Los hitos arqueológicos están explicados para profundizar en el conocimiento

Discovery Tour: Visitar la Gran Biblioteca de Alejandría no es suficiente

La versión didáctica de Assassin Creed Origins permite acercar el videojuego a las aulas, pero esta herramienta depende de la creatividad del docente

BOGOTÁActualizado:

El pasado 20 de febrero se publicó el esperado Discovery Tour de Assassin’s Creed, una actualización para la última entrega de esta saga de videojuegos que permite recorrer los paisajes de Egipto durante el siglo I a.C.

Discovery Tour ofrece una experiencia adaptada a las aulas, en la que se evita la narrativa de aventuras y acción para profundizar en la explicación de las arquitecturas monumentales del juego, sus espacios urbanos, sus pobladores y sus prácticas diarias. En el escenario de Discovery Tour pueden visitar ciudades como Alejandría, Memphis, Giza, o Cirenaica, en las que se muestran la diversidad de influencias griegas y romanas que afectaron al territorio egipcio durante las últimas décadas de la dinastía ptolemaica. Se trata por tanto de una representación compleja, híbrida, en la que confluyen arquitecturas, vestimentas, religiones y costumbres provenientes de diversos lugares del Mediterráneo.

Las ciudades y pueblos de Discovery Tour forman parte de un vasto paisaje que incluye localizaciones como el Oasis de Siwa, el Oasis de Faiyum, el desierto negro de Bahariya o el desierto blanco de Farfra. En las orillas del Nilo aparecen diversas variedades de cultivos y explotaciones ganaderas, que permiten apreciar las prácticas agrícolas antiguas y los sistemas de irrigación que les daban soporte. El juego permite acceder a explicaciones que presentan cada uno de estos lugares, en las que se muestran fotografías de piezas arqueológicas o ilustraciones históricas que pueden compararse fácilmente con el entorno interactivo de Discovery Tour.

Pantalla con información sobre el Faro
Pantalla con información sobre el Faro

Claro está que ninguno de estos modelos es fidedigno al 100%. Tampoco pretenden serlo. El equipo desarrollador nunca ha ocultado que su propuesta se encuentra a medio camino entre la reproducción histórica y el paisaje videojugable. Por ejemplo, la estructura urbana de Alejandría está basada en criterios aristotélicos reales, pero no ofrece una hipótesis contrastada y exacta de cómo fue la ciudad en aquella época. La pirámide de Keops se ha modelado para que sea más alta, de manera que pueda ser contemplada como un hito en el horizonte desde cualquier punto. Las distancias entre regiones se han reducido drásticamente y las localizaciones engrandecen la presencia de sus hitos geográficos y arquitectónicos, dando como resultado una especie de paisaje egipcio concentrado en el que es posible caminar horas sin dejar de encontrar algo nuevo detrás de cada esquina.

Persa
Persa

El territorio y sus atmósferas forman pues los pilares de la experiencia. Aunque incluye una cantidad más que respetable de tutoriales y paseos guiados, lo que diferencia a Discovery Tour de otras propuestas es precisamente el papel del «Discovery», del descubrimiento. El jugador puede pasear sólo por el gusto de hacerlo, vagabundear sin un objetivo específico y dejarse maravillar tras el encuentro de nuevos hitos paisajísticos. Se trata de una dinámica cuyo potencial se podía intuir ya en el primer Assassin’s Creed publicado en 2007, pero que ha tenido que esperar 10 años para llegar a nuestros dispositivos y, en un futuro próximo, a las aulas de clase.

Mujer egipcia
Mujer egipcia

Sin embargo, como profesor y videojugador, no tengo del todo claro si esa inserción de Discovery Tour en una clase formal es del todo posible, y en caso de serlo cómo sería su aplicación práctica. Por un lado, cualquier persona que haya jugado la historia original de Assassin’s Creed Origins echará de menos la inmersión que proporcionan las distintas historias del juego. Si debo elegir entre escuchar la voz de un señor que explica los materiales utilizados en la momificación, o aprender sobre esos mismos materiales para investigar un caso de momias que se degradan debido a las malas prácticas de un sacerdote corrupto, sin duda me quedo con la segunda opción. El primer escenario ofrece datos históricos y documentos de soporte, pero es la segunda la que provoca una interacción real, la que hace «click» con nuestra imaginación y nos lleva a vivir experiencias que más tarde pueden ser contrastadas por el profesor experto.

Cleopatra
Cleopatra

Por otro lado, la experiencia del paseo se queda corta por sí sola. Al no existir la posibilidad de interactuar con los personajes que pueblan el escenario, Discovery Tour corre el peligro de quedarse en un parque temático móvil, un territorio poblado por autómatas a quienes no les afecta nuestra presencia. Si este juego busca convertirse en una herramienta útil para la docencia necesita complementarse con acciones que incentiven una visión rigurosa y crítica por parte del estudiante. Quizás dichas actividades se encuentren a medio camino entre el espacio digital y el físico, e incluyan descripciones de recorridos y espacios a partir de fotografías realizadas con la cámara que incluye el juego, o interpretaciones a partir de dibujos y esquemas que permitan una comprensión profunda por parte del estudiante.

El gran aporte de Discovery Tour es el abanico de posibilidades que abre a profesores, que ahora contamos con una herramienta más para acercar el videojuego a las aulas igual que en su momento se introdujeron la novela o el cine. Sin embargo, su éxito no está garantizado, pues depende de la creatividad de los docentes a la hora de diseñar experiencias pedagógicas que incluyan la experiencia videojugable de forma efectiva.

Mi opinión es que el soporte documental y riguroso de Discovery Tour constituye una gran herramienta, pero si de verdad se quiere interiorizar la naturaleza del paisaje hace falta interactuar con él a un nivel más íntimo. Visitar la Gran Biblioteca de Alejandría no es suficiente. Es necesario estudiarla a fondo para encontrar aquella estantería de papiros tras la cual esconderse, averiguar de qué divinidad es la estatua que esconde un tesoro, o estudiar cual estancia presenta columnas mal construidas que amenazan con el derrumbe. Esas son las experiencias que no se olvidan.