Ernesto Agudo

Cultura detiene la fusión del Teatro Real con el Teatro de la Zarzuela

El nuevo ministro, José Guirao, dará marcha atrás a uno de los asuntos más candentes de los últimos meses y estudiará detenidamente su solución

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Ha sido una de las primeras decisiones comunicadas por el nuevo ministro de Cultura y Deporte, José Guirao solo a sus más estrechos colaboradores. Nada más terminar el acto en el que recibió la cartera ministerial de manos de Màxim Huerta, el nuevo titular ha removido este asunto candente. La fusión se detiene. En un primer día intenso, recibió a sus directores generales con el fin de abordar los asuntos más urgentes. Entre los que necesitaban su inmediata intervención están la situación de la SGAE y la polémica fusión entre el Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela, puesta en marcha por un Real Decreto publicado el pasado mes de abril, que sumaba los dos coliseos en una fundación de carácter público llamada «Fundación Nacional del Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela FSP (fundación de servicio público)» y que tenía prevista su entrada en vigor una vez aprobados los nuevos Presupuestos Generales del Estado, lo cual deja aún diez o doce días de margen.

Los trabajadores del Teatro de la Zarzuela volvieron ayer a manifestarse a las puertas del Ministerio en la Plaza del Rey con el fin de hacer oír sus reivindicaciones. Y, al parecer, han sido oídas. De hecho, a la salida del acto de entrega de la cartera ministerial, el coro de la Zarzuela cantaba afinadamente, una vez más, las reivindicaciones contrarias a una fusión planeada por el gobierno del PP. Según ha podido saber este periódico de fuentes próximas al ministerio, su música ha llegado al despacho del ministro Guirao, que hoy mismo ha dado órdenes de detener el proceso a pesar de que los teatros ya estaban trabajando como una sola entidad.

Gestión por separado

La medida abre un periodo complicado para volver a delimitar por separado las gestiones de ambas instituciones y poner en marcha procesos de contratación diferentes para los montajes de la próxima temporada. Por el momento, la decisión firme es detener la fusión con el fin de estudiar a fondo sus consecuencias. Se ha convocado a los sindicatos para poder informarles de la decisión en las próximas horas. Según pudo comprobar ABC durante los últimos y agitados días de cambios sucesivos en el Ministerio de Cultura, en el entorno político del Partido Socialista no existía ni de lejos la voluntad de asumir a ciegas una fusión sobre la que había muchas dudas y sobre la que gravitan desde hace un par de meses las movilizaciones incansables de los trabajadores de la Zarzuela.

Decreto revocatorio

Según pudo confirmar ayer este periódico, en los más altos niveles de decisión del Gobierno, incluida la Vicepresidencia, la impresión de que convenía detener este proceso tiene un respaldo indudable, con el fin de analizar las implicaciones del Real Decreto. No es posible saber si la detención de esta fusión es algo definitivo o supone la detención temporal del decreto y del proyecto, a la espera de hallar un modelo que pueda satisfacer a los nuevos responsables de Cultura. Pero en cualquiera de las dos hipótesis vienen grandes cambios, que comenzarán a sustanciarse la próxima semana. Tal vez para entonces sea publicado el decreto revocatorio que implica a varios ministerios, como Cultura y Hacienda, que debe aprobar la vuelta a la estructura anterior, así como la Vicepresidencia.

Como gestor de amplia experiencia en el campo de la cultura, José Guirao conoce a la perfección las instituciones del sector y las dificultades sobrevenidas a ambos teatros por la urgencia con la que se llevó a cabo la implantación del Real Decreto puesto en marcha por el anterior Gobierno. De hecho, según comentaron fuentes conocedoras del caso, algunos de los plazos que obliga a adoptar la contratación de una fundación pública estaban causando ciertos quebraderos de cabeza para las adjudicaciones por el poco tiempo que queda hasta el inicio de la temporada, en octubre. En un Consejo de Dirección de la nueva fundación creada, estos problemas fueron puestos sobre la mesa, según fuentes consultadas por ABC.

Seguridades

Es lógico que el nuevo titular de Cultura quiera tener certidumbres y estudiar el terreno de algo que ha entrado en funcionamiento en una época de tantos cambios. El Gobierno saliente puso en marcha la fusión prometiendo que la operación no afectaría a los trabajadores -ni funcionarios ni laborales- y que el objetivo principal era la promoción nacional e internacional del género lírico español y la necesidad de aprovechar la presencia digital, la experiencia de gestión y la captación de recursos del Teatro Real.

Desde que se dio a conocer el Real Decreto del pasado abril numerosas personalidades del mundo de la ópera y el teatro lírico se pronunciaron al respecto. Figuras como Plácido Domingo hablaban con esperanza de un proyecto que podía suponer un impulso importante para la zarzuela. Muchos otros, tal vez en mayor número, tanto cantantes como directores y gestores, mostraron graves reservas ante la forma en la que se dio a conocer la fusión e hicieron llamadas a la prudencia.

A pesar de la gran polémica levantada durante la génesis del proceso, que se dilató dos meses más por la falta de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, el decreto se impuso y los dos teatros comenzaron a mezclarse como agua y aceite debido a las dos culturas diferentes de las que proceden. Ahora todo queda en espera, detenido, después de que el nuevo Gobierno haya dado marcha atrás al proyecto.