del anochecer» en la que varios comensales de distintas edades se reúnen entorno a una mesa para hablar del amor. Esa escena es «El banquete» de Platón. Si Platón está caduco, esa película también está caduca. Y no creo que Platón ni esa película lo estén.

Destaca el carácter didáctico de esta colección. ¿Cómo cree que va a llegar a la gente que nunca antes se ha atrevido a adentrarse en la Filosofía?

Yo creo que un mensaje es que la Filosofía es algo así como la columna vertebral de la cultura occidental. La columna vertebral de lo que se ha pensado hasta hoy. Ese recorrido por la Filosofía, que es un recorrido por las vértebras del pensamiento occidental. Pero no sólo está ideada para un primer acercamiento a esta materia. Hay un asunto sobre el que conviene incidir. Esta colección tiene además de la función anterior, también, un uso instrumental en el sentido de que hay profesores de Filosofía interesados en ella. Gente que ya se sabe esta materia y precisamente porque se lo saben, y porque tienen que transmitirlo, quieren poder disponer de un texto sintético con las ideas claras. Es una buena cosa. Pese a la familiaridad con algún autor concreto, poder proporcionar estas visiones totales del conjunto del personaje y su obra, de lo que ha pensado un autor, se debe tener muy en cuenta.