Oskar Gröning, en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Lüneburg (Alemania) el 15 de julio de 2015
Oskar Gröning, en el banquillo de los acusados en la Audiencia de Lüneburg (Alemania) el 15 de julio de 2015 - EFE

El «contable de Auschwitz» entra en prisión a los 96 años

El Tribunal Constitucional alemán indica que el cumplimiento de la condena de cuatro años de prisión no pone en peligro la salud o la vida de Oskar Gröning

BerlínActualizado:

Por «complicidad moral» y rechazando el recurso del exmiembro de las Waffen SS hitlerianas Oskar Gröning –conocido como el «contable de Auschwitz»–, el Tribunal Constitucional alemán envía a prisión al acusado. La defensa de Gröning había alegado que los tribunales no tuvieron en cuenta el precario estado de salud del condenado, de 96 años, sin embargo el Constitucional indica que el cumplimiento de la condena de cuatro años de prisión no pone en peligro la salud o la vida del nonagenario, quien argumentó que la cárcel vulneraría «su derecho fundamental a la vida y a la integridad física».

Los crímenes de lesa humanidad relacionados con el Holocausto no prescriben en Alemania, pero no fue hasta 2011 cuando –con la condena del ucraniano John Demjanjuk por colaborar en 28.000 asesinatos en el campo de exterminio de Sobibor, en la Polonia ocupada– comenzaron los juicios a los cómplices de la maquinaria de exterminio nazi. Como Demjanjuk, Gröning fue condenado por la audiencia de Luneburgo a cuatro años de prisión en julio 2015 por complicidad en la muerte de 300.000 judíos en Auschwitz durante la Operación Hungría.

El Constitucional alemán ha subrayado que los problemas de salud del acusado que se agudicen durante el cumplimiento de la condena ratificada en 2016 por el Tribunal Supremo pueden ser tratados con las correspondientes medidas médicas. El tribunal ha aclarado también que en el caso de registrarse «cambios negativos considerables en el estado de salud» del condenado durante su estancia en prisión, existe siempre la opción de interrumpir parcialmente la pena de cárcel por la de libertad condicional.

Gröning ingresó con 21 años en las SS en 1941 y un año más tarde comenzó a servir en Auschwitz encargándose de incautar y contabilizar las pertenencias de quienes llegaban, enviando luego los objetos de valor a Berlín. De los seis millones que murieron en el Holocausto, más de un millón de judíos fueron ejecutados en Auschwitz. Sin embargo, de los 6.500 oficiales de las SS que trabajaban en el campo y que sobrevivieron a la guerra, los condenados no llegan al medio centenar.

En el proceso, Gröning ha admitido su «complicidad moral» en las muertes de Auschwitz. El procesado mostró su arrepentimiento y pidió perdón a los supervivientes y familiares de las víctimas, además de lamentar no haber actuado en consecuencia ante unos crímenes de los que, dijo, fue perfectamente consciente. El anciano reconoció que, «en términos morales, mis acciones me hacen culpable».