Aspecto del Castillo Sforzesco durante el funeral de Umberto Eco - AFP

Italia despide a Umberto Eco con un funeral laico: «Gracias, maestro»

La música de Corelli acompañó el último adiós al autor de «El nombre de la rosa»

Corresponsal en RomaActualizado:

Con las notas de «La follia» («La locura») del músico barroco Arcangelo Corelli, Italia ha dado su último adiós a Umberto Eco, el escritor y semiólogo que murió en la noche del viernes en su casa de Milan, a los 84 años. Desde su ventana, Eco veía el Castillo Sforzesco, en cuyo patio centenares de personas le han rendido homenaje en una ceremonia laica con la participación de su mujer, Renate; sus hijos, Stefano y Carlotta; los ministros de Bienes Culturales y de Educación, así como representantes del mundo de la cultura y de la política y lectores.

El féretro, de sencilla madera clara, estaba cubierto sobre todo de flores del campo, blancas y amarillas. Al lado se ha colocado la toga del Alma Mater de la Universidad de Bolonia, donde Umberto Eco fue profesor durante cuatro décadas. Poco más de una hora duró el homenaje en el que rectores, editores, escritores, compañeros de juventud y alumnos lo han definido como «maestro» y «amigo». Un maestro de vida lo ha llamado el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia.

El recuerdo de la familia del autor de «El nombre de la rosa» lo ha hecho el nieto del escritor, Emanuele, de doce años, cuya intervención ha sido las más conmovedora y aplaudida, al explicar lo que para él significó tener a Umberto Eco como abuelo. Además de destacar su afecto, el joven le ha dedicado una lista de las cosas por las que le daba las gracias: «las historias que me has contado, los viaje que hemos hecho los dos solos, los libros que me has regalado, los crucigramas que hemos hecho juntos, la música que me has hecho escuchar».

«Fue un hombre supremo y completo». Así lo ha recordado Elisabetta Sgarbi, socia de Umberto Eco en la editorial «La nave de Teseo», que pusieron en marcha en noviembre pasado junto a un grupo de escritores. Sgarbi tenía en la mano la primera copia del libro póstumo: «Pape Satàn Aleppe», una recopilación de ensayos y de columnas aparecidas en el semanario «L’Espresso». Se pondrá a la venta el próximo viernes, día 26.

El funeral a Umberto Eco concluyó con la «bendición de un creyente a un no creyente» por parte de Salomone (Moni) Ovadia, actor, dramaturgo, escritor, compositor y cantante, descendiente de familia judía sefardita. «Que Dios te bendiga, sobre todo por no creyente», ha dicho Ovadia, porque «Dios soporta a los creyentes, pero prefiere decididamente a los ateos». Homenaje celestial también el que le ha dedicado el director y actor Roberto Benigni, presente en el funeral: «Una pena que se haya ido, porque personas como él hacen falta en la tierra. En el cielo ya hay muchas personas bellas, aquí quedan cada vez menos». Tras el funeral, el cuerpo de Eco fue incinerado.