El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, durante la entrevista
El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, durante la entrevista - IGNACIO GIL

Íñigo Méndez de Vigo: «El proyecto del español global está abierto a todo el mundo»

«Parece razonable que nos acostumbremos a dar el nombre al adquirir las entradas a conciertos para evitar los abusos de la reventa», afirma el ministro de Cultura

MadridActualizado:

En la entrevista que Íñigo Méndez de Vigo concedió a ABC, se abordaron algunos asuntos candentes de la agenda de Cultura, como la alarma que ha creado el problema de los abusos con la reventa de entradas de conciertos a precios desorbitados, las tensiones creadas por el mandato judicial para la devolución de los bienes de Sijena en el Museo de Lérida o las críticas que han trascendido por el hecho de que el Gobierno vehicule su proyecto político «El español, lengua global» a través de Marca España.

¿Qué opina del eco, a veces crítico, que ha tenido la iniciativa «El español, lengua global»?

Lo importante de este tema es lo siguiente: saber si en estos momentos en los que nos estamos jugando que el español sea una lengua universal de conocimiento, especialmente en este mundo digital, conseguimos darle un empuje a eso, si somos conscientes de que junto con el inglés el español también debe serlo. Y eso creemos que es una necesidad hoy en día. Lo que ha pretendido el Gobierno es hacer de esa necesidad un proyecto, un proyecto abierto a todo el mundo, una iniciativa con la que pretendemos que todo lo que se hace en la comunidad hispanoahablante tenga objetivos concretos para que el español tenga ese papel de una manera más acusada en el futuro.

Nos referimos a críticas que afirman que había otras instituciones reconocibles que podían haberse utilizado en lugar de Marca España.

Algunos han criticado que esté asociado a Marca España. Lo que hemos hecho ha sido utilizar, a propósito de Guillermo de Occam, que decía que no había que crear instituciones que no fueran estrictamente necesarias. En un momento en el que no tenemos recursos financieros muy elevados, crear otra institución se hubiera llevado casi todos los recursos. Hemos utilizado una institución ya existente, la hemos añadido, para dejar claro que es otra faceta, el título de Alto Comisionado para la Marca España y la Promoción del Español. Vamos a utilizar unas estructuras que han funcionado muy bien en los últimos años para impulsarlo.

¿Entonces por qué las críticas?

Nadie debe ver en ello un intento de monopolio ni de intromisión en otras esferas. Se trata de impulsar, ayudar, incluir y participar.

¿Está satisfecho con la implicación del Cervantes en este tema?

El director del Cervantes, lo mismo que el de la Real Academia, están en el consejo asesor. Por tanto, contamos con ellos y no tengo la menor vacilación de que van a participar. Estamos todos en un barco que va en la misma dirección y en el que vamos remando juntos. No se trata de asumir competencias de la RAE o el Cervantes, sino de promocionarlo y tomar iniciativas orientadas a la universalización del conocimiento del español. Seguro que ellos comparten ese objetivo.

Repecto a la polémica por las obras de Sijena, ¿ha pensado en alguna iniciativa política para reducir la tensión en este ámbito?

Yo creo que lo ideal es que los Gobiernos de Cataluña y Aragón hubieran llegado a un acuerdo, y en el momento en el que una parte decidió judicializarlo tenemos que estar a lo que digan los tribunales. Cuando el juez de instrucción dictó la orden para que se restituyeran los bienes depositados en el Museo de Lérida, inmediatamente dije que había que cumplir la sentencia y se cumplió. Las posibles tensiones tendrán que estar a que las autoridades de uno y otro lado mantengan la calma tras cumplir las sentencias judiciales.

Lérida ofrece ahora espacio a Santiago Sierra. ¿Qué opina de eso?

¿Qué quiere que le diga? No tengo nada que ver con esa historia.

Otra polémica es la de la reventa de entradas en los conciertos. ¿Cree que la solución es solo cosa del Ministerio del Interior?

Afecta también a Cultura, a Justicia y a defensa de los consumidores, que está en Sanidad. Por eso he reunido a los ministros. Claro que me preocupa. El caso de la reventa es algo muy especial. La reventa está autorizada, pero en estos casos de venta online se acaparan entradas y luego se venden a un precio muy superior. Los principales perjudicados son los fans y también los cantantes, porque al final ellos no perciben ese plus. Hay un intermediario que se lucra de manera abusiva. Lo vimos el año pasado. Como la reventa es competencia de las Comunidades Autónomas, yo reuní a la Conferencia Sectorial de Cultura y hablamos del tema. Hay un grupo de trabajo que estudia las implicaciones legislativas. Pero le pedí al ministro del Interior que interviniera. Ya ha habido algunos pasos.

¿Cuáles?

Google ya no permite que se vendan entradas anónimamente, sino que tiene que ser una persona con nombres y apellidos. La venta en paquetes no podrá hacerse. Y el precio final quedará establecido. Porque a veces se compraban estas entradas y el precio resultante ha sido mucho mayor. Parece razonable que nos acostumbremos a dar el nombre para adquirir las entradas.