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Colombia

Las cenizas de García Márquez reposan ya en Cartagena de Indias

Un busto guarda los restos del Nobel de Literatura en el Claustro de la Merced de la Universidad

Mariposas amarillas vuelan sobre el busto de Gabriel García Márquez en Cartagena
Mariposas amarillas vuelan sobre el busto de Gabriel García Márquez en Cartagena - AFP
AGENCIAS Cartagena - Actualizado: Guardado en: Cultura

A poco más de dos años de su muerte, las cenizas del Premio Nobel Gabriel García Márquez reposan desde este domingo en el Claustro de la Merced de la Universidad de Cartagena. En un acto sencillo pero cargado de la magia que caracterizó sus novelas, se descubrió el busto de Gabo en el que reposan sus cenizas, un lugar elegido por la viuda del escritor, Mercedes Barcha, y sus hijos, porque está muy cerca de la casa del autor y porque evoca a la Virgen de la Merced.

El rector de la Universidad de Cartagena, Edgar Parra Chacón, fue el encargado de oficializar la entrega del monumento a Gabriel García Márquez a su familia.

A continuación, el periodista Juan Gossain compartió unas palabras en las que sostuvo que con el evento no se le da un último adiós a Gabo. «Estamos aquí para saludarlo, para recibirlo. Esto no es un homenaje a la muerte, es un homenaje a la vida», afirmó.

También señaló que Cartagena fue una ciudad clave para la formación del Gabo escritor y periodista y recordó que en esta ciudad tuvo su primera incursión al oficio de periodista al escribir sus primeras crónicas en el diario El Universal.

Momento en el que descubrió el busto
Momento en el que descubrió el busto- AFP

Además confesó que García Márquez le reveló alguna vez que quería que sus restos reposaran en Cartagena, por lo que ahora se le cumplió ese sueño.

El rector de la Universidad, Edgar Parra Chacón, recordó que en 1948 el joven García Márquez tuvo que interrumpir sus estudios de derecho en Bogotá por la violencia de «El Bogotazo» desatada por el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, y se instaló en Cartagena, donde se matriculó en esa institución. Pese a que poco tiempo después abandonó las clases de Derecho, su nombre quedó para siempre ligado a la Universidad de Cartagena, ciudad «por la que confirmó sus más caros afectos», dijo el gobernador del departamento de Bolívar, cuya capital es Cartagena, Dumek Turbay.

«Bienvenido de nuevo a casa, Gabo, Gabriel, Gabito, acá con nosotros por siempre», manifestó el gobernador Turbay.

El busto de bronce que corona el memorial con las cenizas del Nobel de Literatura de 1982, fallecido a los 87 años de edad el 17 de abril de 2014 en Ciudad de México, fue esculpido por la artista británica Katie Murray. Está instalado sobre una plataforma flotante construida en el patio central del Claustro de la Merced, una construcción española de tiempos coloniales.

Un manto amarillo cubría el busto de bronce, del mismo color que las rosas que adornan la base del pedestal, o como los enjambres de mariposas que rodeaban siempre a Mauricio Babilonia en «Cien años de soledad». Fue desvelado al caer de la tarde por los hijos y nietos del Nobel al ritmo de la «Pequeña Suite», composición del maestro colombiano Adolfo Mejía.

Entre los presentes en la ceremonia estuvieron, además de su esposa, hijos y nietos, algunos de sus hermanos, y otras autoridades como la ministra de Cultura, Mariana Garcés, o el alcalde de Cartagena, Manuel Vicente Duque. Precisamente uno de sus nietos, Mateo García Márquez, leyó un fragmento del capítulo seis de «Vivir para contarla», su obra de memorias, en el que relata su llegada a Cartagena en abril de 1948.

Su familia eligió Cartagena como su ciudad de residencia pero también como su morada definitiva, desde 1951. En un nicho de la iglesia de San Pedro están enterrados la abuela guajira Tranquilina Iguarán y sus padres, Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez. Cartagena forjó el milagro de reunir los ancestros guajiros y sucreños de García Márquez, rememora la agencia colombiana Colprensa.

En otro nicho de la iglesia de Manga están las cenizas de Eligio y Alfredo García Márquez, hermanos menores del escritor. Aquí viven aún sus hermanos Jaime, Rita y Hernando. Y en Barranquilla, sus hermanas Margot y Aída.

La Universidad de Cartagena, al tener el privilegio de guardar este patrimonio, sabe que esta tarea entraña una alta responsabilidad. Convertir lo elegíaco en ámbito de celebración de la vida y obra del más grande escritor de toda la historia de Colombia.

La institución pondrá en marcha una agenda académica y cultural que contempla una Cátedra Gabriel García Márquez que estudiará toda la obra narrativa de ficción y no ficción del autor de Cien años de soledad.

El claustro no solo será un escenario de peregrinación mundial, sino un centro cultural vivo para Cartagena y el universo, con una biblioteca especializada y unos auditorios que evocarán a algunos de sus personajes como Melquíades y Remedios la Bella.

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