El miedo a los vampiros es un habitual desde hace siglos
El miedo a los vampiros es un habitual desde hace siglos - Wikimedia

El enigma de los «vampiros» y «demonios» del SXVI que podrían volver a «extender el mal» por el mundo

Un grupo de arqueólogos ha descubierto un cementerio con cinco extrañas tumbas ideadas para contener las almas perturbadas de aquellos que fueron enterrados dentro y evitar, presuntamente, que no reviviesen

MadridActualizado:

El miedo a las brujas y los trasgos no tiene patente del siglo XX. De hecho, este pavor es heredado del que se vivía hace siglos y se ha ido mitigando con el paso de los años. Así lo demuestra el que hayan sido encontrados en Polonia varios enterramientos con los restos de cinco personas a las que se les puso en la garganta una extraña hoz metálica. Y es que, aunque se desconoce la razón de fondo para llevar a cabo esta práctica, los expertos consideran que podría tratarse de un ritual aplicado hace casi cinco siglos a supuestos vampiros y demonios para que no regresasen a la vida.

Tal y como han explicado varios medios especializados como «Live Science», el cementerio polaco en el que fueron descubiertos los restos tiene aproximadamente 400 primaveras a sus espaldas y está ubicado en Drawsko (al noroeste del país). Los arqueólogos, incluyendo Marek Polcyn -profesor en la Universidad de Lakehead, Canadá- realizaron el hallazgo tras excavar más de 250 tumbas desde 2008. No obstante, y a pesar de que hace algunas semanas se toparon con los huesos, todavía no ha sabido dar una explicación fehaciente sobre su origen, la función de sus extraños «collares» metálicos, y la forma en la que fueron inhumados.

La teoría de los malditos

De momento, los arqueólogos solo se basan en teorías, y la que más fuerza está cobrando es la que afirma que los extraños objetos que portan al cuello se forman parte de un antiguo ritual para inhumar demonios y vampiros con el objetivo de evitar que su maldad saliera al exterior. Para dar validez a esta idea, los expertos se basan en una serie de yacimientos ya conocidos que muestran cuerpos enterrados de forma similar y que, según textos antiguos, tenían este fin mágico. Aunque estos no coinciden en su totalidad con los encontrados ahora, son lo suficientemente parecidos como para que pueden tener una finalidad parecida.

Los restos, concretamente, se corresponden con cuatro esqueletos con las susodichas hoces situadas en la garganta y, además, un quinto con una pieza similar ubicada en su cadera. Las mismas habrían servido, según explican varios medios como «Live Science», para evitar que los muertos reviviesen y aterrorizasen a los vivos. A nivel de anécdota, cabe destacar que los acdáveres no fueron desmembrados y parecían no haber sido dañados antes de marcharse al otro mundo. Es importante señalar que los expertos han hecho hincapié en que los supuestos poderes que se les habrían atribuido a los fallecidos no serían únicamente vampíricos, sino también demoníacos.

Los restos hallados
Los restos hallados- L.S.

Otras teorías

Por otro lado, y en base a una serie de estudios dentales, los expertos también han logrado descubrir que los cadáveres no eran forasteros, sino que pertenecían a una tribu local. «No se puede dudar del significado mágico y ritual de este gesto», señaló Polcyn, quien también dijo que la hoz pudo haber sido utilizada también para que el mal que les atormentaba y se había introducido dentro de ellos no les perseguiera en la otra vida. Por otro lado, también existen investigadores que apuntan a que el hierro podría simplemente simbolizar el paso de la vida a la muerte, sin tener ningún elemento mágico.

El qué llevó a los compañeros de su tribu a considerar que estaban endemoniados es otra interesante pregunta sin respuesta. Como posibilidades plausibles, los expertos barajan que podría haberse debido a un defecto físico o, incluso, llegar a tener demasiado pelo. Fuera como fuese, se sabe que varios de los fallecidos murieron de viejos. A día de hoy, tan solo hay una muerte que hace sospechar a los científicos, la de una niña con una hoz alrededor del cuello que dejó este mundo en extrañas circunstancias.