Bajo las ruinas de la ermita del cerro de la Virgen de la Muela hay un templo que perteneció a Caraca
Bajo las ruinas de la ermita del cerro de la Virgen de la Muela hay un templo que perteneció a Caraca - ABC

Descubren una ciudad romana en perfecto estado en Guadalajara

Se trataría de Caraca, villa datada entre los siglos IV a.C. y II d. C., de la que se tenía constancia pero cuya ubicación se desconocía

GuadalajaraActualizado:

El cerro de la Virgen de la Muela, dentro del término municipal de Driebes, en Guadalajara, esconde el que puede ser uno de los mayores hallazgos arqueológicos de los últimos tiempos en Castilla-La Mancha. Allí, un equipo multidisciplinar de investigadores y arqueólogos ha descubierto bajo tierra, en perfecto estado de conservación, la ciudad romana de Caraca.

Su origen es anterior, pero ya en el siglo II d. C. el sabio greco-egipcio Claudio Ptolomeo citaba a Caraca y definía a los caracitanos como «gente incivil y salvaje que vivían de la rapiña» en tiempos del político y militar Quinto Sertorio en Hispania (siglo I a. C.). Contemporáneo a esta fecha es el historiador griego Plutarco, quien también hablaba de los caracitanos como pobladores de una zona cercana al río Tajuña o al Tajo, «en un grande y elevado monte que tenía muchas cuevas y agujeros vueltos todos hacia el Septentrión». Todos estos antecedentes históricos son los que animaron a los arqueólogos Javier Fernández Ortea y Emilio Gamo Pazos, responsables de este proyecto de investigación, a lanzarse a la búsqueda de Caraca en el cerro de la Virgen de la Muela.

Todo comenzó en octubre de 2016, cuando el equipo de investigadores, gracias a la cofinanciación de la Junta de Comunidades, el Ayuntamiento de Driebes y la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara, hicieron una primera prospección superficial a la que siguió la utilización de georradar y drones. «Los resultados han sido mayores de los esperados», afirma a ABC Fernández Ortea, quien informa de que las imágenes obtenidas muestran un plano de una ciudad a escasos centímetros bajo tierra, con todas las características arquitectónicas de una villa romana: un foro porticado, unas termas, un mercado («macellum» en latín) y manzanas de viviendas y calles que se reparten en torno al cardo y al decumano, las avenidas principales. E incluso, según cuenta, han localizado 115 metros de un acueducto «similar» al de la ciudad romana de Segóbriga (Cuenca).

Una de las hipótesis que se maneja, indica el arqueólogo guadalajareño, es que Caraca se ubicaría en la vía que unía las ciudades romanas de Complutum (la actual Alcalá de Henares) con Cartago Nova (Cartagena) y sería un centro de explotación de «lapis specularis», mineral que luego fue desplazado por el vidrio, por lo que se despoblaría debido a ello.

Además, en 1945, con motivo de la construcción del canal de Estremera, a su paso por las proximidades de Driebes, se halló a los pies del cerro de la Virgen de la Muela un tesoro votivo de plata de 14,5 kilogramos de época carpetana. Expuesto actualmente en el Museo Arqueológico Nacional, estaba formado por tortas de pesos, recipientes, lingotes, sortijas, torques, fíbulas, y monedas. Esto llevo a otros investigadores anteriores, como Jorge Sánchez-Lafuente o Juan Manuel Abascal en los años 80 y 90, a fijar sus ojos en esta zona para hallar la ciudad de Caraca, que no tuvieron éxito debido a la escasez de medios de la época.

El objetivo ahora es excavar la zona, para lo que se necesita financiación. «Más que un gasto es una inversión porque sería un lugar de referenciaarqueológico e incluso turístico», asegura Fernández Ortea, quien el 9 de marzo, a las 19.30 horas, presentará los resultados del proyecto en el Palacio del Infantado de Guadalajara.