Miguel Ríos, Ana Belén, Joan Manuel Serrat y Victor Manuel (de izda a dcha) en Buenos Aires
Miguel Ríos, Ana Belén, Joan Manuel Serrat y Victor Manuel (de izda a dcha) en Buenos Aires - EFE

Ana Belén, Victor Manuel y Miguel Ríos cierran filas con Serrat

Miguel Ríos y Ana Belén, «hay que tener muy mala leche para llamar fascista a Juan»- Victor Manuel, «sería fantástico poder prescindir de los hooligans de uno y otro lado»

Corresponsal en Buenos AiresActualizado:

Resignado, por las preguntas de los periodistas, Joan Manuel Serrat se refirió a la ola de críticas y ataques recibidos por sus declaraciones contrarias al referéndum ilegal del 1 de octubre. «Es una situación muy tensa, muy propicia a las exageraciones y a las barbaridades. El insulto y la descalificación es de curso legal». Dicho esto, aclaró, «el maltrato nunca es agradable pero mi mayor interés es no ahondar en la brecha, en la fractura social» que hay en Cataluña. Víctor Manuel, Ana Belén y Miguel Ríos hicieron frente común con él. Los dos últimos han coincidido, «hay que tener muy mala leche para llamar fascista a Juan».

Delicado escenario el de los artistas en Buenos Aires donde cierran estos días su gira de «exaltación de la amistad» con «El gusto es nuestro». Serrat, con «gran preocupación» ante una “situación muy complicada», lamentó: «No creo que las tensiones aflojen a no ser que, el camino del dialogo, que no se ha producido, tenga cabida. Algo que me parece muy deseable». A su derecha, Ana Belén, ha puntualizado, «estamos entre la locura y la obcecación». La palabra quizás más repetida fue, «difícil».

Miguel Ríos abordó la situación o el «problema, que no solo afecta a Cataluña, nos afecta a todos» en estos términos: «Que los pueblos se manifiesten sería lo deseable pero desde la racionalidad. Lo que está pasando en Cataluña es inconcebible. Desde hace tres ó cuatro meses, se ha producido una aceleración de la sin razón tan potente» que se ha traducido en una «llamada de unos pocos a la subversión, a no acatar el orden establecido» por gente «que ha visto una oportunidad para seguir haciendo una política que les viene muy bien a los que la detentan. Cataluña debe una tener una respuesta pero no ésta que está pasando ahora».

Joan Manuel Serrat, considerado en Argentina algo parecido a patrimonio de la humanidad, ha respondido al acoso mediático en las redes sociales. «Es una situación muy tensa, muy propicia a las exageraciones y a las barbaridades, el insulto y la descalificación es de curso legal» pero «que se tilde de fascistas mis declaraciones es o desconocer lo que es el fascismo o realmente buscar un insulto a una persona como el que se puede buscar contra un arbitro de fútbol cuando pita algo que no nos guste y nos acordamos de su madre sin que aquella señora haya tenido nada que ver con el oficio de su hijo».

Dolido, ha añadido, «no me satisface (los insultos). El maltrato nunca es agradable». Miguel Rios quiso intervenir, «Juan ha sido el propagandista de la catalanidad más grande que ha tenido. Hay que estar muy zumbado (para llamarle fascista), tener muy mala lecha –«eso te iba a decir», ha puntualizado Ana Belén- Te sientes tan ofendido y tan agredido -ha añadido- como si te lo dijeran a ti mismo».

Serrat ha puesto el foco en aclarar, «mi mayor interés es no ahondar en la brecha de fractura social que puede producirse en Cataluña, ahí no se va a contar con mi colaboración».

Críticas a Rajoy

Una de cal y otra de arena, el autor de Mediterráneo ha clavado la vista en el «Gobierno del Partido Popular. En estos últimos cinco años -dijo- podía haber ayudado a la estabilidad más de lo que ha hecho, en lugar de dejar que las cosas se fueran pudriendo». Es más, ha añadido, «no digo que sea el PP y el Gobierno los que tienen toda la responsabilidad pero sí buena parte de ella y no se les puede eximir de la misma».

Victor Manuel, echó la vista atrás a la historia de España. «Lamento muchísimo todo lo que esta ocurriendo. Me he sentido tan cerca de Cataluña, hemos salido juntos a manifestarnos por su autonomía, por la amnistía para los presos políticos… Con todo esto que esta ocurriendo tengo una especie de desgarro. No lo comprendo o lo comprendo en parte solamente. Creo que, si pudiésemos prescindir con una varita mágica de los «hooligans» de uno y otro lado, sería fantástico. Hay mucha más gente propiciando el entendimiento que el enfrentamiento».

El cantautor asturiano ha ilustrado la tensión de este modo: «Por un lado en Cataluña tratan de ridiculizar a España» y, en esa clave, ha mencionado un artículo del «maravilloso poeta García Montero» que en sus crítica se despachaba contra Madrid, pero, ha añadido, «Madrid es uno de Granada, yo que soy de Asturias… Somos mucha gente.. Y Desde Madrid, cuando se habla de Cataluña, -ha recalcado- en determinados medios, agreden permanentemente a Cataluña. Si pudiéramos prescindir de todo eso seríamos un país maravilloso, cosa que me temo que no vamos a ser».

Ana Belén se ha colocado en el día después. «Una vez pasado el día 1 -ha lamentado-. Realmente el problema va a ser entre catalanes y catalanes y recomponer eso va a ser muy jodido».